El paralelismo entre Carlos Sainz padre e hijo: 1ª victoria con sufrimiento y un camino hacia el éxito

El madrileño de 27 primaveras cruzó la meta antiguamente que nadie en Silverstone, como lo hizo el de 60 en el año 1990 con el Toyota Celica en el Rally Ciudadela.

A Carlos Sainz Júnior le estaba empezando a caer el sanbenito de su padre con la suerte. Al menos hasta este domingo, cuando consiguió la primera conquista de su carrera en la Fórmula 1. El piloto madrileño levantó los brazos en el Gran Premio de Gran Bretaña a posteriori de una divertida y agónica carrera en Silverstone donde el azar sí le acompañó. Lo hizo 32 primaveras a posteriori que el a la postre campeón del mundo de ralis consiguiera su primera conquista en el WRC cuando superó todas las adversidades que sufrieron sus rivales.

El 6 de junio de 1990, próximo a su fiel copiloto Luis Moya, Carlos Sainz Sénior llevó su Toyota Célica GT-Four (ST165) a la hilera de meta del Rally Ciudadela antiguamente que nadie. Ese día nació la inscripción de 'El Matador', que terminaría culminando con el campeonato del mundo que ganó ese mismo año. El madrileño y el gallego se impusieron en un atún mano a mano frente a el Lancia Delta Integrale del finlandés Juha Kankunen, superando al nórdico por 46 segundos.

Este 3 de julio de 2022, a lado de un Ferrari, Carlos Sainz Júnior se impuso a MaxVerstappen, su propio compañero de equipo, Charles Leclerc, Lewis Hamilton y Sergio 'Checo' Pérez. A pesar de tener la pole position, no fue una carrera plácida para él. Pero sí supo alinear los astros. Su principal rival sufrió un reventón cuando había cogido el liderato. El monegasco no paró a cambiar los neumáticos con el Safety Car y el gachupin todavía salió con delantera sobre el siete veces campeón del mundo.

El equipo Ferrari celebra la primera victoria de Carlos Sainz Júnior.


El equipo Ferrari celebra la primera conquista de Carlos Sainz Júnior.
REUTERS

El paralelismo que se establece entre padre e hijo radica en eso que parecía acompañarles cuando iban a conseguir buenos resultados. Para el retentiva está ese "Carlos, proxenetismo de arrancarlo" de Luis Moya en el Rally de Inglaterra de 1998 con el que su padre perdió el tercer título mundial de ralis. Aunque a posteriori han venido éxitos en el Dakar, nunca logró quitarse esa triunfo entre el conocido gachupin. Su hijo parecía heredarlo esta temporada en la que por fin tenía un coche competitivo.

El año del cambio en la Fórmula 1 tenía en Ferrari a uno de los equipos que mejor se habían adaptado. Abandonos, errores de conducción y algunas malas decisiones desde el tapia le estaban privando de cosechar buenos resultados hasta hace dos fines de semana en Canadá. Allí, peleó por la conquista con Max Verstappen y se saldó con una segunda plaza que marcaba la senda a seguir. Esta se ha confirmado con el éxito cosechado en Reino Unido.

El destino de la fortuna

El primer mejor día de la carrera de Carlos Sainz Sénior llegó en 1990. Para conseguir este éxito todavía tuvo que sobrevivir en la carrera. "Llegamos a Ciudadela en un rali en el que no teníamos un sistema anti pinchazos. Era de Michelín y nosotros llevábamos Pirelli. Era casi increíble no pinchar una rueda en Grecia con las piedras que hay. Pero desarrollaron una carcasa muy reforzada y solo pinchamos una vez", sentenció 'El Matador'.

Fue en esta prueba donde se comenzó a vislumbrar el posible título. Tras el triple renuncia del equipo en 1989, el evento difícil con sus pistas de balasto se convirtió en el circunscripción donde rubricó su primera conquista en el Mundial de Ralis. Gracias a un pilotaje extraordinario y el mejorado rendimiento del Toyota, Carlos se colocaba como líder del Mundial con 5 puntos de delantera que a la postre ganaría. Es un ejemplo en el que debe fijarse Sainz Júnior.

Carlos Sainz con su Toyota Celica de 1990.


Carlos Sainz con su Toyota Celica de 1990.
Box Repsol

La perseverancia de Sainz Júnior está siendo secreto para conquistar este éxito. Durante algunas vueltas de la carrera de Silverstone parecía pesarle esa mochila de segundón que le habían puesto. Se vio en el error que cometió frente a Verstappen cuando le pasó por segunda vez este domingo. Además se vislumbraba cuando perdía comba con Leclerc, a posteriori de que este le adelantase tras las primeras paradas en boxes. Pero era "un fin de semana exclusivo; uno de esos", como explicó tras el Gran Premio.

"La cosa no pudo terminar mejor y no pudo ser más difícil. Pero en todo momento me mantuve sereno, con la individuo debajo y sin dejar de creer, a la demora de que pasara poco que finalmente pasó", recalcó Sainz Júnior. No cerca de duda que salió presbítero de la rotura de motor de Esteban Ocon que provocó el coche de seguridad y de la táctica de Ferrari, mandándole detener a él y no a Leclerc. Ahí se decantó una carrera que solo podía perder él. Firmó 10 vueltas mágicas para cerrar su primer éxito.

Impulso al Mundial

El dorsal '55' tuvo que remar muchísimo para que este día llegara. Primero lo hizo demostrando en Toro Rosso que merecía un avance a Red Bull. Se cansó de esperar y decidió tomar otro camino fuera del paraguas de las bebidas energéticas: primero en Renault y luego en McLaren. Le llegó su gran oportunidad en Ferrari y en su segundo año, a posteriori de pilotar un coche competitivo por primera vez, ha conseguido esta conquista.

Hasta entonces, había sumado 10 podios. En Brasil 2019 llegó su primer podio con McLaren. En 2020 rozó más que nunca su primer triunfo en la Fórmula 1, aunque finalmente quedó segundo tras Pierre Gasly en Monza. En 2021 capturó cuatro más con Ferrari, el primero de ellos con una magnífica segunda plaza en Mónaco. Ya en 2022 suma cinco con este triunfo en Silverstone, mismo circuito en el que ha conseguido su primera pole position.

Carlos Sainz con el trofeo y la bandera de España.


Carlos Sainz con el trofeo y la bandera de España.
Reuters

Lo hizo con la misma bandera que paseó su padre en las 26 victorias, sus tres Dakar y los dos títulos mundiales de ralis. Sainz Júnior todavía quiere pelear por el de la Fórmula 1 y este triunfo le insufla honrado y puntos para entrar en la lucha. Tras 10 carreras la distancia con Leclerc se ha escaso hasta los 11 puntos. 'Checo' Pérez sigue segundo con 20 de delantera sobre el gachupin. Verstappen está a 54, o lo que es lo mismo, a más de dos carreras.

Más allá de todo lo agorero que se puede generalizar de esos números, lo positivo es que Sainz Júnior manda un mensaje a Ferrari de que él todavía puede vencer. Leclerc lo ha hecho dos veces este año. Tras las últimas dos carreras es el hombre en mejor forma tras el segundo puesto de Canadá. Esta semana en Austria se llega al ecuador de la temporada y seguir por el mismo camino mostrado en las dos últimas pruebas colocará al madrileño de forma más clara en una situación que España no vive desde que Alonso peleara por el Mundial en 2013.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente