Un año a posteriori del estallido de la pandemia de COVID-19 en España, el 2 de marzo de 2021, el Gobierno empezó a transmitir periódicamente datos oficiales de las muertes de personas mayores que vivían en residencias, los lugares donde la enfermedad tuvo un veterano impacto.
En total, más de 33.200 personas que vivían en esos centros han fallecido a causa del coronavirus. En la última semana, se han contabilizado 87 fallecimientos, según la información recopilada hasta el 1 de mayo de 2022 por el IMSERSO, el Profesión de Derechos Sociales y Dietario 2030, el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) del Profesión de Sanidad y el Instituto de Salubridad Carlos III (ISCIII) del Profesión de Ciencia e Innovación.
Desde el 14 de marzo de 2020 hasta el 1 de mayo de 2022, las muertes de residentes con COVID-19 confirmado son más de 22.750. A ellas se añaden 10.492 decesos de personas con síntomas compatibles con el coronavirus -pero sin pruebas que lo corroboraran- y que vivían en estos centros.
En cuanto a los contagios, en las residencias de mayores se han diagnosticado mediante PCR u otra prueba diagnóstica homologada más de 5.600 nuevos casos en la última semana, y ya son más de 222.000 contagios en lo que va de pandemia.
Desde el 14 de marzo de 2020 hasta el 27 de marzo de 2022, las muertes de residentes con COVID-19 confirmado son más de 22.300. A ellas se añaden 10.492 decesos de personas con síntomas compatibles con el coronavirus y que vivían en estos centros. A lo espléndido de todo el 2021 se contabilizaron 5.078 fallecimientos en esos centros.

En cuanto a los contagios, en las residencias de mayores se han diagnosticado mediante PCR u otra prueba diagnóstica homologada más de 3.200 nuevos casos en la última semana, lo que supone un aumdento respecto a la semana previa, y ya son más de 197.000 casos en lo que va de pandemia. De ellos, el 28 % contrajo la COVID en la primera ola, según un estudio del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, que concluye que las dimensiones de las residencias no influyen en el número de casos.
En la primavera de 2020 murieron 20.000 personas
Los organismos advierten de que estos datos están en constante aggiornamento y depuración. Con todo, muestran la magnitud del impacto que tuvo la COVID en las residencias de ancianos, solo verdaderamente mitigado por el propósito de las vacunas a partir de 2021. En todo ese año se contabilizaron 5.079 fallecimientos en esos centros.
Sin retención, en lo peor de la primera oleada, entre marzo y junio de 2020, murieron casi 10.000 personas, más que en el resto de 2020. En ese período hay que añadir los 10.492 fallecimientos de residentes sin prueba diagnóstica, por lo que dos de cada tres decesos de mayores en residencias tuvieron zona en al punto que tres meses.
Muertes en residencias por comunidades autónomas
Por comunidades autónomas y en títulos absolutos, Madrid es la región donde más mayores han fallecido por coronavirus, seguida por Cataluña, Castilla y Audaz y Castilla-La Mancha.
En la venidero visualización se muestra el porcentaje que las muertes en estos centros de cada comunidad representa sobre el total de fallecidos durante la pandemia, de tal forma que Castilla y Audaz y Extremadura lideran la tasa, con más del 50%.
El movimiento oficial empezó en el segundo año de pandemia
A posteriori de un año de pandemia y con las residencias de mayores como el foco más castigado por el coronavirus, hubo que esperar a marzo de 2021 para que el Gobierno presentase una información agregada y sistematizada de la proceso de la COVID-19 en las residencias.
Pese a la exigencia de esta información y a las promesas del Profesión de Sanidad de que se informaría de estos datos, la primera estimación oficial no llegó hasta noviembre de 2020, cuando un dechado del IMSERSO cifraba en 20.268 los fallecidos en la primera oleada, desde marzo hasta el 29 de junio de ese año, entre casos confirmados por prueba diagnóstica y muertes "con síntomas compatibles" con la COVID-19.
Al no estar recogida esta información por ninguna fuente oficial, el seguimiento diario de los medios de comunicación dependió sólo de las cifras que facilitaban las comunidades autónomas, que no presentaron sus datos de forma homogénea en esos meses. En ese sentido, desde abril de 2020 hasta el 3 de marzo de 2021, DatosRTVE mantuvo un recuento de fallecidos en residencias y otros centros sanitarios institucionalizados. Según la última aggiornamento de este movimiento, habrían fallecido 31.879 personas.
La inmunización, secreto para frenar el avance de las olas
Las residencias de mayores, personas con discapacidad y otros colectivos institucionalizados fueron el primer objetivo del plan de inmunización que arrancó en España el 27 de diciembre de 2020. El Profesión de Sanidad ofreció durante un tiempo información sobre la inmunización de estos grupos, pero dejó de hacerlo el 2 de junio de 2021. Hasta entonces, el 93,3% había completado la pauta y el 99,7% había recibido al menos una dosis.
Aunque la inmunización reduce los síntomas del coronavirus, estos siguen afectando especialmente a las personas de veterano vida. Durante la casa de campo y la sexta ola, aun con la población de las residencias con la pauta completa y con la dosis de refuerzo, los casos crecieron, aunque a un ritmo menos elevado que durante la primavera de 2020.
Lo mismo sucedió con los fallecidos, que no fueron tan elevados como en meses anteriores. Según un documentación de Sanidad y del Instituto de Salubridad Carlos III, la inmunización masiva previno en el tercer trimestre de 2021 un intrascendente de 17.000 casos de COVID-19 y 3.500 fallecimientos.