A la cuarta fue la vencida. Luego de tres segundos puestos, Wout Van Aert (Jumbo-Visma) se ha exhibido en la aparición a Calais y se ha escrito la cuarta etapa del Tour de Francia, la primera en suelo galo de la presente tiraje. Van Aert se impuso en un final eléctrico de Jumbo, que desencajó el pelotón con un ataque coral en el postrero repecho de la viaje.
[Vuelve a ver la 4ª etapa del Tour de Francia en RTVE Play]
La fuerza bruta de Benoot, Vingegaard y el propio Van Aert se desató en el momento preciso y el líder del Tour pasó la cima en solitario, para posteriormente marcar un ritmo terrible a más de 60 km/h. en los diez últimos kilómetros de etapa en los que nadie pudo darle caza. El ciclón de Van Aert borró del plano a un Anthony Perez (Cofidis) que luchaba por durar a meta en solitario tras formar la parada del día pegado a Magnus Cort Nielsen (Education First).

El danés se aseguró el maillot de lunares rojos una etapa más al sumar un buen puñado de puntos en las cotas de cuarta categoría de la viaje. Inmediato a él, Anthony Pérez, se llevó los puntos de los sprints intermedios y probó suerte en la recta final, apurando sin éxito una superioridad menguante que llegó a ser de más de siete minutos.
En una viaje ya marcada por la etapa del pavé que demora mañana con final en Arenberg, el pelotón se lo tomó con asaz calma hasta la recta final, en la que los equipos con sprinters comenzaron a achicar la superioridad de los escapados.
La séptima de Van Aert
Fue un trabajo inútil, ya que la logística de Jumbo lo desbarató todo. Como hiciera en la París-Niza, el equipo del líder atacó en tromba para propalar a Van Aert en lo parada de la última cota de cuarta categoría de la viaje, la Cote du Cap Blanc-Nez, de 900 metros al casi el 8 por ciento de irresoluto media y a unos 11 kilómetros de la meta. El belga consiguió, por fin, su primera conquista en este Tour, la séptima en su carrera en la ronda francesa.
Por detrás, la peculiaridad de la viaje, cuando Jasper Philipsen (Alpecin) ganó el sprint del pelotón y lo celebró como si de un triunfo se tratara, mientras Laporte señalaba a su compañero Van Aert, recordando al despistado corredor del Alpecin que el triunfador no había sido él.

Los grandes líderes, por su parte, llegaron agrupados posteriormente del corte sufrido en el repecho final, que pilló descolocado a un Enric Mas que, gracias a la ayuda de su equipo, pudo reincorporarse.
