La 'trainer', especializada en el cuerpo mujeril, propone ejercitarse siguiendo las fases hormonales por las que atraviesa la mujer cada mes.
Se acabaron los planes de entrenamiento lineales basados en el funcionamiento metabólico masculino. Por fin, la actividad física se ajusta a las condiciones de rendimiento variable de la mujer, porque existe un plan de ejercicios adaptado a cada una de las cinco fases por las que atraviesa la mujer a lo prolongado del mes.
María Rossich es la autora de Somos cíclicas (Plaza y Janés, 2022), una puesta por el conocimiento profundo del cuerpo mujeril para utilizar sus herramientas, mejorar el funcionamiento y obtener la hermandad del cuerpo y la mente.
Licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, esta popular entrenadora personal, especializada en mujeres, además es creadora de la plataforma Woman personal trainers, que cuenta con miles de seguidores en Instagram.

María Rossich entrenando.
PREGUNTA: ¿Hasta ahora las mujeres hemos ido un poco a ciegas para hacer gimnasia?
RESPUESTA: Exacto. Igual que como vamos por la vida. Hemos ido funcionando con el piloto forzoso puesto. No hemos sido conscientes. Al final somos animales y hemos de conseguir eso, animalizarnos.
¿Por qué es tan importante conocer las cinco etapas del ciclo menstrual para entrenar?
Es una fórmula para que no nos frustremos. Los desequilibrios hormonales muchas veces nos hacen distinguir incomprendidas, ya no sólo por la sociedad, sino por nosotras mismas. De esas veces que dices: ¡hoy tengo mal día!, ¡hoy estoy torpe! o ¡tengo un montón de escasez! y al final, si no lo comprendes, genera frustraciones. Es una forma de autoconocerse y respetarse a sí misma.
Ayer creíamos que esto sólo era para la élite del deporte, pero es para todas...
Cuando empecé a entrenar solamente a mujeres, me di cuenta de que en las fases fértiles tenían un rendimiento diferente. Según el día del mes, tenían energías diferentes. Venían un día muy enérgicas, otro día tristes, otro día flojas... Cuando me puse a investigar sólo encontraba información de estudios que se habían hecho con deportistas de élite, mujeres, pero atletas.
Los porcentajes de lubricante son muy bajos y muchas de ellas tenían fases de amenorrea. No había en realidad movimiento hormonal como en una mujer regular. Y éste de ahora, es un estudio hecho para las mujeres normales, las que entrenan tres o cuatro horas semanales y no ocho horas diarias.
Almudena Cid y Patricia Conde firman el prólogo del tomo...
Eso es. Fui saltador de pupila y Almudena siempre fue mi ídolo. Tuve la suerte de hacer las prácticas con ella. Imagínate el día que le pedí que me hiciera el prólogo y me dijo que lo hacía encantada. Yo en una cúmulo y el texto es tan cierto...
Como saltador olímpica, Almudena se ha conocido muchas veces en situaciones complejas con el tema de la menstruo o de fases premenstruales en las que, al final, la mujer rinde menos.

Maria Rossich defiende la importancia de la actividad física.
Y con Patricia, ¿qué relación te une?
A Patricia la he entrenado durante mucho tiempo aquí en Palma de Mallorca. Tenemos una relación de amistad muy bonita. La he ayudado siempre que he podido con los temas de entrenamiento y ella a mí además como amiga.
Las mujeres somos complejas, pero no complicadas. Complejas porque tenemos una función cardinal muy difícil, que es la de crear vida y es como un manual de instrucciones, como si de un manual de Ikea se tratara.
¿Cómo comenzaste en el mundo deportivo?
Desde pequeña, hacía danza contemporánea y rítmica. A los 17 abriles me retiré como saltador de competición, y a los 18 me fui a la Universidad. Allí comencé a trabajar como entrenadora y saltador. Hasta los 30 abriles estuve en el mundo de la atletismo rítmica.
Ahora tengo 38, pero lo he vivido muchísimo. La rítmica me ha entusiasmado siempre.
Has creado una plataforma en Instagram, Woman Personal Trainers...
Sí, al principio tenía formato blog y luego fue evolucionando. Hace seis abriles que lo presenté en Instagram, y luego se desarrolló mucho con la pandemia.
Lo mismo entonces tenía 50.000 seguidores, pero no era como es hoy, que tengo un perfil verficado y de nivel profesional, lo que me ha ayudado mucho para darme a conocer.

María Rossich haciendo ejercicios en el mar.
Eres entrenadora personal de muchas mujeres y celebrities...
En universal, entreno a mujeres normales. A madres, a mujeres con menopausia, a mujeres en etapa de posparto, a mujeres que se quieren citarse embarazadas. La finalidad no es otra que cuidarlas y atenderlas en cada una de sus fases y con sus preocupaciones y sus molestias.
Trabajo para que estén mejor. No me dedico a entrenar a hombres porque la mujer ya es proporcionado compleja, y ya voy hasta en lo alto de trabajo. Si algún día, algún hombre quiere entrenar, puede, pero no soy entendido en hombres.
¿Qué te hizo decantarte por especializarte en el cuerpo mujeril?
Tuve una crisis como mujer. Me separé y estaba encinta con 29 abriles y me sentía muy sola, y ahí es donde arranca el esquema de ayuda para la mujer. Para mí, es una forma de empoderar a la mujer, ayudar desde la actividad física me parece que es formidable.
Lo que quiero es que la mujer esté atendida por todos los lados. A veces, veo entrenadores que entrenan sin tener en cuenta que son mujeres y hacen verdaderas salvajadas. Y pudiendo adaptar la actividad física al cuerpo mujeril, ¿por qué no hacerlo?
La mujer, para mí, es un ser inexistente, y en cada una de las fases del ciclo te das cuenta de que no sólo es nivel energético para entrenar, sino que este nivel energético es para todo en la vida: para trabajar, para funcionar, para todo.
Estas bajadas y subidas de energía que tenemos, mucha parentela las tacha de desequilibrios, pero no lo son porque son cíclicas. Entonces, lo que hay que hacer es que la mujer se respete y se entienda, porque de repente oyes: '¡Pues hoy tendrá la regla!' Y yo digo: '¡Pues vete a la mierda, que a ti te parió tu hermana!'
Siempre se ha dicho que ellos son los fuertes y nosotras las débiles. Y tú dices que esto no es así...
Yo creo que cada uno tiene sus dones. El don del hombre es la fuerza física, y el de la mujer para mí es la sensibilidad y es un don, no es una pasión.

La entrenadora realizando sus ejercicios diarios.
Incluso, dices que las piernas de la mujer son más fuertes que las del hombre.
En porcentaje, la mujer tiene más fuerza que el hombre en las piernas y los hombres mucha más fuerza que la mujer en el tren superior. El hombre tiene 11 veces más testosterona que la mujer. La mujer no se tiene que preocupar por tener unos músculos brutales, sino de ir fortaleciendo y adaptando el entrenamiento a su capacidad. Lo que no podemos hacer es entrenar como hombres, somos mujeres y tenemos que entrenar como mujeres.
¿Cómo hay que entrenar siguiendo el ciclo menstrual?
Hay cinco fases: La primera es la etapa menstrual, en la que el cuerpo se deshace del endometrio, que es donde se albergaría al bebé. Como no hay bebé, cae. Y entonces el cuerpo en universal está dedicado a destrozar ese endometrio. Hacer gimnasia para muscular en esta etapa es un poco ridículo porque no vas a conseguirlo. El objetivo del cuerpo humano es crear vida.
En la etapa folicular hay un pico de testosterona que nos da mucha energía. Nos sentimos muy enérgicas y fuertes y podemos sacar una fuerza formidable para el entrenamiento, tanto a nivel de fuerza como a nivel de entrenamientos de intensidad y velocidad.
Luego vienen 48 horas, en una etapa muy corta, que es la etapa ovulatoria, en la que hay una pequeña angostura del cuello del matriz para permitir que haya fecundación. En ese momento, hay una subida de los niveles de relaxina, que afecta al cuerpo sereno, pero se pueden provocar lesiones porque las articulaciones están más inestables. Aquí hay que hacer un trabajo más de control de las lesiones, se vehemencia propiocepciones.
Luego viene la etapa lútea en la que se come más. El cuerpo absorbe más grasas porque si hay fecundación es preciso tener reservas. Es una etapa anabólica en la que se engrosa el endometrio y es muy buena para muscular.
Finalmente, comenzaría la premenstrual, en la que estamos muy cansadas, por lo que haremos otras cosas como estiramientos, etc..
A esta la llamas 'premonstrual'...
Sí, porque eres como un monstruo. Y muchas veces, estando en esta etapa las mujeres se obligan a ir a clase de broma o a cenas sociales. Pero en esta etapa no quieres, no te apetece. Lo único que quieres es descansar y estar tranquila. Entonces lo que proponemos es un entrenamiento más eventual...
Ahora pasemos a las mayores de 40 abriles, ¿cómo cuidarse en la perimenopausia?
La verdad es que comencé a escribir el tomo de la menopausia. Viajé a Barcelona para compartirlo con Elsa Anka y ya llevaba algunas páginas escritas y me llamaron de la editorial porque lo querían reescribir sereno y, entonces, volví atras.
Estoy esperando a coger un poco de fuerza y volveré a estudiar la menopausia. Una etapa de la mujer muy maltratada. ¡Y puntada ya! No puedes tratar a una mujer que ya no es fértil como si fuera un trapo de trabajo. Eso es de otro siglo…
¿Cómo es de importante hacer gimnasia de fuerza para las mayores de 40?
El gimnasia de fuerza es siempre importante. Aporta tensión en el hueso y esa presión hace que la densidad ósea sea más esforzado.
¿Cuánto gimnasia recomendaría realizar a quienes estén en estas edades mayores de 40?
Lo reducido que se puede hacer siempre que lo hagan. Cuando se dice que una sesión a la semana no vale carencia, para mí sí que vale.
Yo haría lo reducido que se pueda. Exiguo una sesión, mayor cuatro o cinco y combinaría todo tipo de ejercicios, pero sobre todo, siempre adaptado a que la mujer esté perfectamente y saludable y no hacer animaladas. Mucha parentela entrena dando palos de ciego.
Una mujer que no ha hecho gimnasia nunca y ya tiene 50, ¿ya está perdida o es recuperable?
Yo tengo clientas que empiezan con 50 abriles, que en realidad lo agradecen mucho, sobre todo, porque mejoría la calidad de vida a nivel emocional. Ya no tanto a nivel físico, que además.
Positivamente lo ideal es hacer siempre gimnasia, pero si no se puede por lo que sea, porque tiene mucha carga profesional, etc., hay que averiguar el momento porque en realidad es una vía de escape formidable, sobre todo, en la etapa menopáusica es grande. El deporte es muy agradecido, aunque al principio cuesta.
Y para surtir esa rutina que aconsejas, ¿cómo motivar?
Yo creo que al principio te tienes que compeler un poco, pero en realidad luego te sientes tan perfectamente que te sale solo. Sobrellevar un estilo de vida saludable, al final tienes más energía, estás más contenta, estás mejor, descansas mejor, estás muy enérgica y se agradece.
Y ahora que comienza el verano y la parentela empieza a irse de reposo, ¿qué recomiendas para seguir en forma?
Yo recomiendo moverse y, sobre todo, no escanciarse licor y seguir moviéndose, aunque sea salir a caminar por las tardes, cuando las horas de sol son más flojas.
Hay muchas rutinas online y algún perfil interesante, como por ejemplo el mío [se ríe]. Hay perfiles profesionales muy buenos que asesoran muy perfectamente y puedes entrenar con cualquiera de sus rutinas gratuitas, que hay montones.
En tu perfil, tú cuelgas rutinas semanalmente.
Cuelgo tres rutinas semanales. En mi perfil hay un montón de información gratuita y te explico perfectamente cómo tienes que hacerlo, no puede ser más ligera.
¿Y cómo pasarás tú el verano?
Me iré a Asturias en agosto, ya que todo el mundo viene a Mallorca y los mallorquines normalmente huimos. Y si puedo, me iré a Islandia a tener experiencias bonitas. Disfrutando con mi enano y dándole caña a la vida y al verano.