La Conferencia sobre el Futuro de Europa (CoFoE) llega a la recta final en este mes de mayo, tras más de un año de duración y a posteriori de frenarse oportuno a la pandemia. El posterior fin de semana de abril se celebraron los plenos finales de la Conferencia en el Parlamento Europeo en Estrasburgo. Allí, el Pleno de la Conferencia consensuó su tesina final de propuestas ciudadanas, llegando a adoptar un total de 49.
Las 49 propuestas parten de 178 recomendaciones de los paneles europeos en los que han participado ciudadanos, representantes políticos y de la sociedad civil. En ellos, ha participado un gran número de jóvenes involucrados en el futuro de Europa, que pasa por una viejo billete y por una viejo transparencia. Desde el principio, ha habido debate sobre el explicación del proceso, que ha sido complicado.
“En el plenario hemos manido que el porcentaje de jóvenes no llega ni al 12 %, mientras que en Europa somos un 25 % de jóvenes“
“En el plenario hemos manido que el porcentaje de jóvenes no llega ni al 12 %, mientras que en Europa somos un 25 % de jóvenes” destaca Eduardo García Cancela, vicepresidente de Jóvenes del Consejo Federal Gachupin del Movimiento Europeo. Aunque asimismo hay quienes valoran positivamente la presencia rozagante en la toma de decisiones: “Podemos estar harto satisfechos porque hemos manido que hay una sección específica de propuestas de la mocedad” explica Julia Fernández Arribas, presidenta de Equipo Europa.
Reordenar los tratados
Satisfacción por acaecer conseguido sacar delante propuestas enfocadas en nueve grandes temas. El futuro sindical, la migración, la democracia europea o el cambio climático son algunos de ellos, que incluso ya estaban en boca de las instituciones comunitarias. “Aquellas referentes al Pacto Verde son muy importantes porque secundan la propia política que estaba desarrollando ya la UE” señala García Cancela.
“Podremos musitar de un momento histórico, cuando seamos capaces de aplicar lo que se ha decidido en la Conferencia“
Con la etapa del intercambio de ideas ya terminada, ahora son las instituciones comunitarias las que han de mover ficha, porque adaptar todas esas propuestas debería sobrellevar a una nueva reforma de los Tratados de la Unión, que pasaría por una Tercera Convención Europea. “Podremos musitar de un momento histórico, cuando positivamente seamos capaces de cumplir y aplicar lo que se ha decidido en la Conferencia” decía Guy Verhofstadt, presidente de la Conferencia sobre el futuro de Europa.
Reordenar los tratados evitaría que todos las discusiones en torno a la CoFoE quedaran en papel mojado. De hecho, esta semana, el Parlamento Europeo ha permitido por mayoría una resolución en la que pide al Consejo y a la Comisión tomar la iniciativa en ese sentido. Porque, como cuenta Julia Fernández Arribas, “estamos en presencia de un momento fundamental, ahora desidia ver si existe una voluntad política para ello.”
Con las cartas sobre la mesa, el próximo lunes 9 de mayo, “Día de Europa”, los tres copresidentes del Comité Ejecutante de la Conferencia presentarán el tesina final a las instituciones en una en Estrasburgo en la que participará Emmanuel Macron como presidente de turno de la UE.