Cómo hacer insecticida casero para acabar con los mosquitos, pulgones y plagas de hormigas

Trucos para desencarecer costes en insecticidas de supermercado y arruinar con las molestas plagas de bichos en interior y extranjero.

Los molestos insectos que inundan nuestras casas, especialmente durante las temporadas de primavera y verano, son la pesadilla de muchas personas. Las plagas de hormigas que de pronto amanecen en un interminable desfile por el suelo de la cocina en exploración de un trozo de pan, los insoportables mosquitos tigre que despiertan al personal en porción de la sombra con sus irritantes zumbidos y picaduras o las repugnantes cucarachas de vez en cuando aparecen correteando por el desván para disgusto de los entomófobos son, lamentablemente, muy habituales.

Para arruinar con ellos, o al menos predisponer su proliferación, hay varios trucos. Por un costado están los servicios profesionales que se dedican a la desinfección y asesinato de plagas. Es una forma cara pero eficaz de deshacerse de las molestas invasiones de insectos cuando se nos van de las manos. Luego está el método tradicional de supermercado: comprar un insecticida y rociar las habitaciones en porción de la sombra persiguiendo al aparecido de un mosquito que se empeña en desaparecer.

Finalmente, está el remedio casero, uno de los más baratos y eficaces, adicionalmente de seguro, ya que no contiene productos químicos que dañen el medio condición ni la salubridad humana. Este extremo es el más sostenible, por lo desde ENCLAVE ODS hemos preparado una serie de consejos para elaborarlo en casa. Todas las "recetas" expuestas debajo, por supuesto, son de origen natural.

Una persona sostiene un spray de insecticida casero


Una persona sostiene un spray de insecticida casero
iStock

El repelente ajo blanco

El ajo blanco es un repelente natural que espanta a los mosquitos. Su válido y penetrante olor les resulta especialmente desagradable. Preparar un espray de este producto es de lo más sencillo: hierve dos vasos de agua, tritura un poco de ajo, mézclalo todo y échalo en una botella con un pulverizador. Al día futuro, añade otros tres vasos de agua a la mezcla. Si lo rocías por diferentes lugares de la casa (a pesar del olor a ajo) reducirás la presencia de los molestos mosquitos tigre y otras plagas. Asimismo puedes echarlo sobre las hojas de las plantas. 

Huevo: fertilizante mágico

En este otro artículo ENCLAVE ODS explicaba cómo hacer fertilizante casero con cáscaras de huevo, un material que, adicionalmente de aportar calcio a las plantas, igualmente sirve para atemorizar a los moluscos gasterópodos como las babosas o los caracoles, adictos a devorar las hojas más tiernas de las plantas de vergel. Si colocas rodeando de la planta un círculo de cáscaras de huevo hervidas y luego trituradas estos pequeños limacos no deberían cruzarla.

Cafeína: otro fertilizante "espantoso"

Una vez más, los temidos caracoles y babosas del vergel se pueden atemorizar de forma sencilla colocando unos granos de café rodeando de las plantas. Es recomendable mezclarlos previamente con el compost de la tierra para que no detengan el crecimiento de las raíces y las hojas. La cafeína interfiere con los procesos alimentarios y reproductivos de muchos insectos, como las larvas de mosquitos o las chinches del algodoncillo, lo que los "invita" a alejarse.

A las moscas, citronela y gracia

Una idílica asador abierto. Un suculento entrecot cocinado al carbón acompañado de un delicioso chorizo rojo y una morcilla. El momento sería consumado de no ser por ese embarazado escuadrón de moscas que revolotea rodeando del tenedor y se destino una y otra vez contra tu cara. ¿La decisión? Plantas de citronela, un repelente natural que neutraliza los olores que atraen a los insectos, combinadas con un ventilador para producir corriente que las impida volatilizarse cerca de los alimentos.

El cítrico desfavorable

Los cítricos son repelentes naturales de insectos y cualquiera puede elaborar un insecticida natural de 'limoneno', una sustancia natural propia de las naranjas o las mandarinas. Para prepararlo corta las cáscaras de varias naranjas, hiérvelas con medio litro de agua, deja reposar el conjunto y al día futuro filtra el agua y métela en un cabriola con pulverizador. El limpio resultante se puede rociar sobre las plantas, siempre con cuidado de no hacerlo más de una vez a la semana para no dañarlas. Espantará a los pulgones, a las babosas y los caracoles y a todo tipo de larvas. Si tienes una plaga de hormigas, igualmente puedes echar el limpio sobre las zonas en las que suelen aparecer.

El temido vinagre

Precisamente cuando existe una reproducción descontrolada de hormigas en casa uno de los remedios más eficaces para ahuyentarlas es el vinagre. El válido olor que desprende, embarazado incluso para los seres humanos, las aterroriza. Adicionalmente, contribuye a eliminar los olores que desprenden entre ellas, lo que impide que se sigan el pista las unas de las otras. Las desorienta y aplaca su delirio por la encimera de la cocina. Un litro de vinagre diluido con otros diez de agua (o 100 mililitros en 1 litro de agua) tambiéñn puede rociarse sobre las plantas que tienen pulgón.

Tomate, más que para la ensalada

La preparación de este compuesto es exactamente igual que el del insecticida cítrico, solo que su elaboración no se hace con los propios tomates sino con las hojas de las plantas de las tomateras. Se coge un puñado y se hierve. Luego, se deja la mezcla reposar durante un día y se pasa al filtrado. Al mojar las hojas se desprende un metabolito llamado alcaloide, el cual dispuesto sobre las hojas (y por su reverso, el envés) resulta ideal para el control de plagas. 

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