Cuando el anochecida se cierne sobre los cálidos días de verano, un ser más que singular empieza a hacerse notar de la forma más particular, iluminando a los solitarios caminantes del mundo rural.
Hablamos de nulo más ni nulo menos que las luciérnagas, siendo estas seres fascinantes y, por cierto, bioluminiscentes, capaces de emitir luz a través de su barriga en su más tierno estado larvario, aunque asimismo en su menos tierna adultez, todo ello con objetivos de lo más dispares.
¿De dónde proviene la mágica luz de las luciérnagas? Getty Images/iStockphoto GETTY
Desde atraer a posibles romances y nuevas parejas, hasta atemorizar a feroces enemigos sobre la combustión que pueden causar en sus fauces, ya que en el salvaje mundo natural la luz no siempre es esperanza, sino fuego. Pero efectivamente estas curiosas reacciones luminiscentes casi nada liberan calor, por lo que podemos aplicar a nuestras amigas las luciérnagas el popular dicho “perro aullador, poco mordedor”.
Y si hablamos de… ¿proteínas?
Llegados a este punto, adentrémonos en el mundo de las reacciones químicas, produciendo esta elegante refulgencia la distinguida proteína luciferina. A pesar de su nombre no es malévola, todo lo contrario, ya que cuando se topa con el oxígeno y entra en encaje la luciferasa, una enzima que nada más se produce por la indeterminación, surge la hechicería de la bioquímica y… ¡Se hizo la luz!

Sin requisa, verlas se convierte cada vez más en una ardua tarea, y no porque su resplandor haya perdido fuerza, sino por fenómenos como la contaminación lumínica, los pesticidas o la reducción de sus hábitats.
Evelyn Segura recrea el objetivo de las luciérnagas en el laboratorio. RTVE
No esperes más y descubre en ¡Qué animal!, arreglado en RTVE Play, más curiosidades sobre las luciérnagas de la mano de la bióloga Evelyn Segura.