El talón de Aquiles de la crisis energética que vive Europa está en dejar de subordinarse de los combustibles fósiles para respaldar el suministro.
En el corazón del Parque Tecnológico de Álava, rodeado de un entorno natural privilegiado, se encuentra uno de los laboratorios más avanzados e innovadores en producción de baterías de ion litio de la Unión Europea.
Es la única factoría que diseña, desarrolla y fabrica íntegramente baterías de ion litio en toda Europa, una tecnología imprescindible si se quiere sustituir al gas como energía de respaldo.
El centro pertenece al histórico fabricante castellano Cegasa, donde cerca de 100 personas trabajan en 7.000 m2 y realizan ensayos, prototipado y comercialización de sistemas de almacenamiento.
Desde su creación en 1934, se ha posicionado como una empresa de remisión a nivel mundial en el diseño y fabricación de soluciones para consolidar la disponibilidad de energía mediante la acumulación. Y quiere liderar el mercado castellano y posicionarse en el top cinco de los fabricantes europeos
Zinc y litio
La factoría tiene dos áreas sino: las baterías de zinc y las de litio. "En el caso de las primeras, todo el proceso de producción, desde la mezcla de las materias primas hasta su comercialización se hace aquí", explica a EL ESPAÑOL-Invertia en su entrevista a la planta Maite González, responsable del ámbito de Zinc.
Para las baterías de ion litio, "aunque la materia prima llega de China, todo el proceso de diseño y fabricación, e incluso la incorporación de sistemas inteligentes para optimizar el producto, igualmente se hace aquí", puntualiza Ramón Ugarte, director comercial de baterías y sistemas de Ion Litio en Cegasa.
Centro tecnológico de Cegasa en Álava
Adicionalmente, "comenzamos el explicación de celdas y soluciones de litio en el año 2000, y a día de hoy nuestro equipo de I+D es referente en Europa en su explicación", asegura.
La combinación autoconsumo fotovoltaico más baterías es la opción que cada día están tomando industrias y hogares para hacer frente a la suma eléctrica, más aún con los altos precios energéticos que se viven desde hace meses.
"Estamos notando un crecimiento enorme en el ámbito de baterías de ion litio y como nuestras baterías son modulares, nos adaptamos para proveer desde un sistema de autoconsumo corriente hasta una comunidad energética", explica por su parte Ion Pinedo, su director industrial.
"Pero por el momento, prácticamente exportamos el 100% de nuestra producción, que ya se extiende a unos 35 países", añade.

Turista a la factoría de Cegasa en el Parque Tecnológico de Álava.
Más almacenamiento
El plan de la Comisión Europea para aumentar la seguridad energética y sujetar la dependencia de las importaciones de gas rusas, RePowerEU, quiere centrarse en asociar las renovables con el almacenamiento de energía. Hidrógeno, amoníaco verde, baterías de ion litio, bombeo hidráulico... Pero faltan iniciativas que den el impulso necesario para crear una industria potente y engreído.
"Recibimos las materias primas en el terminal, es proponer, el aluminio, el zinc, el litio, el cobre, los plásticos, la madera, el cabreado de humo, mangano, potasa, cal... y comenzamos el proceso, siempre bajo pedido", detalla Pinedo.

Centro tecnológico de Cegasa en Álava.
La situación de incertidumbre en los mercados energéticos y de materias primas no es ajena a los responsables de la factoría, que muchas veces tienen que divertirse con los altos precios de sus cotizaciones internacionales y el precio final de sus productos.
"Hemos tenido que descabalgar los márgenes, no queda otra en el tablado coetáneo, pero nadie sabe qué ocurrirá en los próximos meses, el tablado geopolítico es el que es", añade González.
La transición energética europea ha puesto el horizonte de la descarbonización de los sistemas eléctricos de aquí a 2050. Para ello, los estados miembros deberán aumentar el porcentaje de energía renovable en sus sistemas de coexistentes eléctrica.
En este tablado, la industria del almacenamiento energético juega un papel fundamental ya que, subordinarse de fuentes volátiles que varían según los factores meteorológicos, plantea un nuevo liza: la menester de mandar la variabilidad de dichas fuentes de energía.
Cegasa ha analizado los retos a los que se enfrentará esta industria en los próximos primaveras, y ha destacado el inmovilidad entre coexistentes y almacenamiento, y que por otra parte sea sostenible.
Baterías y sostenibilidad
"Es cierto que el almacenamiento conlleva impactos ambientales asociados que es necesario comprender y mitigar", aporta Maite González. Por ejemplo, las baterías pueden requerir paso a fortuna naturales limitados durante la etapa de producción, cuya cuna, esencial para el explicación de estas tecnologías, tendrá que tener en cuenta los potenciales posesiones ambientales con el objeto de trabajar para mitigar y sujetar al mayor estos.

Varios sistemas modulares de baterías de Cegasa
"Apostamos por ser diferentes, y buscamos que los sistemas y componentes sean lo más reciclables posibles. Por ejemplo, en el caso del final de la vida útil de las baterías tenemos acuerdos con proveedores que se encargan de la recuperación de los materiales que se han utilizado en su fabricación".
"Adicionalmente, pagamos una tasa por cada kilo de baterías que fabricamos para que se garantice su reciclaje", concluye Maite González.
En definitiva, hay que colocar por una explotación sostenible que debe desarrollarse según los planes y normativas establecidos por el Gobierno de España y la Unión Europea. Adicionalmente, será necesario aumentar los esfuerzos financieros, de investigación o regulatorios, en aspectos relacionados con la sostenibilidad de las materias primas y del reciclaje de los residuos.
Cegasa quiere que toda la esclavitud de valía del sector del almacenamiento esté en Europa. "Necesitar de terceros países nos hace más débiles. Aquí tenemos todo lo que necesitamos para poder extraer y tratar litio, para producir baterías, y mercado para venderlas. Es el momento de colocar firmemente por este sector", coinciden los responsables de la factoría.