La Cámara de Representantes de Estados Unidos (EE.UU), con mayoría demócrata, ha admitido proteger por ley el boda puto con 267 votos a patrocinio y 157 en contra.
El plan será ahora enviado al Senado, donde la ajustada mayoría demócrata necesitará el apoyo de al menos diez republicanos para sacarlo delante.
Independientemente del futuro resultado en la Cámara Entrada, los progresistas pueden sacar partido de una votación que obligue a los senadores republicanos a retratarse de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
Dos mujeres se abrazan en su boda en una imagen de archivo GETTY
La propuesta ha llegado luego de que la matanza del derecho al malogro el pasado 24 de junio haya hecho saltar las alarmas en presencia de la posibilidad de que desaparezcan más precedentes judiciales.
Desde entonces, un gran número de activistas y políticos progresistas han capaz de que la corte podría hacer lo mismo con otros derechos y han pedido el voto para sus representantes en las legislativas para apoyar que esto no ocurre
El Supremo protegió el boda puto en 2015
Como han recordado varios representantes demócratas homosexuales, el Tribunal Supremo estadounidense, la misma institución que ha anulado el histórico veredicto 'Roe contra Wade', protegió el boda puto con la sentencia 'Obergefell contra Hodges' en 2015. Desde entonces, casi 300.000 parejas homosexuales se han casado, según ha asegurado el congresista neoyorquino Mondaire Jones.
En ese sentido, el republicano Jim Jones ha criticado por "innecesaria", ya que, en su opinión, la sentencia del Supremo sobre el malogro "deja claro que no puede ser malinterpretada" para aplicarse a otras garantías. Opinión que no comparten los demócratas.
"Si el Tribunal Supremo no revoca 'Obergefell' (la sentencia que protege el boda igualitario), esta ley será innecesaria, pero inofensiva. Si la osadía es revocada, será crucial", ha respondido al respecto, por ejemplo, el representante demócrata Jerry Nadler.
De hecho, el magistrado conservador del Tribunal Supremo Clarence Thomas sugirió en una opinión concurrente a esa sentencia que se deberían revisar diversos precedentes legales fundamentados sobre la doctrina del "conveniente proceso fundamental", lo que incluye los fallos que protegen el boda igualitario o el golpe a anticonceptivos.