En junio fue encarcelado por la supuesta estafa de un millón de euros en ventas de coches y en el penal de Murcia I cantaba a capela para los presos.
Ariel vivía hasta este martes como su colección de pájaros de la especie australiana diamante mandarín: entre rejas. "Nadie está preparado psicológicamente para la calabozo", reflexiona Ariel, sentado en el salón de su casa, en el elegante residencial Mosa Trajectum, mientras paladea una copa de buen caldo, una de sus dos grandes pasiones, conexo a la música, de la que igualmente vuelve a disfrutar tras salir del Centro Penitenciario Murcia I, donde ingresó como supuesto cabecilla de un peña organizado que estafó un millón de euros en operaciones de compraventa de coches de incorporación grado.
"No me considero un delincuente", subraya Fernando Ariel Olivares Taggiasco, administrador de La Bodeguita del Desierto, conocido por sus amigos como 'Capi' y como Ariel en los clubes de Italia donde actuaba con su inseparable guitarra antiguamente de ser detenido. Ahora igualmente le conocen por su nombre primoroso en la prisión Murcia I donde ha causado sensación entre funcionarios y reclusos para los que Ariel ha cantado a capela. "Los presos se sabían de memoria 'Giulia': mi primer single".
Este patrón vitivinicultor, con palique de truhan y alma de músico, acaba de recuperar la confianza gracias a su abogado, Vicente Sanmartín, y al suscripción de una fianza de 10.000 euros. El horizonte de Ariel no es sencillo porque debe ser judicatura en un proceso que sigue bajo secreto de sumario y por el que se puede malquistar a penas de calabozo, pero ahora se aferra a los acordes de su guitarra para no retornar a desafinar en su vida personal.
Prueba de ello es que se ha buscado al productor José Ramón Soler Cuadrado [Joserra] para trabajar en su primer libro y en breve publicará en redes sociales su primer videoclip, cuyas imágenes cede a EL ESPAÑOL para dar a conocer el tema que le ha aupado al 'top' carcelario: 'Giulia'.
- ¿La protagonista de su single es positivo?
- Ariel: A Giulia la vi en el Bar Radetzky de Milán: me estaba tomando un Aperol spritz y me enamoré al verla. La busqué por Instagramy resulta que es influencer y maniquí. La verso la escribí inspirándome en las calles de Milanoy las mezclas me las hizo Sabino Cannone: conocido como MoReVox. El videoclip lo grabéen el Curvatura de la Paz y lo iba a anunciar adaptado antiguamente de ser arrestado por la Policía Franquista en Murcia.
Ariel, en su primer videoclip aguafuerte en el Curvatura de la Paz de Milán, interpretando el tema 'Giulia' que cantaba a capella para los presos del Centro Penitenciario Murcia I.
- ¿De dónde viene su apelativo de 'Capi'?
- Mis amigos me llaman así porque soy carismático, como si fuera el capitán.
Y no va de vela este pibe, nacido en Buenos Aires en 1977, cuyo carisma y locuacidad le permitieron convertir el registro que la Policía Franquista estaba realizando a su dúplex, enuna cata improvisada, donde 'Capi' le explicó a los agentes las bondades de los vinos argentinos que almacena en su domicilio. Ni un policía probó una menudencia de tinto, pero siguieron atentos la ciencia antiguamente de ponerle los cadenas y llevárselo de comienzo a los calabozos de la Comisaría de Murcia por los delitos de estafa, apropiación indebida, falsificación y pertenencia a peña organizado.
Esta situación ocurrida en pleno activo policial, y confirmada por su cultivado, es solo un retoño de muestra del torrente de personalidad de un tipo capaz de venderle hielo a los esquimales. Tal y como hizo en su momento en las tiendas de telefonía que regentó cuando se instaló en Murcia o con los vinos argentinos, italianos y franceses de La Bodeguita del Desierto.
"Yo residía en Huelva y acabé en Murcia por unas receso en La Manga: me llamaba la atención lo de los dos mares, el Mediterráneo y el Mar Último, y cuando viene sentí aprecio por el carácter de los murcianos porque el calor es insoportable", apunta risueño, mientras enseña al periodista la piscina de la colonia Mosa Trajectum, en la pedanía murciana de Baños y Mendigo, hasta donde siguieron sus pasos un peña de policías nacionales desplazados desde Alicante.
- ¿Cómo se produjo su arresto?
- En Italia me esperaban para hacer una cata de vinos muy caros para la grupo Panerai: propietarios de boutiques de moda y de una marca de relojes. Era un buen negocio porque me iba a vencer unos 8.000 euros. Estaba preparando ese alucinación cuando me arrestaron el miércoles 1 de junio. Salía de mi casa, pasadas las seis de la tarde, y me quedé 'shockeado' porque un coche se acercaba alrededor de mí a toda velocidad. Pensé que me iban a quitar, a robar o que habían mandado a cualquiera para darme una paliza. Cuando vi que las personas que se bajaban llevaban una placa: no corrí. Me quedé tranquilo y me identifiqué a los agentes. La Policía Franquista me trató muy aceptablemente.
Aquel 1 de junio se acabó el carro de vida que Ariel disfrutaba con viajes frecuentes a Milán para comprar caldo, organizar catas y comportarse en clubes donde daba a conocer sus temas, como el pegadizo 'Giulia', mientras se hospedaba en buenos hoteles y disfrutaba de restaurantes exclusivos.
"La verdad es que tengo que afirmar que es denunciable la comida que dan en los calabozos de la Comisaría: estuve tres días sin manducar, solo tomé zumos, agua y galletitas", critica con deje de pibe argentino. "Cuando 'abrís' la comida sale un olor a podrido y 'vomitás', no sé si lo de la comida lo hacen premeditadamente para asustar a la clan y no estoy pidiendo que ofrezcan ningún fasto, pero la comida es terrible con lo aceptablemente que se come en España".
- ¿Qué sintió al ingresar en el Centro Penitenciario Murcia I?
- Ariel: Estaba aturdido emocionalmente. Sentía mucha pena: solo pensaba en mi grupo y en mis amigos. Estar preso es una experiencia única porque cuando entras a prisión te das cuenta de que pierdes los privilegios de cualquier ser humano: pasas a ser un androide, al que asignan un número de identificación. La habitación es del tamaño de una cáscara de nuez, el colchón es de gomaespuma, no hay ventilador, ni televisión, la comida es incomible, la fruta está podrida… Esa comida no cuesta ni 2 euros diarios por persona. Yo he perdido ocho kilos de peso.
Me parece una brutalidad que en la calabozo no haya ni una plantita ni un solo árbol, que solo sea cemento y patio: eso genera más ansiedad. Yo sentía que el atmósfera no circulaba y para evadirme pensaba en los aromas de una cata de vinos. Esa calabozo de Sangonera la Verde es inhumana: estoy seguro de que no cumple con los reglamentos de la Unión Europea.
Ariel, este miércoles, entrevistado por EL ESPAÑOL en su casa del residencial Mosa Trajectum, conexo a unas cajas de caldo de La Bodeguita del Desierto.
- Usted es lo que se denomina en el argot policial un caco de guantelete blanco, con cara de no deber roto un plato en su vida, gracias a sus características 'gafapasta'. Básicamente, era carne de cañón en el penal. ¿Ha sufrido alguna acometida o amenaza por parte de otros reclusos condenados por delitos de familia?
- No, porque cuando se publicó en EL ESPAÑOL la aviso de mi detención, se enteró la parte de la calabozo de que era músico y que tenía fans por Italia. Los familiares de los reclusos leyeron el reportaje y empezaron a contarles que había ingresado uno que era cantante, al que llamaban 'Capi'. Gracias a eso me respetaron mucho [y por eso le cede el videoclip a este periódico].
- ¿Cómo terminó cantando en la prisión?
- Solicité tener golpe a un útil musical, pero me lo denegaron porque decían que era peligroso. Un día exploté del estrés y me puse a cantar a toda máquina 'Giulia'. Desde entonces, dos funcionarios me dijeron que podía cantar a capela en el patio cuando quisiera: era un fasto. Los presos cantaban el estribillo de la canción por la perplejidad y a mí se me ponían los pelos de punta. Se volvieron locos con 'Giulia' porque la he compuesto con un estribillo que resuena como la música de un estadio.
La música le ayudó a no derrumbarse en su 'chabolo' del Módulo 1. "Estaba siempre arreglado para trabajos de integridad, cuando tenía golpe a informática me ponía a aventurar al ajedrez y todos los días corría vigésimo minutos en el patio, antiguamente de regresar a la celda, para desgastarme y poder adormecerse, sin pobreza de tomar prescripción".
- Usted disfrutaba de una importante vida social en la calle. ¿Para quién fue la primera señal que pudo realizar desde la calabozo?
- Para mi superiora: Liliana. La quiero mucho: la llamo 'Coquerina' por sus perritos. Pobrecita. Le dije: 'Coquerina, no te preocupes, estoy en la prisión de Sangonera la Verde. Tengo un buen abogado y todo va a salir aceptablemente. Ya te explicaré las razones por las que me han detenido'.
Es lo mejor que pudo hacer porque iba a consumir todo el tiempo de la señal en contarle que la Policía Franquista le tenía en la diana de una ordenamiento, que supuestamente operaba de forma similar a la trama desmantelada en torno al productor de televisión: José Luis Atezado. A 'Capi' le detuvieron como el supuesto cerebro de un entramado de empresas aparecido, empleado para facturar más de un millón de euros en la saldo de vehículos, previamente adquiridos con operaciones de leasing y renting financiadas por bancos que no han cobrado 'un duro'.
Básicamente, el supuesto 'modus operandi' de la ordenamiento consistía en comprar mercantiles que seguían inscritas en el registro, con su maleable de identificación fiscal, de forma que maquillan los balances contables y le diseñaban una web para proyectar una buena imagen corporativa. A partir de ahí, solicitaban créditos a los bancos que nunca devolvían y que les permitían obtener coches de incorporación grado para venderlos con ligereza.
- ¿Qué me dice del papel que le atribuye la Policía Franquista en la supuesta estafa de un millón de euros?
- Soy una persona que ha cometido errores. Hay cosas que se han magnificado a gran escalera, pero lo que he hecho mal lo he admitido y lo que no hice lo he inútil. Esa es la verdad. Las autoridades saben que yo no he sido presbítero del cuartos que ellos piensan.Soy una persona de fortuna empresariales modestos: no soy millonario.
- Entonces, ¿usted solo es un ligazón interiormente de una ordenamiento tipo mafia italiana?
- No, italiana, no. Sí que es verdad que hay clan implicada de otros países, peroItalia no tiene carencia ver con esto. Para mí Italia es amistad, los vinos con los que trabajaba y música porqueallí empecé a tocar como 'telonero' de Entorno Tasia: un cantante especializado en hacer 'live covers' en restaurantes y clubes de Milán, Brescia, Forte dei Marmi...
- ¿Va a colaborar con la investigación legislativo?
- Siempre estaré dispuesto con las autoridades. Y lo que las autoridades pidan de mí, yo colaboraré con la autoridad en lo que corresponda.
De momento, este martes, sobre las ocho de la tarde, un mes y vigésimo días a posteriori de deber ingresado en prisión de modo provisional, Ariel volvió a respirar atmósfera fresco. En la puerta de la calabozo de Sangonera la Verde le esperaba su superiora, Liliana, con la que se fundió en un emotivo manoseo que un amigo filmó en el vídeo que aparece en este reportaje.
Liliana, la superiora de Ariel, este martes, esperándole a su salida de la prisión situada en la pedanía murciana de Sangonera la Verde.
- ¿Qué es lo primero que hizo al recuperar la confianza?
- No me lo creía. Mi superiora caldo de Huelva para recibirme y fue muy emocionante.Me fui a El Corte Inglés de Murcia a comprar Aperol spritz y nos tomamos un aperitivo en casa (risas).
En el Centro Penitenciario Murcia I dejó a su amigo y compañero de celda: José Luis. A este hombre, la Policía Franquista le señala como el supuesto lugarteniente de 'Capi' en esta trama de empresas aparecido y paradójicamente, igualmente aparece en el videoclip, vestido como uno de los policías que detienen al pequeño que está enamorado perdidamente de 'Giulia': encarnada por la bella maniquí Laura Morelli.
'Capi' compartió con José Luis 'vistas' a la verja del Módulo 2 y la amenaza diaria de cobrar un placa si hablaban o hacían cualquier señal con la mano a sus vecinos carcelarios. "Vamos a sacarlo pronto de ahí", afirma tajante 'Capi', al tiempo que negociación de ordenar las cajas de caldo que tiene acumuladas por toda la casa, oportuno a que La Bodeguita del Desierto no ha tenido actividad la temporada que este argentino ha pasado a la sombra.
Ahora le tocará currar legalmente para entregar sus botellas del Piamonte, de la DO Barbera d'Asti, o los vinos Malbec, elaborados tras acaecer dieciocho meses en barricas de quercus en la ciudad argentina de Mendoza. "El secreto de un buen comercial es ser carismático, pero 'tenés' que dar poco porque si 'vendés' y no 'respondés', solo 'vendés' una vez y a mí me gusta sobrellevar buenos productos para que la clan se sienta eficaz".
Vicente Sanmartín, cultivado que ejerce la defensa de Ariel, aclara que su cliente ha quedado en confianza como investigado, pero sin medidas cautelares: "Puede correr a Italia a comprar y entregar vinos, no le han retenido el pasaporte ni tiene que ir a los juzgados a firmar periódicamente". El conocido abogado murciano remarca que "la esencia ha sido demostrar que ejerce una actividad empresarial y no tenía historial".

El abogado murciano Vicente Sanmartín, ejerce la defensa de Ariel.
Sanmartín avanza que de cara a lo que queda de instrucción legislativo y a la audiencia vocal "vamos a tratar de agenciárselas una conformidad para abatir la pena al límite imperceptible, con el objetivo de que mi cliente no vuelva a entrar en prisión". Ariel tiene allí a muchos seguidores, pero admite que "sueña" con comportarse en espacios más abiertos.
- ¿Cómo termina un patrón y supuesto estafador en el mundo de la música?
- Ariel: He aprendido los acordes de guitarra de audición y de forma autodidacta en internet. En 2004 le puse música, desde el principio hasta el final, a 'Me gusta cuando callas', de Pablo Neruda, y a partir de entonces empecé a componer canciones. Tengo 14 temas y espero tener mi primer disco en octubre, con Joserra como productor. Mi objetivo es retornar a hacer la vida que llevaba antiguamente y no salirme del guion: caldo y música.