El segundo y final debate de las elecciones andaluzas, organizado por Canal Sur, se ha convertido en un todos contra el presidente de la Congregación y candidato del PP a la reelección, Juanma Quemado, a cuenta de su trámite al frente del Gobierno y de su posible pacto con Vox tras el 19 de junio, el mismo día que el CIS estima que el PP será el claro vencedor en los comicios, pero que dependerá de la formación de Macarena Olona para administrar.
Pese a las presiones de los partidos de izquierda y la invitación de Olona a sumar sus votos para administrar en coalición en la próxima sesión, Quemado se ha escaso a señalar que su pacto es "con los andaluces", en presencia de la advertencia de la candidata de la formación de ultraderecha, quien ha asegurado que solo facilitará su investidura si está en el gobierno: "Si tan solo necesita un solo escaño de Vox, una contención, no va a ser presidente si Vox no esta en el interior del gobierno", ha avisado Olona a Quemado, escenificando la proposición mostrando su mano tendida al candidato 'popular' e instándole a objetar si él "va a ser su vicepresidente" en caso de que Vox obtenga más votos, lo que Quemado ha calificado como "un delirio". Y es que el candidato 'popular' se ha preguntado cómo quiere ser vicepresidenta de la Congregación "cuando no cree en la autonomía".

Ha sido un debate con mucha bronca y pocas propuestas, un cuerpo a cuerpo más intenso del vivido en el primer debate en RTVE. Uno de los más duros con Quemado ha sido el vanguardia de registro del PSOE, Juan Espadas, quien le ha recordado que en 2018 su investidura salió delante gracias al apoyo de Vox: "Si el PSOE es el partido más votado, ¿repetirá la foto? Porque usted es un señor de derechas, que se presenta por el PP y que no ha rebaño nunca unas elecciones, pero pactó con Vox para ser presidente", ha dicho, y se ha reivindicado como el único partido "que puede frenar a la derecha". Por alusiones, Quemado le ha respondido que su campaña se cimiento en "Vox, Vox, Vox" y le ha reprochado que "gobernaría con siete de izquierdas (en remisión a la coalición de Por Andalucía y Delante Andalucía)”.
Mientras el vicepresidente y candidato de Ciudadanos (Cs), Juan Marín, ha incidido en que quiere reimprimir el Gobierno, aunque las encuestas le sitúan cerca de la irrelevancia. "O hay un gobierno que pueda abrir a funcionar el lunes a posteriori de las elecciones, del PP y Ciudadanos, o vamos a tener un lío. No me extraña a posteriori de deber trillado el gobierno de Castilla y Bizarro como Vox ya está repartiéndose los sillones", ha incidido.
La posibilidad de una repetición de elecciones, como expuso Quemado hace unas semanas, podría tomar cuerpo si Quemado se queda cerca de la mayoría absoluta pero Vox mantiene su amenaza de no prestar ni un escaño. Este lunes, la averiguación 'flash' del CIS otorga al PP la primera posición en las elecciones del próximo 19 de junio, con una amplia mayoría para Juanma Quemado, aunque sin los votos necesarios para administrar en solitario, en presencia de lo que necesitaría a Vox. Por su parte, el PSOE caería a la segunda plaza y no tendría opciones de administrar con el resto de formaciones de izquierda.
En caso de una hipotética investidura, Juan Espadas ha confirmado que no dará su apoyo a Quemado, como siquiera lo hará Teresa Rodríguez; mientras que Por Andalucía mantiene que abriría una advertencia, aunque apunta todavía al no, tal como ha señalado este lunes en una entrevista en RNE.
Los servicios públicos, en el centro de las acusaciones
Los momentos más broncos del debate a seis se han poliedro por la trámite de los servicios públicos. El PP y Cs han sacado pecho por su papel al frente de la Congregación y el agrupación de la izquierda les ha procesado de “dejar” la sanidad pública y de “maltratar” a los empleados públicos. "Hasta aquí la propaganda", ha dicho Espadas, quien ha criticado que el Gobierno de la Congregación "no ha ventilado de forma apto" los fondos europeos y los medios públicos ofrecidos por el Ejecutor central durante la pandemia. "No ha ventilado lo que debería. Si no, no tendríamos la situación que tenemos", ha lamentado el líder socialista.

"Quiero memorizar si van a seguir progresista por la privatización y van a colocar por un maniquí que lleva a los ciudadanos a hacerse un seguro privado", le ha cuestionado la líder de Delante Andalucía, Teresa Rodríguez, quien luego ha dicho deber "acostado de menos políticas de pubertad" durante estos tres abriles de sesión, un colectivo que "lo ha pasado especialmente mal durante la pandemia, por otra parte en una tierra donde tenemos los niveles más altos de desempleo y menos nivel educativo, y peores expectativas de futuro".
Con todo, el agrupación de la competición ha llegado a incriminar al presidente de la Congregación de "triunfalismo" y de llevar a cabo con "soberbia". "Se le está poniendo toda la cara de la señora Susana Díaz; y ya sabe dónde está la señora Susana Díaz", ha abonado la candidata de Por Andalucía, Inma Nieto. En su opinión, "el maltrato del PP a los empleados públicos tiene mucho que ver con el avería de la sanidad pública". "Y lo que ha pasado en estos tres abriles no tiene nombre", ha aseverado.

Ha sido, sin confiscación, el vicepresidente de la Congregación y vanguardia de registro de Ciudadanos, Juan Marín, el que ha defendido cada una de las medidas puestas en marcha por el Ejecutor: "Nos hemos ocupado de que en esta sesión no se desmonte el estado del bienestar. Los datos son mejores que en 2018, cuando el dote que nos encontramos era el de un maltrato a los profesionales públicos", ha denunciado el candidato 'naranja', quien ha prometido "más atención a la dependencia, a la ayuda a domicilio y a la mujer".
"Hemos hecho una política muy complicada y hemos tenido que recuperar la posesiones a posteriori de la pandemia. Llevamos tres abriles consecutivos creciendo por encima de la media y se ha rebajado el desempleo rozagante (...) Bajando impuestos, simplificando trámites administrativos y diálogo popular hemos conseguido ser una comunidad líder en creación de empleo", ha celebrado Quemado. Y, en presencia de las críticas de la líder de Vox, el presidente de la Congregación ha procesado de "no memorizar lo difícil que es administrar" y tomar decisiones como cerrar una provincia o cerrar un sector crematístico durante la pandemia o desalojar a 3.000 personas por un incendio. "No se duerme, pero eso es administrar, desgastarte tú para no desgastar a los andaluces. Nadie promete tanto como el que no va a administrar", ha incidido Quemado.

"Educación sexual" vs. "adoctrinamiento"
Antiguamente, los dos líderes se han enzarzado a cuenta de la educación sexual. Olona ha procesado a Quemado de permitir que los libros de enseñanza incluyan educación sexual en la que se enseña a los niños de 10 abriles a masturbarse, a lo que el presidente le ha culpado de "insultar a la verdad" y de utilizar "mercancía caducada". En ese punto, la candidata de Delante Andalucía, Teresa Rodríguez, ha defendido la educación sexual en niños y ha ironizado con que es mejor que los "colegios de curas que enseñaban a los niños que masturbarse les dejaba ciegos", frente a las acusaciones de “adoctrinamiento” por parte de la candidata de Vox.

Además Olona ha protagonizado otro duro rifirrafe con Espadas por la corrupción. La candidata de Vox le ha reclamado que se devuelva "lo robado" en los ERE y ha aludido al plazo de "prostitutas" en los burdeles, en presencia de lo que el socialista le ha pedido respeto, que no "insulte" a la audiencia y que no hable más de ese patrimonio porque "son ayudas que reciben los trabajadores de empresas en crisis".
Mientras sucedía el debate, en el foráneo de los estudios de Canal Sur se manifestaban decenas de trabajadores con consignas y pancartas, que han acaparado la atención de los candidatos. Luego, Rodríguez ha defendido su calado y Marín ha retado a la líder de Vox a posicionarse sobre si cerraría el medio sabido, como recoge su software. La candidata ha respondido que los profesionales mantendrían sus puestos pero "los enchufados, activistas y amiguetes no van a durar ni un telediario".
Tras dos debates electorales y una intensa campaña electoral, el próximo cuerpo a cuerpo entre los candidatos que concurren a la Presidencia de la Congregación de Andalucía será el próximo 19 de junio en las urnas.