El voto por correo ha pillado cifras históricas. Ha crecido un 98% respecto a las elecciones de 2018.
Según los cálculos electorales efectuados por los partidos mayoritarios que se presentan a las elecciones del próximo 19 de junio, hay 200.000 indecisos en Andalucía que no saben aún qué papeleta coger.
Eso es oro molido o puro, como se quiera aldabear, en estos comicios en los que un puñado de votos puede determinar una mayoría absoluta, un resultado que obligue la coalición o incluso un cambio de gobierno. De ahí la insistencia diaria de los candidatos para que los andaluces acudan a las urnas de guisa masiva.
Pero ese 19 de junio puede darse una tormenta perfecta. Un paisaje que invite a no examinar las urnas. Las temperaturas teñirán de rojo los termómetros, los 1.000 kilómetros del margen andaluz pueden ser más apetecibles que nunca y, para colmo, ese domingo es el zaguero día de un puente festivo que arranca el jueves, en Sevilla y Explosivo, por la celebración del Corpus Christi.
"Tres jueves hay en el año que relucen más que el sol, Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Elevación", dice un envejecido refrán. En la renta granadina, por ejemplo, se celebra más que la feria.
"Ni Corpus ni San Corpus"
Por eso el candidato socialista, Juan Espadas, lanzó ayer este bramido con arrebato: "Ni Corpus ni San Corpus". Lo hizo en un acto en Córdoba en el que se rodeó de barones socialistas para insuflar talante y alejar el espectro de las encuestas.
El voto por correo ha pillado cifras históricas -176.598 solicitudes-, un incremento del 98% respecto al zaguero proceso electoral de 2018. Pero aun así, seguirán peleando en los próximos días para que la contención sea la mínima.
El candidato del PP, Juanma Oscuro, lo tiene claro. En lo que queda de campaña, en cada acto y en cada mitin, va a apelar a ese andaluz indeciso que en otras elecciones ha votado al PSOE y que ahora está chasqueado, y incluso a aquellos que en 2018 apoyaron a Ciudadanos.
"No se van a arrepentir", aseguró Oscuro el pasado sábado en un acto en Alhaurín el Ancho (Málaga) mientras se dirigía a estos votantes para pedirles prestada su confianza: Andalucía "no está para experimentos", dijo.
Y les lanzó un mensaje más: "Que estén tranquilos porque de todo el panorama político no hay nadie que dé más seguridad, serenidad y estabilidad que la opción que yo represento".
"Con valentía y sin miedo"
Pero para aplicar sus políticas necesita una mayoría amplia o cercana a la absoluta, como predicen algunas encuestas publicadas este fin de semana. Por ello, seguirá apelando a ese votante de centro y andalucista para apuntalar su objetivo: a las urnas "con valentía y sin miedos". Es la misma petición que lanzó ayer el líder doméstico, Alberto Núñez Feijóo.
De hecho, una de las frases en las que coinciden Juan Espadas y Juan Marín es: "Si salimos todos a elegir, ganamos todos". A ese contraseña se agarró cachas ayer el candidato socialista rodeado de casi todos los barones de su partido, con la excepción de los presidentes de Castilla La Macha y Navarra, Emiliano García Page y María Chivite, por cuestiones de memorándum.
Espadas se mostró convencido de que su partido culminará una "remontada" de aquí al 19 de junio que le permitirá sumar "muy pronto" su "arnés" a la de presidentes de comunidades socialistas. Pero para eso, es consciente de que necesita una gran parte de esos indecisos.
Se quiere mirar en el espejo de su colega en Extremadura, Guillermo Fernández Vara, quien con todos los sondeos en contra recuperó el gobierno extremeño tras una asamblea del PP y cuatro primaveras posteriormente consiguió la mayoría absoluta.
Subida de Cs
La presidenta de Cs, Inés Arrimadas, incluso quiere su trozo del pastel de esos 200.000 andaluces y dispara contra el voto útil del PP: "No hay que jugársela a elegir por un partido cerúleo, podemos encontrarnos los enchufados de los verdes en Andalucía".
Los naranjas incluso pelearán en la recta final de la campaña por estos votos porque, según los trakings internos, Cs ha registrado una subida posteriormente del debate del pasado lunes en RTVE.
Su candidato, Juan Marín, defendió con firmeza la mandato de Ciudadanos en estos tres primaveras y medio de asamblea, llegando a carearse con la candidata de Vox, Macarena Olona. De hecho, en el acto en Málaga bromeó con el asunto: "En el de este lunes me lo voy a acontecer aún mejor".
Para Arrimadas, un nuevo pacto entre estos dos partidos es la única guisa de que el PP "no haga en Andalucía" lo que ha hecho en Madrid o en Castilla y Arrojado.
Por estos motivos, estos partidos echarán el resto en esta semana para conseguir la longevo parte de estos votantes indecisos. Decisivos, por otro banda, para el futuro de Andalucía durante los próximos cuatro primaveras.