La morosidad empresarial se dispara un 42% en el primer trimestre, hasta 349.000 millones de euros

La construcción y promoción inmobiliaria, unido con el textil, se mantienen como las actividades con mayores retrasos en el plazo, según Cepyme.

La morosidad empresarial en España aumentó tres puntos en el primer trimestre del año en relación al trimestre preliminar. Este equivale a su anciano repunte trimestral en 12 abriles, según el Indicador Sintético Cepyme de Morosidad Empresarial (ISME), creado en 2010 para contar la cambio de la morosidad a través del periodo medio de plazo.

Según ha explicado Cepyme, este incremento es resultado tanto del aumento de las facturas con retraso de plazo como de la ampliación de los períodos de plazo.

De esta forma, la deuda comercial con retraso de plazo alcanzó el 73,3% del total en el primer trimestre, 3,6 puntos más que en el trimestre preliminar, hasta situarse en 348.992 millones de euros, un 42% más que en el mismo periodo del año preliminar.

Periodo medio de plazo

"La desaceleración de la recuperación de la posesiones española y el aciago impacto de la inflación sobre las cuentas empresariales siguen afectando negativamente a la cambio de la morosidad empresarial", señala Cepyme en su Observatorio de morosidad, primoroso en colaboración con Cesce e Informa.

Por su parte, el periodo medio de plazo se elevó en el primer trimestre hasta una media de 83,9 días, frente a los 81,4 días del trimestre preliminar y los 82,6 días del primer trimestre de 2021.

Varios trabajadores en la planta de ADL Biopharma en León


Varios trabajadores en la planta de ADL Biopharma en Bizarro

Cepyme subraya que este incremento se debe en buena medida a la desaceleración de la posesiones, afectada por la ascensión de precios y las consecuencias del conflicto de Ucrania, lo que está teniendo "enseres negativos sobre la recuperación económica y reduciendo directamente la solvencia de las empresas".

"Las empresas no están transmitiendo la totalidad de las alzas de sus costes al cliente final y esto se traduce en una dirección menguante, lo cual afecta a la capacidad de plazo a los proveedores. De hecho, un número creciente de empresas reconoce este problema y está negociando con sus proveedores una ampliación de los plazos de plazo", afirma la patronal de las pymes.

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Las previsiones de la estructura empresarial de cara a los próximos meses son negativas, pues estima que las tensiones en los precios energéticos se mantendrán al menos hasta la próxima primavera y las alzas generalizadas de costes implicarán una "presión adicional sobre los márgenes empresariales", que elevará el peligro de impago o de retraso para hacer frente a las obligaciones.

Todo ello, recuerda, en un contexto de incertidumbre, en el que la atrevimiento de los bancos centrales de frenar la inflación se traducirá en mayores costes de financiación y condiciones más duras. Esto complicará la posibilidad de lograr a financiación externa para hacer frente a desfases de dirección.

Microempresas

Así, la atraso en el plazo de facturas incide especialmente en las empresas de beocio tamaño, que tienen mayores dificultades de llegada al crédito y que sufren más especialmente la morosidad al tener más concentrada su pulvínulo de clientes.

De este modo, las microempresas registraron en el primer trimestre el anciano incremento interanual en su periodo medio de plazo (PMP), 7,9 días más, situándose en 87,6 días, convirtiéndose en las empresas que más tardan en enriquecer.

Las pequeñas empresas incrementaron su periodo medio de plazo en 0,6 días en el primer trimestre, hasta los 83,5 días, mientras que las medianas empresas lo recortaron en la misma proporción, desde los 84,7 a 84,1 días.

Por actividad

Por rama de actividad, la construcción y promoción inmobiliaria, unido con el sector textil, se mantienen como las actividades con mayores retrasos en el plazo, alcanzando los 98,4 y 90,4 días de media, respectivamente.

Destaca por otra parte la cambio del periodo medio de plazo de la industria agroalimentaria, que en el primer trimestre subió 8,2 días en términos interanuales, hasta los 80,7 días, oportuno a la ruptura de varias cadenas de suministros globales.

Por contra, los sectores de distribución alimenticia y madera y mueble han sido en el primer trimestre de este año las actividades con menores retrasos en sus pagos, con periodos medios de 65 y 77,4 días, respectivamente.

Por CCAA

Durante el primer trimestre, Murcia ha sido la comunidad autónoma con el anciano periodo medio de plazo, un total de 96 días, casi tres más que en el trimestre preliminar pero 0,5 días menos que un año antiguamente.

Las comunidades autónomas que registraron un anciano incremento interanual de la morosidad empresarial fueron Aragón (+7,2 días), Castilla y Bizarro (+6,6 días) y Canarias (+4,6 días).

Por el contrario, las comunidades que han registrado una anciano caída interanual de sus periodos medios de plazo han sido Cantabria (-23,3 días), Extremadura (-6,8 días) y País Vasco (-3,8 días).

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