Fuego cruzado entre ministros del PSOE por el 'caso Pegasus': Bolaños y Robles en la diana

Robles defiende al CNI y apunta a Presidencia por el error de seguridad, mientras Moncloa mira a Paz Esteban y a un error de los servicios secretos.

Cuando un presidente del Gobierno tiene que comparecer en el Pleno del Congreso para dar explicaciones sobre un escándalo, poco se rompe en una sesión, explica un experto diputado. Pedro Sánchez tendrá que ir al Pleno cuando quiera la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, porque todos los partidos, incólume los del Gobierno así lo han decidido.

En dos semanas, de forma casi inadvertida, los partidos han forzado dos comparecencias de Sánchez para cuchichear de dos temas muy incómodos: el molinete del Sáhara y todas las circunstancias del caso Pegasus, es afirmar, el supuesto espionaje a independentistas y la intrusión en el móvil del presidente y la ministra de Defensa.

Los acontecimientos han querido, por otra parte, que uno y otro asuntos tengan un vinculo inesperado como es la posibilidad de que detrás del espionaje a Sánchez esté Marruecos, precisamente el Estado con el que ha firmado un acuerdo en contra de la gran mayoría del Congreso.

En esos dos temas, por otra parte, Sánchez está sólo en el Parlamento. No le apoyan en nadie de los dos ni sus socios de coalición (Unidas Podemos), ni los partidos que facilitaron la investidura y con los que pretende sacar delante sus iniciativas parlamentarias en lo que queda de sesión.

Adicionalmente, todo ese panorama se complica aún más porque el “caso Pegasus” ha provocado una batalla interna importante entre ministros socialistas. Y lo hacen abiertamente, porque mientras la ministra de Defensa, Margarita Robles, defiende con firmeza a la directora del CNI, desde la Moncloa se explica que el futuro de Paz Esteban durará lo que dure su investigación interna y sus explicaciones sobre el escándalo.

Robles explica que la seguridad de los teléfonos de los ministros es competencia de la Secretaría común de Moncloa, que ocupaba entonces Félix Bolaños, y Presidencia no deja lado a dudas de que la seguridad es competencia del Centro Criptológico Franquista (CCN), que depende del CNI.

Así, la portavoz Isabel Rodríguez ha explicado a Carlos Alsina en Onda cero que las comunicaciones dependen de la Secretaría Genérico de la Presidencia, mientras que el asunto de la ciberseguridad recae sobre el Centro Criptológico Franquista, que depende a su vez del Servicio Defensa y del Centro Franquista de Inteligencia.

Alucinación a Barcelona

Miembros del Gobierno, por otra parte, cuestionan el alucinación que hace dos domingos hizo el ministro Bolaños a Barcelona para dar una explicación a la Generalitat de Cataluña y anunciar una investigación en el CNI que pone este organismo de Defensa en el ojo del huracán.

Y, a su vez, las palabras de Robles en el Congreso el pasado miércoles preguntándose qué tiene que hacer el Estado frente al independentismo no gustaron nadie en los responsables de Moncloa que negociaban con los independentistas su apaciguamiento.

Fuera de ese foco ha silencioso el ministro del Interior, Fernando Noble-Marlaska, pese a ser responsable de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Desde el inicio del escándalo se encargó de dejar claro que ni la Policía Civil ni la policía franquista disponen del sistema Pegasus.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente