La guerra de Ucrania y la crisis de semiconductores siguen jugando al tira y afloja con la inversión en digitalización

IDC corrige sus previsiones de pago TIC, pero avisa de que la incertidumbre con Rusia o los problemas de suministro podrían alterar la buena marcha o, cuando menos, el campo de prioridad para esas partidas.

A nadie puede sorprender que la eliminación provocada por Rusia en Ucrania está poniendo patas en lo alto cualquier tablero político y crematístico previo a su estallido. El sector digital no es una excepción, aunque por ahora sólo está causando terremotos pero no tsunamis.

La prueba está en las cifras actualizadas por IDC, que ha obligado un mal suspensión de la inversión en tecnología en España en 2021, pero que están viendo una notoria velocidad de la misma en lo que va de año y de cara al próximo quinquenio... si Putin lo permite. 

En concreto, la firma de estudio preveía el año pasado que este montante aumentaría un 1,7% durante 2022, hasta los 52.900 millones de euros. Ahora, la signo ajustada prevé un negocio en nuestro país de 51.400 millones de euros para final de año, lo que supone un incremento del 3,5% respecto a ese nefasto suspensión del curso pasado que laja la signo total.

"Hay varios factores exógenos y endógenos que explican este comportamiento. Entre ellos, la aparición de los fondos europeos, la inclusión de la sostenibilidad en los contratos públicos o la reinvención de los modelos operativos del trabajo", indica José Antonio Cano, director de Estudio e Investigación de IDC. "En el banda cenizo, tenemos todavía la crisis de semiconductores, la deuda técnica y el peso del 'legacy' o la eliminación de Ucrania".

Afirma este entendido que la eliminación en Ucrania y la crisis de semiconductores son factores que no sólo pueden alastrar la inversión total en tecnología, sino que ya están modificando las prioridades de pago que vemos en las empresas españolas.

Fiel reflexiva de ello aparece al desgranar los grandes números en las habituales cuatro divisiones de inversión que suele tratar IDC. 

La inversión en dispositivos, como suele ser habitual, prosigue su caída rescatado conveniente a la commoditización de esta industria y agravada todavía más con la desidia de chips. En ese sentido, el pago dedicado a smartphones caerá este año un 3,1% (conveniente a la especialización en terminales de inscripción tonalidad frente a la desidia de piezas), los teléfonos básicos se desplomarán un 24,5%, el PC tradicional hará lo propio en un 3,6% y las tablets -que vivieron una suerte de resurgir con la pandemia- vuelven a caer un 4%.

En el ámbito del hardware profesional, la situación siquiera escapa a este decadencia, motivado todavía por la migración con destino a la nimbo. Así pues, la inversión en redes caerá este año un 0,5% (y seguirá cayendo un 0,3% hasta 2024) y ocurrirá lo mismo en el segmento del almacenamiento (-0,3%). En cuanto a los servidores, hornacina en el que se retraso un crecimiento del 2,7% para el próximo quinquenio, todavía vivirá un año prácticamente plano (+0,5%).

Vayamos entonces a las noticiero positivas, a las que justifican el despegue de la hoja de gastos frente a tantos números rojos. Lo primero es detenernos en la capa del software, que crece un 9,5% en este curso, incluso con partidas como la del crecimiento y despliegue que vivirán un tiempo dorado con una tasa de crecimiento del 14,5% este año.

Los servicios profesionales todavía se recuperan luego de varios primaveras con dificultad. Este segmento aumentará un 7,2% su pandeo de inversión en la gobierno de proyectos, con partidas como el outsourcing (+3,1%) o el soporte técnico (+2,2%) como nociones en el carril de la certidumbre frente a la incertidumbre.

Cloud y ciberseguridad

Pero si hay dos núcleos de actividad esenciales en este buen rendimiento que la industria tecnológica tiene a la retraso de lo que dictamine el destino, estos son el cloud y la ciberseguridad.

Comenzando por el primero, IDC prevé un crecimiento del 33,8% en el negocio cloud respecto al pasado curso en nuestro país. Todas las capas de la nimbo vivirán un extraordinario crecimiento hasta 2024, del 26% en el caso de infraestructura, del 32% en la plataforma como servicio y del 18% en el software (SaaS). Este postrero segmento seguirá protagonizando la anciano parte del pago digital, aunque irá perdiendo peso relativo a medida que crecen las otras dos patas de la nimbo. 

La corrección de IDC permite que pasemos de 2.252 millones de dólares en 2021 a los 2.330 en 2022, aumentando en 2024 de los 4.025 millones iniciales a los 4.266 millones actuales

¿Y qué pasa con la ciberseguridad? La eliminación de Ucrania está poniendo sobre la mesa la importancia de esta radio, cuyo pago asociado en España crecerá este año un 7,7% hasta los 1.749 millones de euros. La amenaza de una anciano cantidad de ransomware y el propio trasvase de proveedores especializados a aquellos de plataformas en un intento de "ceñir la fragmentación del mercado" son los dos condicionantes que Cano y su equipo encuentran detrás de estos números.

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