La concentración de deuda pública en los balances se considerará un autor de aventura que aumentará las contribuciones de las entidades.
Los ministros de Finanzas de la eurozona sopesan poner en marcha en 2025 un fondo europeo de seguro de los depósitos bancarios (EDIS, por sus siglas en inglés). Durante una videoconferencia extraordinaria celebrada este martes, el Eurogrupo ha examinado esta propuesta incluida en la hoja de ruta elaborada por su presidente, el irlandés Paschal Donohoe, para completar la unión bancaria.
La unión bancaria se puso en marcha en 2012, en plena crisis de deuda europea, con el propósito de evitar que en el futuro el hundimiento de sus bancos remolque a la degeneración a un Estado miembro, como ocurrió entonces con España. Pero una período a posteriori sigue siendo un esquema incompleto por la descuido de acuerdo sobre el EDIS.
En el debate de este martes siquiera ha habido acuerdo sobre la hoja de ruta. "No voy a sostener que las diferencias se han resuelto. La unión bancaria sigue siendo un esquema muy enredado desde el punto de pinta técnico y crematístico", ha admitido Donohoe al término de la reunión.
"Algunos países han dicho que es un plan prudente. Un número anciano de Estados miembros reconocieron que se han hecho progresos. Pero muchos países han pedido más trabajo. Y eso es lo que vamos a hacer", asegura el presidente del Eurogrupo. El objetivo es cerrar un compromiso sobre el calendario de trabajo en la cumbre del euro que se celebrará a finales de junio.
Con el EDIS, los ahorros de los europeos hasta 100.000 euros por cuenta gozarían del mismo nivel de protección, independientemente del país en el que se encuentre su faja. El objetivo es evitar fugas masivas de depósitos como las ocurridas en España durante la crisis de 2012 o en Grecia en 2015. El Gobierno de Pedro Sánchez -y en particular la vicepresidenta Nadia Calviño- lo considera una habitación esencial para asegurar la estabilidad financiera en la eurozona.
Reunión informal previa al #Eurogrupo para avanzar en la #UniónBancaria, un pilar secreto de nuestra unión económica y monetaria para reanimar la estabilidad financiera y asegurar la inversión necesaria en la doble transición verde🌱 y #digital📲 pic.twitter.com/O1uEvcxPlM
— Nadia Calviño (@NadiaCalvino) May 3, 2022
Sin retención, las sucesivas hojas de ruta presentadas en la última período para completar la unión bancaria han chocado con el corte sistemático de Alemania y los frugales. Berlín teme arruinar pagando la hechura de los agujeros en los bancos del resto de países de la eurozona, en particular los del sur. Por ello, exige a Italia y España una reducción de la morosidad y penalizar la deuda pública en los balances bancarios antiguamente siquiera de departir del EDIS. Una penalización que preocupa a Madrid y Roma.
En un intento de sortear todos estos obstáculos, la nueva hoja de ruta que ha propuesto Donohoe plantea avanzar sistemáticamente en todos los frentes: dirección de crisis, seguro de depósitos bancarios, un mercado único para los servicios financieros y diversificación de la tenencia de deuda pública. Para vencer todas las resistencias, el presidente del Eurogrupo ha diseñado encima un plan en dos fases, con un freno de emergencia que permite paralizar todo el proceso al final de la primera etapa, la menos ambiciosa.
Dos fases
El objetivo de Donohoe es que las medidas previstas en la primera escalón entren en vigor en 2025. En esta etapa se crearía ya el fondo europeo de seguro de depósitos bancarios, pero con importantes restricciones. El EDIS coexistiría con los fondos nacionales y les suministraría solvencia en caso de obligación. Es sostener, no habría ninguna mutualización de riesgos, sino que el fondo europeo daría préstamos que tendrían que ser devueltos.
En paralelo, se avanzará todavía más en la armonización a escalera europea de las normas para reestructurar o matar los bancos en degeneración. Adicionalmente, se impondrán nuevos requisitos de transparencia sobre los volúmenes de deuda pública en los balances bancarios. La concentración de deuda pública se considerará un autor de aventura a la hora de calcular las contribuciones de cada entidad para financiar el fondo de seguro de depósitos.
En la segunda escalón, el EDIS ya no se limitaría a prestar solvencia a los fondos nacionales, sino que asumiría una función de reaseguro, compartiendo riesgos a escalera europea. La Congregación Única de Resolución (JUR) asumiría todos los poderes para reestructurar y matar bancos en la UE, desplazando totalmente a las autoridades nacionales. Y los bancos tendrán que sufragar un recargo en caso de concentración excesiva de deuda pública en sus balances.
Para esta segunda escalón no hay ninguna data. El paso de una etapa a otra no es inconsciente ni dependerá de indicadores medibles, sino que responderá exclusivamente a una audacia política que encima debe adoptarse por unanimidad. Es sostener, Alemania podrá seguir bloqueando indefinidamente un fondo europeo de seguro de depósitos con plenas funciones.