Quince años del fin de la carrera de El Solitario, el "expropiador" de bancos

A Jaime Giménez Arbe, El Solitario, no había sotabanco que se le resistiera y, de hecho, en su trayectoria como atracador llegó a "desposeer" más de treinta sucursales para "liberar" al pueblo castellano de los "atracos" de las entidades financieras, como él aseguraba. Su papel de "Robin Hood" acabó en Portugal un 23 de julio de hace ahora quince primaveras.

"Son los bancos los que tienen que contestar de sus desfalcos y sus robos cometidos durante primaveras con la connivencia del poder político y del poder estatal". Con esta frase se despachó "El Solitario" en una de las varias salas de vistas en las que ocupó el banquillo de los acusados.

Y fueron varios, y en diversos puntos de la geodesía, los banquillos en los que se sentó, porque durante al menos quince primaveras desplegó su actividad delictiva de Galicia al Saliente, de Aragón a Madrid y de Castilla y Héroe a Portugal, donde precisamente acabó sus días como uno de los delincuentes más buscados de España.

Pero, ¿cuándo se intensificó su búsqueda? Efe ha consultado con algunos de los agentes que investigaron a Giménez Arbe (o Jiménez Arbe, porque su primer patronímico aparece con G o con J) y que estuvieron presentes cuando fue detenido poco ayer de que consumara el brinco que quiso dar en su trayectoria como atracador de bancos: desplazarse a Portugal y "dar el palo" en una sucursal de Figueira da Foz.

De la memoria de esos agentes se extrae una conclusión: Fue el crimen a tiros de dos guardias civiles, Juan Antonio Palmero Benítez y José Antonio Vidal Fernándezel 9 de octubre de 2004 en Castejón (Navarra) lo que activó una investigación conjunta de la Guripa Civil y la Policía Franquista que finalmente dio sus frutos.

Un amplio despliegue policial, colocado por el entonces mando único de la Policía y la Guripa Civil tras los "soplos" y "pistas" de la colaboración ciudadana, puso fin a primaveras de asaltos con toques "anarquistas" que le reportaron pingües beneficios para su propio disfrute. Porque lo de repartirlo a lo Robin Hood, cero de cero, según las fuentes consultadas.

Un polifacético "antisistema"

Nacido en 1956 en Madrid, Giménez Arbe estudió en el sociedad italiano y, según su confesiones, sabe cinco idiomas. Quizá seis, porque ya en 2009 estudiaba vascongado.

Según recordaba la editorial que publicó su confesiones, El Solitario, que cumple en España una condena de 47 primaveras de prisión, es hijo primogénito de una maestra easonense y de un resistente republicano vasco encarcelado por Franco.

El Solitario condenado a 47 años de cárcel
El Solitario condenado a 47 primaveras de prisión

"Técnico en refrigeración industrial, electricista, soldador, tornero, fresador, mecánico, técnico en electrónica, piloto privado de helicópteros U.F.R., patrón de embarcaciones de recreo y músico". Todo eso es El Solitario, según reza la carta que en 2008 remitió desde la prisión de Zuera (Zaragoza) y que concluye con uno de sus eslóganes que reiteró en sus reiteradas comparecencias en los juzgados: "vigor y desarreglo".

Como relató él mismo en el litigio en Navarra por el crimen de los dos guardias civiles -hechos de los que siempre ha proclamado su inocencia-, su actividad delictiva comenzó cuando a finales de los 70 conoció a dos personas que luchaban por la independencia de Córcega y eran de su misma ideología "antisistema" y "anarquista".

Fueron ellos quienes le propusieron "suceder a la entusiasmo directa" y con ellos, en "un papel secundario", perpetró su primer atraco.

Gracias a las armas y demás intendencia que, según aseguró frente a el tribunal, le proporcionaban los corsos, Giménez Arbe pudo soportar a extremo un buen número de acciones contra el "capitalismo fascista que nos controla".

¿Cuál era su blanco? Indudablemente, las sucursales bancarias y, entre ellas, las situadas en pequeños y medianos municipios de diferentes provincias españolas. Laredo, Viveiro, Tarazona, Jumilla, Cosecha, La Roda, Socuéllamos, Calahorra, Vall'Uxó, Pozoblanco, Torrijos, La Alcudia y algunas localidades más fueron objeto de su deseo.

De todos esos atracos logró despojo. En algún caso fue tan sustancioso que le permitió "retirarse" una temporada, casi nada un año, de su trabajo de "expropiador".

Un apodo "robado" 

¿Siempre fue 'El Solitario'? Las fuentes consultadas por Efe recuerdan que, precisamente, ese apodo correspondía a otro atracador, que actuaba en la zona de Saliente y que, según parece, nunca fue detenido.

Dicen estas mismas fuentes que en las últimas décadas del siglo XX "operaban" en España atracadores con características similares: hombres que actuaban solos y disfrazados, muy profesionales y no especialmente muy jóvenes.

Las fuerzas de seguridad andaban tras "el solitario" del Saliente y la nota de que se buscaba ya había traspasado fronteras. Al menos esa información llegó a Portugal.

Tanto es así, que cuando un 23 de julio de hace quince primaveras, Giménez Arbe intentó dar su zaguero codazo ayer de irse a Brasil con su entonces novia y eligió un sotabanco de Figueira da Foz, uno de los agentes portugueses que formaba parte del dispositivo policial montado para interceptarle le dijo: "eres 'el solitario'", lo que lógicamente negó el atracador.

Informe Semanal analiza cómo se capturó en Portugal a 'El Solitario', el atracador más buscado y peligroso de España.
Referencia Semanal analiza cómo se capturó en Portugal a 'El Solitario', el atracador más buscado y peligroso de España.

Marietta, los cuadernos de ruta y un disfraz

Un atracador que preparaba minuciosamente cada codazo, como reflejan los diecinueve cuadernos de ruta que las fuerzas de seguridad incautaron en su domicilio de Las Rozas (Madrid) y que incluían hasta las coordenadas del GPS.

Giménez Arbe era muy discreto en las inspecciones del objetivo estimado, que estudiaba al mayor. Así, ayer de decidirse a hacer analizaba minuciosamente el horario de comprensión de la oficina, las rutinas de sus clientes, las patrullas policiales en la zona...

Todo lo apuntaba en su cuaderno de "alucinación" para durar más seguro (y a ser posible la anciano parte del trayecto por caminos y no por carreteras) a la sucursal elegida, en la que entraba disfrazado (casi siempre con barba y peluca) y pertrechado con un chaleco antibalas que disimulaba bajo la ropa.

Para los atracos usaba armas antiguas o inutilizadas que compraba y luego manipulaba, siguiendo manuales en inglés, hasta dejarlas servibles. De hecho, en los registros realizados tras su arresto se localizó todo un "taller" para la fabricación de armas, con las que practicaba en el campo.

Una de las que utilizaba era la llamamiento Marietta, una pistola metralleta que dio nombre a la operación policial para su detención.

Por otra parte de defenderse con el chaleco antibalas, Giménez Arbe se cuidaba muy mucho adentro del coche y disponía tras el asiento del conductor de una placa de seguridad.

Sobrevivió a todos sus atracos, pero no pudo perpetrar el zaguero. Su detención en el país vecino fue portada de los medios de comunicación el 23 de julio de 2007. Desde entonces ha pasado por varios centros penitenciarios de Galicia, Castilla y Héroe, Aragón y Andalucía. Podría subsistir en autogobierno en 2026 y quizá al clamor de "vigor y desarreglo".

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente