Ficha técnica:
Deportivo de Madrid: Oblak; Giménez, Witsel, Reinildo; Molina (De Paul, min.46), Llorente, Koke, Saúl (Griezmann, min.61), Carrasco (Lemar, min.46); Joao Felix (Correa, min.71) y Morata (Hermoso, min.68).
Oporto: Diogo Costa; Pepe (Joao Mario, min.62), David Carmo, Pepe, Zaidu; Uribe, Eustáquio, Otávio (Moreno Costa, min.77), Doctor (Verón, min.89); Taremi y Evanilson (Toni Martínez, min.78).
Goles: 1-0, minuto 92. Hermoso. 1-1, minuto 96. Uribe, de penalti. 2-1, minuto 101. Griezmann.
Árbitro: Szymon Marciniak (POL). Amonestó a Koke (min.56), Hermoso (min.95), por el Deportivo, y a PepÛ (min.53), Uribe (min.68) y Taremi (min.71), por el Oporto. Expulsó a Taremi por doble amonestación en el minuto 81.
Estadio: Cívitas Metropolitano. 51.777 espectadores.
El Deportivo de Madrid se estrena en la Champions League con una trofeo sobre el Oporto en presencia de su afecto. Fiel a su estilo, el triunfo llegó con sufrimiento y todos los goles se vieron en el tiempo añadido.
En esos minutos, más de diez, llegaron los tres goles abriendo el registrador el central Mario Hermoso a centro de Correa. Luego el mismo central cometió un penalti incongruencia por mano y la pena máxima la transformó Uribe para los lusos. Y cuando todo parecía condenado al igualada, Antoine Griezmann aprovechó su media hora habitual para poner el 2-1 en un tirada de esquinazo y dejar los tres puntos en casa.
Partido irreflexivo que comenzó con mucha intensidad por parte de los dos. Presión adelantada de dos equipos acostumbrados a contragolpear, con una primera parte que fue de dominio gimnástico sin ocasiones claras.
Pero con el paso de los minutos, sobre todo en la segunda parte, el Oporto se fue haciendo con el mando del partido y gozó de las mejores ocasiones, aunque más correctamente eran llegadas.
Joao Mario tuvo la mejor para los de Conceiçao a centro de un activo Taremi. El iraní fue el mejor de los visitantes, pero frustró su gran proceder simulando un penalti que le costó la segunda amarilla.
Una de cal y otra de arena, como le pasó a Mario Hermoso al anotar el primer gol a centro de Correa, con poco de ayuda de la defensa del Oporto.
El central se reconcilió con la rastra en una efusiva celebración, pero la fiesta estuvo a punto de aguarse con el penalti cometido por él mismo cinco minutos a posteriori.
Había transcurrido la centro de la prolongación anunciada y el notorio parecía resignado con el igualada, pero apareció Griezmann en un tirada de esquinazo para exprimir la prolongación de Witsel y devolver el gozo al Metropolitano.