El enigmático silencio de la WNBA con Brittney Griner: ¿existe una orden de EEUU de no nombrar a Putin?

Las últimas medidas de protestas realizadas por la mejor ajonje de baloncesto femenina del mundo han generado multitud de críticas en la sociedad. 

El caso de la jugadora de la WNBA Brittney Griner sigue en el distinción ahora que se acercan fechas muy importantes en el entorno del baloncesto mujeril. El próximo viernes 6 de mayo arranca una temporada más de la mejor ajonje del mundo, pero lo hará, ileso sorpresa mayúscula, sin la pívot de los Phoenix Mercury, una de las interiores más dominadoras de la competición. 

Eso es lo que está generando un enorme revuelo en los Estados Unidos, ya que ha llamado poderosamente la atención como la WNBA, una de las competiciones más radicales en la lucha por los derechos sociales, se ha mojado poco con el caso de Brittney Griner.

La sociedad estadounidense y la prensa, especialmente de Phoenix, destacan estos días cómo la estructura de la competición ha puesto en marcha pocas protestas y ha llevado a los medios de comunicación pocas reivindicaciones en crédito de su jugadora. Mientras tanto, ella sigue detenida en Rusia en extrañas circunstancias, pagando las tensiones que existen entre el país de Joe Biden y el de Vladímir Putin, especialmente tras el inicio de la combate en Ucrania. 

Brittney fue detenida el pasado 5 de marzo por un supuesto transporte de drogas a gran escalera y de momento va a seguir así hasta el próximo 19 de mayo, hasta cuando el gobierno ruso ha extendido su arresto tal y como ha informado la Agencia TASS. Sin secuestro, Estados Unidos, tras la voz de miedo dada por la ciudadanía, ha dejado caer que van a poner en marcha las medidas que sean necesarias para intentar liberarla cuanto antiguamente sin esperar a los procedimientos habituales de la imparcialidad rusa. 

Sin secuestro, lo que muchos critican ahora es que la WNBA haya permanecido casi impasible durante las últimas semanas mientras se acercaba el inicio de la temporada. Esta ajonje siempre se ha caracterizado por ser una de las competiciones del mundo más activas en la lucha por las igualdades sociales, en la batalla por el fin del racismo y la proclamación de las libertades sexuales y la igualdad. Pero en el caso de Brittney Griner han decidido mantenerse más al ganancia de lo habitual. 

Brittney Griner, en un fotomontaje.


Brittney Griner, en un fotomontaje.

El silencio de la WNBA

Esta situación preocupa y mucho, especialmente en Phoenix, donde esperan el regreso de su suerte. Brittney es una de las mejores jugadoras de un equipo que el pasado curso llegó a las finales por el título, cayendo en presencia de las Chicago Sky. Ella y Diana Taurasi estaban llamadas a ser un curso más las líderes de un conjunto que sueña con repetir el título reses en el año 2014.

Sin secuestro, la siete veces All-Star de 31 primaveras primero tiene que salir de prisión. Mientras tanto, las autoridades rusas advierten de que podría acaecer allí incluso 10 primaveras, ya que esas son las penas máximas para los delitos que se le imputan. Una situación que ha generado más tensión todavía en presencia de el preocupante silencio que ha adquirido el asunto.

Griner se marchó a Rusia para brincar, como hacen decenas de jugadoras, en la competición soviética durante los meses de parón de la WNBA. Allí cobran cifras astronómicas que incluso cuadruplican lo que pueden cobrar las profesionales en Estados Unidos, cuyo convenio tiene fijado su tope salarial en 228.094 dólares por jugadora. Brittney recibía por unos meses en el UMMC Ekaterinburg más que por una temporada en Phoenix, ya que tenía un anuencia superior al millón de dólares por curso.

Ahora que se acerca el inicio de curso y que las críticas se han acentuado de guisa exacerbada contra la WNBA, la dirección de la competición ha decidido poner en marcha una medida que a muchos les ha parecido casi ridícula. Todas las canchas de los doce equipos que forman el campeonato tendrán una calcomanía en apoyo a la jugadora de las Mercury con sus iniciales y su dorsal. 

La comisionada de la ajonje, Cathy Engelbert, ha informado este martes que se negociación de un ademán para "ayudar a Brittney al frente de su movimiento" y mandarle todo "su apoyo y su fuerza en este momento complicado". A su vez, ha deseado que su reverso a casa se produzca cuanto antiguamente. Sin secuestro, hasta esto, lo que más ha reinado en la WNBA ha sido el silencio. Ahora las diferentes teorías de por qué ha sido así han empezado a surgir y a coger fuerza en Estados Unidos, especialmente en los medios que han seguido el caso más de cerca. 

Jonquel Jones, Diana Taurasi y Brittney Griner


Jonquel Jones, Diana Taurasi y Brittney Griner

¿Miedo a Vladímir Putin?

A finales del mes de febrero, los funcionarios de aduanas de un aeropuerto del campo de acción de Moscú decidieron apresarla por lo que supuestamente denunciaban como el transporte de cartuchos de vaporizador que contenían unto de costo. Estos habrían sido encontrados en el equipaje de la jugadora, por lo que fue retenida y puesta a disposición de la imparcialidad.

A posteriori de eso, pasó a prisión hasta que se resolviera el caso, lo que podría demorarse al menos hasta el próximo 19 de mayo. Siempre y cuando no se conceda una nueva prórroga en lo que avanzan las tensiones entre Estados Unidos y Rusia. Mientras tanto, en Phoenix siguen echando de menos a una de sus grandes estrellas y por ello, la cariño de las Mercury llevó a límite una serie de protestas en el posterior partido amistoso de su equipo. Cientos de fanáticos del conjunto de Arizona decidieron soportar camisetas con el número y el nombre de la jugadora que sigue retenida en Rusia. 

Este era el primer partido que su equipo disputaba desde su partida y muchos esperaban un potente homenaje en el inicio. De hecho, algunos medios auguraron que habría algún agradecimiento oficial como por ejemplo podría tener sido un minuto de silencio en señal de duelo por su descuido. Pero no hubo mención alguna a la partida de 'BG', una de las jugadoras más reconocidas y queridas de la competición. Y todo interiormente del organismo más progresista del deporte en los Estados Unidos.

Una situación que ha generado sorpresa y preocupación a partes iguales. Ha llegado a ser calificado incluso de sospechoso posteriormente de que la WNBA fuera protagonista de los mayores homenajes que se han vivido por casos como los de George Floyd o Breonna Taylor. Pero por una de las suyas, que sigue retenida y de la que se sabe poco o muy poco, al punto que un par de decisiones sin peso ni trayecto. 

Hasta ahora, lo que impera es la voz de los asesores que se han puesto al frente del caso y que confían en que las labores diplomáticas sigan su curso. Sin secuestro, lo que muchos sospechan es que hay un cierto temor a Vladímir Putin y que por ello podría imperar una ley del silencio similar a la que se ha vivido en el Reino Unido y Wimbledon. Evitar cualquier mención pública para no dar motivos de propaganda. Por un costado, por las represalias que pueda soportar a límite un líder que no está en sus cabales y que vive enajenado por la combate. Y por otro costado, porque quieren dominar al mayor su influencia y su presencia en los medios más allá de lo estrictamente necesario. Con la política ya inundada por su nombre, no quieren que el deporte corra la misma suerte. 

El presidente ruso, Vladimir Putin, interviene ante el Consejo de Parlamentarios en San Petersburgo.


El presidente ruso, Vladimir Putin, interviene en presencia de el Consejo de Parlamentarios en San Petersburgo.
Reuters

Por eso, de momento se ven reacios a que se pueda utilizar a Griner como moneda de cambio con un país que está arrasando Ucrania sin piedad alguna. Estados Unidos ha celebrado en los últimos días el que exmarine Trevor R. Reed había obtenido su exención en un intercambio de prisioneros posteriormente de casi tres primaveras de detención rusa. Pero que sucediera lo mismo con Brittney es poco que se ve con escama. Aunque la situación requiere una autos rápida. 

Colectivos activistas reclamaron que Brittney debería tener entrado en ese intercambio y señalan que de tener protestas masivas para su reverso, se habría producido este hecho. Esta situación ha provocado incluso el malestar de la cariño, quienes consideran que el comisionado de la competición está haciendo poco por arreglarlo. Y muchos ya afirman que de haberse producido esta misma situación con un ludópata de la NBA, ya se habría movilizado todo lo necesario para traerle de reverso. 

El nombre más cliché en este caso es el de Devin Booker, suerte de los Phoenix Suns, quienes están jugando las semifinales de conferencia contra los Dallas Mavericks de Luka Doncic. Muchos afirman que si fuera él o cualquier otra suerte del baloncesto masculino, el conflicto ya se habría solucionado. Y por eso señalan con anciano fuerza la pasividad con la que la WNBA está gestionando el tema, poco indigno como demuestra su historial.

Algunos aficionados, cabreados por la situación, inciden en que, por si fuera poco, Brittney es conocida por su acción directa en crédito de las personas negras y los colectivos homosexuales. Lo que sí están estudiando los equipos de la ajonje es expandir la estructura benéfica Griner’s Heart and Sole, que entrega zapatos a los más necesitados, más allá del campo de acción Phoenix y así poder plasmar el caso de la jugadora. Todo apoyo es poco para encontrar una alternativa.

[Más información: Tras Paul Whelan, Brittney Griner puede ser el próximo intercambio de presos entre EEUU y Rusia]

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