'Kanikosen', la crítica al capitalismo feroz que costó la vida a su autor, el japonés Takiji Kobayashi

En 1933 la policía imperial japonesa torturó hasta la asesinato a un mancebo escritor comunista hijo de campesinos, Takiji Kobayashi (1903-1933). Su crimen había sido escribir la novelística Kanikosen (1929), una crítica al capitalismo feroz, en la que narraba las durísimas condiciones de trabajo de los pescadores japoneses y su insurrección contra su cruel patrón. 

Pero ese extraordinario crimen provocó que la novelística se fuera haciendo más y más famosa, hasta convertirse en el gran clásico de la humanidades proletaria japonesa, que ha vendido millones de ejemplares en todo el mundo, a la que se ha llegado a comparar con Las uvas de la ira (1939), de John Steinbeck (1902-1968), y que se ha adaptado a varias películas.

Por supuesto igualmente al manga, en una fantástica acomodo de Gô Fujio (La revuelta de la caballería), que se editó en España hace más de una lapso y que ahora podemos ojear en una magnífica reimpresión: Kanikosen (Galliforme Nero).

Viñeta de 'Kanikosen'

Para que os hagáis una idea de la importancia contemporáneo de esta novelística en Japón, resaltamos que ha regalado ocasión a la expresión "Aberración Kanikosen”, que refleja la identificación que los jóvenes trabajadores japoneses actuales sienten con los marineros de la novelística, ya que se ven obligados a trabajar con contratos temporales, salarios bajos y con la constante amenaza de perder sus empleos. Al igual que está pasando en el resto del mundo, sobre todo en estos últimos primaveras en que las consecuencias de la crisis económica están recayendo en los trabajadores, que cada vez trabajan más y pierden más poder adquisitivo. 

Lo que está claro es que parte de esa denuncia del capitalismo que hace la novelística, sigue estando actual, aunque nuestras condiciones actuales no sean, ni mucho menos, las de esos pescadores explotados hasta la asesinato. 

Por cierto, que Kanikosen significa "El cangrejero" y así se tradujo la novelística en España.

Viñeta de 'Kanikosen'

Pescando cangrejos durante meses

El cómic incluye un homenaje a Takiji Kobayashi, ya que comienza narrando la entrega del fallecido del mancebo escritor a su clan. Entonces su mama se pregunta qué pudo escribir para merecer caducar asesinado de esa forma tan cruel. 

Es entonces cuando comienza esta historia, ambientada en 1929, posteriormente de la exterminio ruso-japonesa (1904-1905) y la revolución rusa (1917), que modificaron mucho la relación entre entreambos países, en constante tensión. Y nos cuenta la historia de la tripulación del Hakuko Maru, un pesquero japonés que surca las gélidas y peligrosas aguas de la península rusa de Kamchatka, escoltado de cerca por un buque de exterminio de  de la Armada Japonesa, ya que en cualquier momento podía favor un conflicto con barcos rusos. 

A borde de este barco viajan los encargados de capturar y conservar cangrejos, trabajadores desesperados y explotados hasta la esclavitud por un cruel patrón. Enfrentados a jornadas de trabajo de 24 horas, en medio de constantes tempestades que hacen estrellarse sus barcas con mucha facilidad.

Viñeta de 'Kanikosen'

Pero esos constantes abusos y la asesinato de algunos compañeros harán que se rebelen contra el patrón del barco. Están convencidos de que los compañeros del buque de exterminio apoyarán su insurrección pero...

Por cierto, que la historia nos recuerda mucho a la del acorazado Potemkin, que Serguéi Eisenstein inmortalizaría en una de las mejores películas de la historia del cine, en 1925, cuatro primaveras antiguamente de la novelística de Kobayashi. Rememorar que la tripulación del Potemkin se rebeló, el 27 de junio de 1905,  por las malas condiciones de vida y la pésima provisiones y que la poco que colmó el vaso fue que se negaron a engullir una sopa hecha de carne en mal estado y llena de larvas. Su insurrección fue sofocada sangrientamente pero se considera que fue fundamental para el estallido de la revolución rusa de 1917.

Página de 'Kanikosen'

Un gran dibujante

Destacar la acomodo de Gô Fujio, un gran cómico que trabajó como diseñador industrial antiguamente de dedicarse al manga y a la ilustración. De ahí el mimo con el que reconstruye todos los rincones del barco y las condiciones de la vida de los marineros. Sus páginas están llenas de detalles que contribuyen a meternos en la historia y a que compartamos esas duras condiciones de vida de los marineros. 

Otras de sus principales obras son Masashige Kusunoki, de la colección La historia de Japón a través de sus personalidades (Editorial Gakken), La revuelta de la caballería (Editorial Kashiwa Shobo) y Golf Trouble 110 Ban (Editorial Nihon Bungeisha).

Y os animo a que busquéis más cosas en internet sobre la carrera de Takiji Kobayashi, que no dejó de batallar contra las injusticias del régimen imperial de la época ni de oponerse a las guerras (como la invansión de Manchuria por parte de Japón en 1931). Esa lucha clandestina y sus libros, lo llevó a perder el trabajo e incluso a ser encarcelado (marcado de desórdenes públicos y de injurias contra el emperador de Japón). Una lucha que, desgraciadamente, estaba condenada a ese trágico final.

Un cómic fundamental para entender la historia del Japón reciente y que nos hace reflexionar sobre de dónde venimos y a dónde vamos. Y lo frágiles que son todos los derechos laborales que hemos conseguido en más de un siglo de lucha. Así que nunca hay que dejar de batallar por esos derechos laborales y otros fundamentales como la sanidad pública o las pensiones.

Portada de 'Kanikosen'

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