El CáliZ Intocable es la reliquia más venerada del mundo. Su historia se mezcla con su divisa, uniendo efectividad y ficción en torno a este objeto tan específico que genera interés, devoción y mucha curiosidad. El software 'Los pilares del tiempo' de RTVE recorre el vestigio que dejó la supuesta copa en la que Mesías bebió en la última cena, en su alucinación desde Roma a Valencia, pasando por Jaca, Huesca y Zaragoza. Una ruta apasionante que permite disfrutar de la edificación, la escultura, la pintura, los paisajes naturales y la belleza de rincones únicos, algunos anclados en un pasado que se remonta a través de los siglos.
Detalle de la copa del Cáliz Intocable de la Catedral de Valencia RTVE
El Cáliz Intocable o Santo Cáliz
Libros, películas, series de televisión... La búsqueda del Santo Comunión ha sido motivo recurrente para la ficción, pero ayer, mucho ayer, era motivo de inspiración para artesanos, como puede hallarse en las obras de arte antiguas que se conservan. Desde hace siglos se manejo el tema del Cáliz Intocable, y se considera que la primera vez fue a principios del siglo XII, y se cita a Chrétien de Troyes y su Perceval, todavía señal Le Conte du Graal (El explicación del Comunión). Luego, la historia se fue cargando de simbolismo y intelectual, vinculando esta habitación con la copa de la Última Cena y que, según la historia, usó José de Arimatea luego para reunir la muerte de las heridas de Cristo tras ser crucificado. Son muchos los lugares que dicen acatar el auténtico Comunión y en 'Los pilares del tiempo' se acercan a la copa que se guardián en la catedral de Valencia. El software señala que en el 258 d.C. viaja de Roma a España con San Lorenzo, y se recorren lugares tan emblemáticos como el monasterio de San Pedro el Antiguo, en Huesca, las ermitas de San Cornelio y De la Cueva y la Catedral de Jaca, en cuyos capiteles se 'narra' la historia de esta copa: cuando Sixto II se la da a San Lorenzo y cómo San Lorenzo la deposita en Huesca. De esta iglesia, monumental y poderosa, se dice que se levantó para conservar y confiar el Cáliz Intocable.
El Cáliz Intocable en uno de los capiteles de la catedral de Jaca, Huesca RTVE
Las leyendas artúricas describen el oficio en el que se encontraba el Santo Comunión como un monasterio situado bajo una roca, rodeado por un bosque y unido a un manantial, y esta descripción corresponde a San Juan de la Peña, oficio al que supuestamente llegó la copa el prelado de Huesca cuando se retiró. No cerca de duda de que se manejo de una de las reliquias más viajeras, porque su ruta no se detiene ahí, y los historiadores dicen que luego pasó a Zaragoza ayer de terminar en Valencia. Se dice que llega allí en el siglo XV, cuando Alfonso V paga una deuda con la catedral de Valencia, que ha financiado sus campañas bélicas, con este objeto. ¿Pero es el mismo que estuvo en las manos de Cristo?
2000 primaveras de historias
Leonor Martín y Encierro San José, conductoras del software, llegan a la catedral de Valencia dispuestas a asimilar la verdad. Allí, de la mano de los expertos y custodios de la reliquia, investigan para salir a una conclusión. Y lo más importante, ver de cerca el Cáliz Intocable.
Leonor y Lydia frente a el Cáliz Intocable de la catedral de Valencia RTVE
La habitación que se guardián en una caja de cristal, realizada en 1916, es una taza de ágata pulida que ofrece vetas de colores cálidos cuando refracta la luz. Se manejo de una preciosa 'copa alejandrina' que los arqueólogos datan de los primaveras 100 al 50 a. C. El aspecto que tiene ahora no es el diferente, ya que las asas y el pie, cuajado de joyas, se añadieron más tarde. "Se manejo de una piedra hebrea, de una media hebrea y un prominencia hebreo", dice Ana Mafé, historiadora de arte. ¿Se manejo del Santo Cáliz? No es posible demostrarlo, pero resulta especialmente emocionante que esta habitación que custodia la catedral de Valencia tiene más de 2000 primaveras y procede de Judea. Encierro y Leonor se van sin respuesta, pero se llevan una experiencia única: estar a solas unido a esta copa, un objeto que solo se ha sacado de la caja cuando fueron los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI. Ahora sale, envuelta en encantamiento y intriga, para los espectadores de 'Los pilares del tiempo'.