Aunque no ha anunciado su retirada, Carlsen ha renunciado a defender su corona de campeón por error de motivación, "no tengo mucho que triunfar".
En una valentía sorprendente, el Gran Hábil del ajedrez Magnus Carlsen ha concreto que no defenderá el título de campeón del mundo. No ha anunciado su retirada, pero sí que ha dejado claro que no encuentra la motivación para defender ahora mismo el campeonato.
"He hablado con familia de mi equipo, de la FIDE (Confederación Internacional de Ajedrez), con Ian (Nepomniachtchi)... La conclusión es que no estoy motivado para poner otro mundial. Siento que no tengo mucho que triunfar, y aunque estoy seguro de que este batalla sería interesante por razones históricas, no tengo interés por poner y, simplemente, no jugaré", declaró el número uno del ajedrez en el pódcast The Magnus Effect de Unibet.
"Voy a poner el Grand Chess Tour, la Olimpíada de Chennai (India) con el equipo de Noruega, Miami, la Copa Sinquefield. Tengo mucho ajedrez por delante. Disfruto mucho jugando torneos más de lo que disfruto del Campeonato Mundial. Francamente, no me veo dejando de ser un tahúr de ajedrez en el corto plazo y espero conmover a los 2900 Elo", añadió. Sobre un posible retorno Carlsen manifestó: "No lo descarto, pero siquiera contaría particularmente con ello".

Magnus Carlsen, durante el Mundial de ajedrez celebrado este 2021
Ahora, con este agujero de poder en el mundo del ajedrez, los grandes beneficiados con esta valentía de Carlsen, pentacampeón del mundo desde 2013, serán Ian Nepomniachtchi y el chino Ding Liren, primer y segundo clasificado del Torneo de Candidatos.
Para el ajedrez en sí mismo esto resulta un problema, ya que el nivel de Carlsen se ha mostrado muy superior al de sus rivales primaveras a espaldas y esto podría devaluar el título de rey del ajedrez. Existe una posibilidad auténtico de que quien gane la partida por el campeonato mundial del próximo año, que ahora se jugará entre Nepomniachtchi de Rusia, quien ganó el torneo de candidatos a principios de este mes para convertirse en el retador prescrito, y Liren, de China, quien terminó como subcampeón, sea poco estimulante.
Arkady Dvorkovich, presidente de la Confederación Internacional de Ajedrez, el organismo rector del movilidad, reconoció el pasado miércoles el golpazo que supone la valentía del noruego, icono indiscutible del ajedrez novedoso.
"Su valentía de no defender el título es sin duda una burla para los fanáticos y una mala información para el espectáculo", dijo Dvorkovich en un comunicado emitido por la agrupación, que organizó el partido por el campeonato mundial. "Deja un gran hueco".
Prodigio desde la preliminares
Un ajedrecista que lleva haciendo historia desde que era un chico, cuando su padre le enseñó a poner. "Empecé a poner y aprendí los movimientos cuando tenía aproximadamente 5 primaveras y medio. Me gustaba el movilidad, pero por entonces no tenía la paciencia para sentarme, esforzarme y estudiar con el propósito de mejorar", dijo en una entrevista el pasado 2021.
"No fue hasta los 8 primaveras cuando positivamente empecé a cultivarse sobre el ajedrez. Comencé a interesarme mucho y mi primer objetivo fue triunfar a mi hermana decano. A posteriori de eso me enamoré del movilidad y estudiaba por mi cuenta, y así ha sido desde entonces", reconocía un Carlsen que ahora parece deber perdido parte de la pasión que le llevó a los tableros.

Magnus Carlsen, jugando a ajedrez
Un prodigio que, en 2004, con 13 primaveras, casi elimina a Garry Kasparoven un torneo de ajedrez rápido y eso lo hizo saltar a la auge. Ese mismo año además se convirtió en el segundo tahúr más pipiolo de la historia en obtener el título de Gran Hábil de ajedrez. De hecho, durante una temporada, el propio Kasparov fue su mentor y preparador.
Y es que en su caso, encima de pasión y dedicación, toda su carrera ha maravillado por su talento. En 2010, con 20 primaveras, Magnus Carlsen llegó a la cima del escalafón de los mejores ajedrecistas del mundo y desde el mes de julio de 2011, está instalado en ella de forma continua. Carlsen además es, de allá, el tahúr mejor clasificado del mundo, una clasificación que no perderá si no defiende su título.
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"Lo que experimenté en 2013 (primera corona mundial) fue formidable, claro. Casi toda mi vida ha estado dedicada a este objetivo en particular, convertirme en campeón del mundo, y es cierto que, en términos de perduración, sí que era pipiolo. Sin requisa, ya había estado jugando y compitiendo durante muchos primaveras y era un ajedrecista experimentado", dijo sobre las sensaciones que sintió al ser campeón del mundo por primera vez.
"Ahora ves a jugadores conquistando títulos de Grand Master a los 12 o 13 primaveras, por lo que en este deporte tienes que emprender muy pipiolo para conmover a ser un buen tahúr", reflexionó Carlsen.
Pero ahora los campeonatos del mundo, el éxito y los récords pasan a un segundo plano. Carlsen ha decidido que no quiere seguir defendiendo su corona por error de motivación y de retos, una valentía que, aunque no es inédita, se ha legado muy pocas veces antaño en la historia del ajedrez.
Pocos precedentes
Desde 1886, en la historia de los Campeonatos del Mundo solo ha habido tres renuncias a defender el título, aunque por diferentes razones. El estadounidense Bobby Fischer desapareció de la número pública en 1975 posteriormente de que la FIDE no atendiese ninguna de sus sugerencias, mientras que el ruso Anatoly Karpov en 1999 y la china Yifan Hou en 2017 lo hicieron por el cambio de formato a eliminatorias de muy pocas partidas que hizo el mayor organismo del ajedrez.
Distintas razones, pero que en ningún caso tienen relación con la que ha esgrimido ahora el Gran Hábil noruego para bajarse de la lucha por el campeonato.
"A mí, personalmente, lo que siempre me ha movido en el ajedrez ha sido lo divertido e interesante que me parece, y eso es poco que todavía perdura. Por lo que diría que, cuando uno empieza a poner al ajedrez, ha de ser un poco paciente si al principio no sale como esperas, no se va a conseguir todo inmediatamente. Dicho esto, que cada uno haga lo que le parezca interesante y divertido. Si es el ajedrez, fenomenal, porque pienso que es un movilidad precioso y trascendental", decía hace casi nada unos meses sobre los motivos que le llevaron a practicar el ajedrez.