La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, ha sido propuesta para hacerse cargo a partir de este sábado la Vicesecretaría Normal del PSOE en sustitución de Adriana Lancha. Erigida como uno de los principales pilares del Gobierno de coalición, Montero se convierte así en la número dos del partido y refuerza su papel como una de las personas de la máxima confianza de Pedro Sánchez.
"Con responsabilidad, orgullo y agradecimiento al Secretario Normal Pedro Sánchez, por su propuesta como Vicesecretaria Normal del PSOE", ha progresista este jueves la propia ministra en su cuenta de Twitter, donde ha trasladado su "registro y agradecimiento" a su predecesora y "admirada compañera".
“Con responsabilidad,orgullo y agradecimiento al Secretario Normal @sanchezcastejon, por su propuesta como Vicesecretaria Normal del @PSOE. Quiero trasladar mi registro y agradecimiento a la magnífica tarea de mi admirada compañera y amiga @Adrilastra.#GobernarParaTransformar“
— Maria Jesus Montero (@mjmonteroc) July 21, 2022
Tras la dimisión el pasado lunes de Lancha, que llevó a Sánchez a convocar un Comité Federal extraordinario el sábado 23 de julio para invadir cambios tanto en la Ejecutiva Federal como en los grupos parlamentarios, el PSOE estaba a la calma de emprender una renovación profunda.
Ahora, el líder socialista ha propuesto que quien se convierta en su mano derecha en Ferraz sea Montero, avalada por su pericia negociadora y su capacidad de trabajo, características son las que le valieron, entre otras cosas, para sacar delante el acuerdo de Gobierno con Unidas Podemos y para afrontar la portavocía del Ejecutante durante la pandemia de la COVID-19.
De consejera de Lozanía andaluza a ministra y portavoz del Gobierno
Nacida en Sevilla (1966) y licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Hispalense, hizo su primera incursión en la política como viceconsejera de Lozanía de la Asociación de Andalucía en 2002. Fue precisamente en el Gobierno andaluz –primero con Manuel Chaves, luego con José Manuel Griñán y Susana Díaz– donde desarrolló durante 16 abriles su trayectoria previa al Gobierno de España.
En 2018, tras la moción de censura al entonces presidente Mariano Rajoy (PP), la dirección del PSOE-A y la cúpula socialista en Ferraz negociaron la entrada de Montero como nueva responsable de Hacienda, cargo que ha ocupado desde entonces y al que sumó la competencia de Función Pública tras la remodelación del Gobierno de hace un año.
Su papel además fue esencia en el ámbito de la crisis sanitaria generada por la COVID-19, durante la que ejerció de portavoz y cara visible de un Ejecutante obligado a ir tomando medidas sobre la marcha para atenuar una crisis que alteró todas las perspectivas económicas y que se cobró miles de muertos. Finalmente, fue sustituida como portavoz en julio de 2021 por la ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez.
Una dura negociadora con capacidad de diálogo
La titular de Hacienda es una de las integrantes del Gobierno de perfil político más impresionado y lo costal a relucir siempre que puede sin guardar críticas a la examen, especialmente desde el debate para defender el plan presupuestario en 2019, que se convirtió en su carta de presentación a nivel doméstico.
Aunque aquellos presupuestos no salieron delante, el desapacible debate le sirvió para superar popularidad y salir reforzada adentro de su propia formación gracias a su capacidad para contrarrestar con dureza los argumentos de la examen, de la que ha sabido sacar partido durante las sesiones de control al Gobierno tanto en el Congreso como en el Senado.
Pese a su discurso duro, compañeros y adversarios subrayan que dispone de una gran capacidad negociadora y facilidad de trato, destacando su trabajo minucioso y la capacidad de diálogo. Mérito suyo fue el sacar delante la parte económica del acuerdo de Gobierno con Unidas Podemos –si aceptablemente en un principio no se mostraba tan confiada en su viabilidad– y el sobrevenir consensuado adentro y fuera de la coalición dos presupuestos generales del Estado.
Inolvidable fue el episodio en el que las cámaras grabaron parte de su discusión con el entonces líder de Podemos, Pablo Iglesias, a quién le pedía que no fuera "tozudo" en una sala aledaña al hemiciclo del Congreso de los Diputados, en un contexto de tensión entre uno y otro partidos por cuestiones como la subida del salario intrascendente.
Sus próximos retos
Entre sus próximos retos como ministra están el de elaborar las cuentas para un 2023 incierto, en el que no se descarta algún episodio de recesión, pero que está decidida a aventajar. "Quiero trabajar para tener unos presupuestos en el año 2022 y, aunque algunas formaciones han trasladado que éstos serían los últimos, quiero desmentirlo: mi intención es unas nuevas cuentas públicas porque el presidente del Gobierno va a agotar la sesión", aseguró el pasado mes de noviembre.
Además tiene como objetivo poner en marcha sendos impuestos a las empresas energéticas y a la banca para ayudar a sufragar el impacto de la erradicación en Ucrania.
"De cada cual según sus capacidades y a cada cual según sus deyección" es el principio socialista que no se cansa de repetir para ilustrar la equidad fiscal necesaria para financiar un Estado del bienestar que defiende decididamente.
Como vicesecretaria militar del PSOE, se calma que su selección, próximo al resto de cambios previstos para los portavoces del Congreso y del partido, sirva para hacer frente al impulso obtenido por el nuevo presidente 'popular', Alberto Núñez Feijóo, que incluso ha superado por primera al PSOE en el CIS desde que Sánchez está al frente del Gobierno.
Montero ya entró a formar parte de la Ejecutiva socialista como vocal en el pasado Congreso federal de Valencia y su nombre ha sonado en varias ocasiones como habitante de cartel del PSOE para las andaluzas, lo que nunca ha llegado a concretarse.