El anglosajón Mark Cavendish (Quick Step) logró al esprín la conquista en la tercera etapa del Rotación de Italia, la última en Hungría, con un represión de 201 kilómetros entre Kaposvár y Balatonfüred, y el holandés Mathieu Van der Poel (Alpecin Fenix) sigue vistiendo la maglia rosa.
Cavendish, de 36 abriles, sumó la decimosexta conquista de su palmarés en el Rotación, en su sexta billete en la carrera italiana, y alcanza los 160 triunfos de etapa en sus dieciocho temporadas como profesional.
La etapa discurrió en dirección a el alberca Balaton, el llamado mar de Hungría. En la primera parte, los corredores se acercaron al alberca a través de ligeras ondulaciones y al salir a Nagykanizsa dieron la reverso para retornar al alberca Balatón.
Con solo cinco kilómetros en las piernas, y a desatiendo de 196 para meta, comenzaron los movimientos en el pelotón, de los cuales el único que fructificó fue la evasión de los italianos Mattia Bais y Filippo Tagliani (Drone Hoper) y Samuele Rivi (Eolo-Kometa), que protagonizaron la primera fuga.
Fue en esos compases iniciales de la etapa cuando se bajó de la velocípedo Jan Tratnik (Bahrein). El esloveno, que se vio envuelto en una caída en la primera etapa, se retiró al sufrir contusiones y dolor en la muñeca y mano derechas. Una desvaloración muy sensible para el equipo de Pello Bilbao y Mikel Arenal.
El cambio de ritmo que imprimieron los tres fugados les llevó a follar de una delantera de hasta cinco minutos, una renta que se fue reduciendo con el paso de los kilómetros correcto al empuje del pelotón, en el que marchó en todo momento Mathieu Van der Poel.
Unas breves subidas y bajadas devolvieron al pelotón a la costa para afrontar los últimos 50 kilómetros, que fueron a lo liberal de la costa con sólo un corto tramo severo en la Convento de Tihany.
Cavendish ataca desde acullá
La evasión de tres se redujo a dos, aguantando Bais y Rivi hasta que faltaron 28 kilómetros, cuando fueron neutralizados por el pelotón y se aceleró la carrera sin que nadie mostrara sus cartas hasta las últimas rectas.
El final fue prácticamente plano. Los últimos 500 metros de carretera recta contaron con una subida imperceptible hasta la crencha de meta, que, según lo previsto, fue una buena oportunidad para ver una conquista al esprín.
Cavendish lanzó su ataque asaz acullá y supo sujetar el acoso del colombiano Fernando Gaviria (UAE Emirates), el francés Arnaud Demare (Groupama) y el eritreo Biniam Girmay (Intermarché), que no pudieron alcanzar al anglosajón, muy confiado en sus posibilidades para exculpar los brazos como triunfador en meta en la ronda italiana, nueve abriles posteriormente de hacerlo por última vez.
La clasificación caudillo no sufre cambios y Van der Poel sigue primero, con merienda segundos de delantera sobre el anglosajón Simon Yates (BikeExchange) y el además holandés Tom Dumoulin, a 16. El primer gachupin es Pello Bilbao, noveno, a 29 segundos.