La ministra de Trabajo y Posesiones Social y vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha insistido este miércoles en la medida de impedir el precio de alimentos básicos, mientras que parte del sector primario prefiere que se rebaje el IVA de estos productos.
Díaz ha destacado que se tráfico de una medida necesaria en un contexto de elevada inflación, donde los alimentos se han encarecido hasta un 800%. "Nunca he hablado de una intervención de precios, sino una medida diferente que tiene que ver con un acuerdo entre las distribuidoras y las asociaciones de consumidores y usuarios", ha señalado este miércoles.
Adicionalmente, ha destacado que es un mecanismo permitido, tal y como ya indicó este martes, y que ya se aplicó con éxito en Francia durante el mandato de Nicolás Sarkozy. Ha anunciado que comenzará una ronda de reuniones con distribuidoras y asociaciones de consumidores a partir de este lunes, aunque este mismo jueves ya va a hacerlo con una de ellas.
Sin bloqueo, esto no parece convencer a parte del sector primario, que opta por una pendiente de impuestos de los alimentos y controlar la subida de precio de los mismos desde el momento de recogida hasta que llega al supermercado.
Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, ha rechazado la propuesta de Díaz e incluso ha indicado al Canal 24 Horas que "empieza a parecer una programación soviética" en cita a la cantidad de productos que se pretende incluir internamente del margen de precios.
Por otro costado, en una entrevista en TVE el ministro de Agricultura, Luis Planas, ha ducho de que la viandas es competencia suya e insiste en que la medida es ilegal.
El sector de la pesca pide un IVA superreducido
El sector de la pesca siquiera está a confianza del mecanismo y Javier Garat, presidente de la Confederación Española de Pesca (CEPESCA), prefiere no alterar el sistema de mercado. "Si quiere ayudar en realidad a los ciudadanos y al sector de la pesca, el Gobierno tendría que someter el IVA del pescado y bajarlo al IVA superreducido, como existe en otros productos básicos y no afectar a la voluntad de mercado y de competencia que existe en España", ha señalado este miércoles.
En su intervención, que forma parte de la tramitación del Esquema de Ley de Pesca Sostenible e Investigación Pesquera, ha instado a los políticos un espíritu "constructivo", que aprovechen la oportunidad de este trámite para ampliar su conocimiento sobre un sector "del que España puede presumir de estar a la vanguardia de la Unión Europea". Ha señalado que es "una actividad esencial y estratégica comprometida con suministrar un alimento saludable a la población, incluso en los escenarios más complejos".
"Más que topar los precios, tendrían que someter los impuestos", matiza María del Carmen Díaz Rodríguez, presidenta de la Pacto Doméstico de Pesca Artesanal de España (FENAPA). Tienen que descabalgar el IVA. "Llevamos reclamando la pendiente del IVA del pescado, que está actualmente en el 10%, que lo bajen insignificante al 4%" explica a TVE. Además pide un decano control desde el productor hasta el consumidor para que el precio no se dispare.
El sector agricultor y vaquero pide que se cumpla la Ley de Esclavitud Alimentaria "para que agricultores y ganaderos cobremos los costes de producción, y a partir de ahí tiene nuestro total apoyo para controlar la especulación", explica a TVE Lorenzo Ramos, secretario normal de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA).
Reuniones con grandes distribuidoras
Para ponerlo en marcha, Díaz ha explicado que ya tiene previstas reuniones en los próximos días. "Me reúno el lunes con grandes distribuidoras del país y con asociaciones de consumidores y usuarios", ha indicado, matizando que precisamente este jueves se reúne de forma urgente con Carrefour, que se lo ha solicitado expresamente. Asimismo, ha añadido que los productores no participarán en la reunión.
Díaz ha insistido en que no se tráfico de una intervención de precios, sino de asistir a un acuerdo sobre una cesta de operación básica y de calidad con precios limitados. Ha señalado que lo planteado en Francia en esta camino es un maniquí "regular y positivo para todo el mundo".
No obstante, ha obligado que aún no ha abordado este tema con patronal y sindicatos de forma formal y ha agudo a la exigencia de tener además en cuenta a los productores, que le han pedido un decano control en el avance del precio de los alimentos a lo abundante de la esclavitud de distribución, es opinar, desde el productor hasta que llega a los supermercados.