La encogimiento al inicio del tercer trimestre refleja la caída de la actividad del sector manufacturero.
La actividad del sector privado de la zona euro registró el pasado mes de julio su primera encogimiento en 17 meses como consecuencia del impacto en la demanda de la elevada inflación, según refleja el índice compuesto de gerentes de compras (PMI). Este bajó hasta los 49,9 puntos desde los 52 del mes precursor.
La encogimiento al inicio del tercer trimestre refleja la caída de la actividad del sector manufacturero, con una repaso del PMI de 49,8 puntos desde los 52,1 de junio, en mínimos de 25 meses.
Encima, se desaceleró sensiblemente el crecimiento en el sector servicios, con un resultado del PMI de 51,2 puntos, frente a 53 el mes precursor.
[La actividad del sector servicios sigue al alza pero se desacelera en julio]
"El muy esperado aumento del desembolso de los consumidores tras la laxitud de las restricciones de la pandemia se está frustrando a medida que los hogares están cada vez más preocupados por el aumento del coste de vida, lo que significa que el desembolso discrecional se está desviando a utensilios esenciales como los alimentos, los suministros y el cuota de préstamos", ha indicado Chris Williamson, economista cabecilla de S&P Completo Market Intelligence.
Asimismo, el entendido ha apto de que el desembolso empresarial está siendo pequeño por una maduro cautela y inquina al peligro en medio de un panorama crematístico "más sombrío".
Entre las principales economías de la zona euro analizadas, España ofreció la mejor repaso del PMI compuesto en julio, con 52,7 puntos, por delante de Francia, con 51,7 puntos, así como de Alemania, con 48,1 puntos, y de Italia, con 47,7 enteros.