Carmen Navarro, primera jueza canina española acreditada para evaluar todas las razas

La experta explica a MagasIN en qué consisten las competiciones de perros de raza y cómo se llega a formar parte del tribunal. 

El World Dog Show (Exposición Mundial Canina), coorganizado por la Efectivo Sociedad Canina de España e IFEMA, convertirá Madrid en el epicentro de la maduro competición de perros de todo el mundo. El evento contará con la décimo de Carmen Navarro, la primera jueza española acreditada para valorar todas las razas.

Más de 250 variedades procedentes de 65 países desfilarán del 23 al 26 de junio por el Circuito Ferial de IFEMA MADRID. A la cita acudirán más de 16.500 ejemplares y 109 jueces de los cinco continentes.

Entre ellos Carmen Navarro, con quien conversamos para conocer la figura de togado canino y cómo funcionan los concursos.

Ojo campeón

Ser togado canino no es factible. Es necesario acontecer una serie de pruebas y experiencia de varios primaveras, por lo que requiere mucho tiempo.

Navarro llegó a este mundo “conociendo a su marido”. Nos cuenta que a él le encantaban los perros y le hablaba muchísimo del samoyedo, una raza que él conocía de pequeño, pero no podía tener en casa. Cuando se casaron y se fueron a comportarse juntos compraron el primer hijo y empezaron a ir a exposiciones.

“Nos apasionó tanto este deporte, que empezamos a ir a las exposiciones. Y bueno, así empezamos”.

Le preguntamos entonces cómo da el brinco para convertirse en jueza y Navarro asegura que ella empezó a asistir a competiciones y como le encantaba iba a las finales. Allí, ella juzgaba según su propio criterio quién debía superar y en muchas ocasiones acertaba. “Dije ‘tengo ojo’, y empecé a prepararme”.

La jueza canina Carmen Navarro conversando con MagasIN en IFEMA MADRID.


La jueza canina Carmen Navarro conversando con MagasIN en IFEMA MADRID.
Silvia Pérez

Ser togado canino

El primer paso es convertirse en comisario de ring, nos explica Navarro. El comisario es el asistente del togado, que le ayuda cuando está juzgando a los perros. Para ser comisario es necesario acontecer un examen que evalúa el conocimiento sobre los reglamentos, principalmente.

Tras varios primaveras y entre catorce y dieciséis comisariados, se puede presentar al examen para togado de concurso particular. Superada la prueba, llegan unos primaveras en los que el togado es invitado a competiciones en su zona.

El ulterior escalón es el de togado de concurso doméstico, en este caso, el examinador es invitado a evaluar en competiciones de toda España hasta conseguir la experiencia y el tiempo necesarios para examinarse de togado de concurso internacional.

Navarro cuenta que normalmente se empieza estudiando y preparando para fallar las razas que cada uno cría y le gustan más. Encima, cada raza tiene su orden, habiendo un total de diez: 1) pastores, 2) perros de destacamento y defensa, 3) terrier, 4) teckel, 5) spitz, 6) policía y rastreo, 7) perros de muestra, 8) cobradores y levantadores, 9) perros de compañía y 10) lebreles. 

Los jueces comienzan examinándose de unas razas y terminan cerrando un orden. Asimismo tiene que acontecer un tiempo y unas exposiciones para ir avanzando. “Imagínate que no es nulo factible, pero a mí es el deporte que me gusta, el que practico y al final lo que quería era venir a conseguirlo porque era poco que me apasionaba y me gustaba muchísimo”. Ahora correctamente, esto implica una formación constante y diaria.

Navarro, como cualquier togado, comenzó de comisaria, ayudando a los jueces. Comenzó con la raza que tenía en casa, el samoyedo, a posteriori las razas del orden cinco. “Iba a muchos países y según iba cerrando grupos me iban invitando a exposiciones. Cada vez iba a más sitios hasta que llegué al punto de poder fallar cualquier raza en cualquier país”.

Tras deber superado todos los estadios anteriores, Navarro se ha convertido en la primera jueza española en conseguir poco que ninguna había conseguido hasta el momento. “Me propuse hacerlo porque me ilusionaba correr por todo el mundo, fallar en las exposiciones y ver a los perros al natural”.

Cumplir el en serie

Preguntamos a la jueza qué se evalúa en las competiciones caninas y, aunque generalmente se piensa que se valora la belleza, nulo más allí de la sinceridad. Se comprueba que el perro cumpla los estándares propios de la raza. Los jueces miran el temperamento, "una serie de cualidades que no son nulo banales ni nulo de belleza". Se tienen en cuenta títulos morfológicos y de lozanía.

“En el ring ves las cualidades que tiene, apetito el que más se acerca al en serie”, apunta la jueza. Y añade: “En el temperamento somos totalmente estrictos”.
Subraya que es poco muy serio. “Esos perros ganadores serán los reproductores para que vaya mejorando la raza”.

Pero ¿cómo se puede contar el temperamento? Navarro señala que es poco factible. “Cualquier perro que muestre cualquier señal de que no está controlado está descalificado”. Detalla que es poco que los jueces pueden valorar al acercarse al animal.

La jueza canina Carmen Navarro en la presentación del World Dog Show en IFEMA MADRID.


La jueza canina Carmen Navarro en la presentación del World Dog Show en IFEMA MADRID.
Silvia Pérez

Aclara que los estándares cambian en algunas ocasiones. En estos casos, les envían las modificaciones para que se tengan en cuenta, aunque aprenderse todos los estándares de todas las razas no es factible.

“Y lógicamente antiguamente de fallar repasas las razas que tienes al día ulterior para tener muy claros los conceptos, ya que cada raza es para una función y es lo que tienes que inquirir. La familia piensa que es poco un poco banal, de belleza y no es para nulo así. Hay que inquirir que tengan una serie de cualidades”.

Pone el ejemplo del bóxer, que es el perro que buscaría una persona muy activa. “El perro va a estar muy activo conmigo para tocar, para salir…”.

Esto no sucede con los perros que no tienen raza, puesto que no se puede aprender si van a crecer o a desarrollarse de una guisa o de otra.

La preparación

Los criadores entrenan al perro, aunque ya de entrada tienen que tener “chispa” en palabras de Navarro. Esos perros que en el interior de una camada son los primeros que saltan de la paridera, pues tienen esos rasgos y la fisonomía que les hacen ideales para arrostrar a una exposición.

Una vez identificados se les empieza a entrenar desde pequeños, para que el perro vaya y venga, para que dé la dorso, para que haga el triángulo… Todo lo que piden los jueces a la hora de valorar.

De esa guisa, el animal ya desde hijo se va acostumbrando y va teniendo disposición. “Cuando es la primera lógicamente está más asustado, pero poco a poco va evolucionando y llega un momento en que son como estatuas, pero porque efectivamente les encanta, porque saben lo que hacen”.

Navarro relata su propia experiencia: “Cuando ven mis perros que pongo una trullo en el coche vienen a meterse porque piensan que vamos de exposición, ellos efectivamente disfrutan”.

Sexo incondicional

“Es apasionante. De verdad que si he conocido el acto sexual incondicional ha sido a través de ellos, quia me piden nulo, pero siempre están ahí cuando los necesito”. Así de rotunda, con los brillando, asegura Navarro cuando le preguntamos qué tal es trabajar con animales. “Los perros me aportan tantísimo que disfruto muchísimo con ellos, siempre los llevo en mi vida y en mi corazón”.

La jueza nos cuenta que hay muchas anécdotas divertidas. Por ejemplo, recuerda estar juzgando y que el perro se le acerque. “Es cotilla, a veces tienes tal feeling que pasa del dueño y se va contigo, entonces dicen: ‘Le ha gustado la togado’”.

De hecho, relata que en alguna ocasión el perro se llega a poner a dos patas: “Te quiere relamer, todo superafable, de estos perros que dices ¡me lo llevo a casa ahora mismo!”.

Una oportunidad única

La convocatoria de la Exposición Mundial Canina se celebra desde hace medio siglo en distintas capitales del mundo cada dos primaveras. En esta ocasión Madrid acogerá la competición en la que desfilarán 250 razas de las 400 reconocidas por la Féderation Cynologique Internationale (FCI), la maduro alianza del mundo, de la que es miembro la Efectivo Sociedad Canina de España.

Es la tercera vez que España acoge el evento, produciéndose una situación admirable. La Exposición Mundial Canina de Madrid estaba prevista para 2020, pero como consecuencia de la pandemia no se pudo celebrar. Por ello, este año se celebrarán dos exposiciones: la de Madrid y la de Río de Janeiro (Brasil), que se celebrará en diciembre.

El evento, cuya dietario se puede consultar en el ulterior enlace, no solo albergará competiciones, sino además exposiciones especiales, como las de las secciones caninas de la Guarda Civil y Policía, muestras de agility, stands donde poder obtener información acerca del apasionante mundo de los perros y actividades para niños.

La espectacular exposición estará abierta al sabido para el que ya están disponibles las entradas en el ulterior enlace.

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