El director coreano demuestra una vez más su capacidad para disceccionar las angustias del ser humano en esta película que transcurre en una sola caminata
Desde su irrupción en el panorama cinéfilo a finales de la decenio de 1990, Hong Sang-soo (Seúl, 1960) se ha convertido en el cineasta más prolífico y reputado de Corea del Sur. Es posible que ninguna de sus películas haya gozado del impacto mediático que cosecharon Old Boy, de Park Chan-wook –que dio a conocer al mundo la fuerza del cine de mercancías coreano en el Festival de Cannes de 2003–, Pietà, de Kim Ki-duk –ganadora del Bravo de Oro de Venecia en 2012– o, por supuesto, la oscarizada Parásitos de Bong Joon-ho.
Sin retención, ningún otro cineasta surcoreano puede vanagloriarse de presentar cada año una o varias de sus obras en los grandes festivales europeos. En el año 2017, Hong fijó un récord difícil de exceder cuando presentó, en la Berlinale, la célebre En la playa sola de confusión, y en Cannes no una sino dos nuevas películas: The Day After y La cámara de Claire, con Isabelle Huppert.
El frenesí creativo de Hong Sang-soo puede considerarse el fruto de su austera, capaz y singularísima praxis fílmica, que se ajusta como anillo al dedo al interés del cineasta por los relatos de corte intimista. Como ha explicado en varias ocasiones, Hong despierta cada día de rodaje alrededor de las tres de la mañana y se pone a escribir las largas escenas que rodará ese mismo día.
Rodaje de maquis
La tarea le suele vivir unas cuatro o cinco horas y, alrededor de las diez de la mañana, el cineasta les entrega los diálogos a sus actores, que tienen una hora aproximadamente para memorizarlos ayer de comenzar la filmación. Lo extraordinario del caso es que, en manos de Hong, este atropellado e instintivo método de trabajo –en el que confluyen el work in progress, la escritura casi cibernética y un rodaje de maquis– ha poliedro pie a uno de los proyectos más autoconscientes y meditativos del cine de las últimas décadas.
Ahora, en Delante de ti –una película de 85 minutos formada por escasamente una decena de secuencias– Hong vuelve a demostrar su talento para la disección de las esperanzas y angustias humanas.La ficción, que transcurre a lo holgado de un único día, aborda el drama fundamental de una mujer anciano que regresa a Corea, tras un holgado periplo por Estados Unidos, para reencontrarse con su hermana y su sobrino. Como es la norma en el cine de Hong, Delante de ti se estructura a partir de extensas escenas dialogadas en las que los personajes exponen a sus allegados, en un tono entre distendido y civil, sus anhelos y temores.
De este modo, se genera una suerte de metódico, homogéneo y naturista tapiz fílmico –a la forma de Yasujiro Ozu– del que van surgiendo giros dramáticos y gestos abruptos, pequeñas rupturas por las que se infiltra en la película el principio del artificio y la meditación (Hong ha explicado que su principal relato artística es la pintura de Paul Cézanne).
Así, por ejemplo, una plácida charla entre dos hermanas, que comparten un momento de complicidad en un marco bucólico, puede convertirse, sin previo aviso, en un duro intercambio de reproches. Se diría que Hong es capaz de imbricar la prontitud hedonista del cine de Éric Rohmer con la compromiso existencialista de Ingmar Bergman.
Otro de los intereses de Hong ha sido la experimentación con estructuras narrativas escindidas, basadas en la repetición con variaciones, una idea que alcanzó su cénit en la soberbio Ahora sí, ayer no, ganadora del Festival de Locarno de 2015.

Lee Hye-Young y Cho Yun-Hee
En los últimos abriles, y como demuestra Delante de ti, Hong se ha desmarcado sutilmente de sus ensayos estructuralistas, ofreciendo relatos más fluidos, centrados en identidades fuertes, mayormente femeninas. El origen de este libranza en la trayectoria de Hong –cuya filmografía temprana se había centrado en el investigación de las neurosis masculinas– debe buscarse en Ahora sí, ayer no, que fue la primera película en la que contó con su flagrante musa y pareja, la actriz Kim Min-hee, protagonista absoluta de los mejores filmes de Hong: En la playa sola de confusión y La mujer que escapó.
Aunque Kim no aparece en pantalla en Delante de ti –sí figura en los créditos como directora de producción–, el drama mujeril constituye el eje vertebral de una trama, mínima, donde una mujer anciano encarnada por la fascinante Lee Hye-young persigue una cierta paz interior mientras averiguación su empleo en el seno allegado, corrida con los saludos de su pasado como actriz y se enfrenta a la inmadurez de un director de cine interpretado por Kwon Hae-hyo, otro habitual del cine de Hong.
Perfilando la psicología de su protagonista con delicadeza, sin juzgarla en ningún momento, Delante de ti construye una melancólica oda al acto de envejecer, cuando las ambiciones vinculadas a la idea de un horizonte fundamental van dejando su empleo a la compleja negociación con la memoria y las deudas por saldar.