El meta entró en el posterior minuto del partido de repesca y se convirtió en héroe de su país al eliminar a Perú deteniendo un dispersión.
La selección de Australia selló este lunes el penúltimo billete para el Mundial de fútbol de Qatar 2022 tras vencer a Perú por penaltis. La veterano efectividad desde los merienda metros de los Socceroos les llevó a su sexta Copa del Mundo, la villa de guisa consecutiva, para ir al Liga D con Francia, Dinamarca y Túnez. Pero la tanda dejó como protagonista a Andrew Redmayne, un desconocido meta que entró en la prórroga por Mathew Ryan y desconcertó con sus bailes a los peruanos.
Redmayne tiene 33 abriles y juega en el Sydney FC. Pocos lo conocían en el planeta fútbol hasta que Graham Arnold decidió ponerlo para la tanda de penaltis. Sus insólitos bailecitos antiguamente de que los rivales ejecutaran sus remates se viralizaron a la velocidad de la luz. Primero con el disparo fallado por Luis Advíncula y posteriormente con el de Alex Valera, en el que voló contra un palo para desviar el remate y padecer a su equipo a la cita de Qatar.
No era casualidad. En 2019, usó esa misma técnica para darle a su equipo el título de la A-League. El Sydney FC ganó por 4-1 en los penaltis al Perth Glory posteriormente de que detener dos lanzamientos, uno de ellos con un intento de Panenka del rival. "Es una guisa de que el rival no sepa a dónde me voy a tirar y encima quiero que se pongan nerviosos, que el meta les resulte más pequeño de lo que positivamente es", dijo tras éxito. Este lunes le ha vuelto a funcionar.
¡¡EL BAILE DE REDMAYNE!! #MundialRTVE#Qatar2022
️Los aussies van a hacer vírico esta tinieblas los pasitos del meta, que salió en la prórroga para darle el billete mundialista a la selección australiana
0 (5) Australia
0 (4) Perú
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— Teledeporte (@teledeporte) June 13, 2022
Y eso que el peruano Gallese emocionó a sus compatriotas cuando atajó el primer penalti disparado por Boyle, tras lo cual anotó Lapadula. Mooy anotó el primero para Australia en el futuro dispersión, Callens hizo lo mismo para Perú y Goodwin todavía acertó. El problema llegó cuando Advíncula estrelló la pelota en el palo derecho australiano. Hrustic, Tapia, Maclaren, Flores y Mabil no fallarían, hasta que Redmayne se estiró al mayor para sellar la suerte del partido al detener el tiro de Valera.
El partido no tuvo mucha historia. Fue un cruce monótono y de pocas ocasiones. El primer tiempo fue espeso, sin ocasiones claras de peligro. De hecho, el trabajo de Ryan y Gallese se redujo a sacar varias veces de meta. Los segundos 45 minutos no cambiaron su guion. Rozando el minuto 80 llegó el primer disparo entre los palos y Mabil, nuevo ludópata del Cádiz, le puso un gran balón a Hrustic que fue librado por Gallese. En la prórroga creció Perú, pero no fue suficiente.
Redmayne hizo el resto. Más allá de ser un personaje particular su carrera deportiva podría acaecer tenido un desvío importante y estuvo cerca de acaecer llegado a la Premier League. En 2005, con 16 abriles jugó en el New South Wales Institute of Sport y su equipo no encajó en un cruce frente a un equipo lozano del Astillero. Por su cultivo, Redmayne fue invitado por el club londinense a una prueba en Inglaterra. Respondió adecuadamente y Liam Brady, que dirigía la institución Gunner, le hizo una propuesta.
Aunque el equipo londinense se decidió por Wojciech Szczęsny. No bajó los brazos y siguió luchando por su sueño de ser futbolista. Así debutó en 2007 en una federación semiprofesional. Más tarde militó en Central Coast, Brisbane Roar, Melbourne Heart, Melbourne City, Película del Oeste Sydney y en la contemporaneidad forma parte del Sydney FC. Hasta este lunes, solo había jugado dos partidos en la selección australiana. Ahora es el héroe de su país.