Isabel II "fue la roca sobre la que se construyó el Reino Unido original, nuestro país ha crecido y florecido bajo su reinado". Así ha despedido la primera ministra de Reino Unido, Liz Truss, a la reina británica, minutos posteriormente de conocerse su homicidio en el Castillo de Balmoral.
En su primer discurso desde el número 10 de Downing Street en Londres, la recién estrenada ministra ha rendido homenaje al "gran embajador" de la monarca. "Inauguramos una nueva era en la magnífica historia de nuestro gran país, exactamente como su Majestad hubiera deseado al pronunciar las palabras: Todopoderoso salve al Rey", ha proclamado.
El "gran embajador" de Isabel
Las escuetas palabras de Truss han abundado en el "gran embajador" de Isabel II, su participación a la historia británica e internacional: desde el mejora al trono posteriormente de la Segunda Cruzada Mundial a la defensa de la Commonwealth, que pasó de ser un "pequeño género de siete países a una grupo de 56 naciones que abarcan todos los continentes del mundo" durante su reinado.
"Ahora somos una nación moderna, próspera y dinámica. En las buenas y en las malas, la Reina Isabel II nos proporcionó la estabilidad y la fuerza que necesitábamos. Ella fue el espíritu mismo de Gran Bretaña, y ese espíritu perdurará", ha señalado, sobre su "monarca más longeva".
Su "devoción al deber" son ejemplo e inspiración
Isabel II, "admirada y amada por los ciudadanos de Reino Unido y de todo el mundo", ha sido incluso una "inspiración" para la misma Truss, que ha subrayado que "su devoción al deber" es un ejemplo para todos. Tanto es así, que la "determinación por soportar a lugar sus tareas" le animó incluso a nombrarla su decimoquinta primera ministra, tan pronto como unos días antiguamente de su fallecimiento, a los 96 primaveras.
"Es un logro extraordinario deber presidido con tanta dignidad y disposición durante 70 primaveras. Su vida de servicio se extendió más allá de la mayoría de nuestros expresiones vivos", ha afirmado.

"Una conmoción para la nación y el mundo"
Truss ha recordado incluso la amplia influencia de la reina Isabel II, cuya homicidio "es una gran conmoción para la nación y para el mundo". "Todos estamos desolados por las noticiero que acabamos de conocer desde Balmoral", ha comenzado diciendo.
Por ello, en "los difíciles días que se avecinan" se llorará su homicidio y se celebrará "su extraordinaria vida de servicio" a lo prolongado y orgulloso del plano. "Visitó más de 100 países y tocó las vidas de millones de personas en todo el mundo", ha recordado la premier.
Su majestad el rey Carlos III
"Hoy la Corona pasa -como lo ha hecho durante más de mil años- a nuestro nuevo monarca, nuestro nuevo patriarca de Estado: Su Majestad el Rey Carlos III", ha proclamado finalmente Truss, confirmando que el príncipe de Gales mantendrá su nombre en el reinado, pese a los rumores que apuntaban que adoptaría el de su antepasado Jorge.
La primera ministra ha ofrecido en su suspensión su "observancia y devoción" al nuevo rey, "igual que su raíz dedicó tanto a tantos durante tanto tiempo". "Lloramos la pérdida de su raíz. Y mientras lloramos, debemos unirnos como pueblo para apoyarle. Para ayudarle a soportar la impresionante responsabilidad que ahora lleva para todos nosotros".