La comisión independiente de investigación puesta en marcha por la ONU para investigar lo sucedido en la querella en Ucrania ha concluido que Rusia ha cometido crímenes de querella en ese país, como la ejecución de personas detenidas.
"Basándose en la evidencia recabada, la Comisión ha concluido que se han cometido crímenes de querella en Ucrania", ha obvio el presidente de la comisión tripartita, el noruego Erik Mose, en su comparecencia en presencia de el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra.
La Comisión visitó en junio varias localidades de las regiones de Kiev, Chernígov, Járkov y Sumi que estuvieron durante semanas o meses en manos de los rusos al eclosión de la invasión, y donde se encontraron fosas comunes cuando fueron reconquistadas por las fuerzas ucranianas. En total, visitaron 27 lugares y entrevistaron a más de 150 testigos y víctimas.
Las autoridades ucranianas colaboraron con la labor, mientras Rusia se ha incapaz a comunicarse con ella.
Ejecuciones sumarias, violencia sexual y torturas
Los expertos de la ONU (Mose, más el colombiano Pablo de Greiff y la bosnia Jasminka Dzumhurhan) han comprobado que se cometieron ejecuciones sumarias, violencia sexual y torturas.
"Nos impactó el gran número de ejecuciones perpetradas en las áreas que visitamos", ha obvio Mose. Muchos de los cadáveres presentaban las manos atadas a la espalda, heridas en la comienzo y cortes en la tragadero.
Los soldados rusos cometieron violencia sexual y de apartado, con víctimas "de entre cuatro y 82 abriles", según Mose. En algunos casos, los familiares fueron forzados a presenciar los abusos y torturas.
Igualmente, se han documentado casos en los que niños fueron violados, torturados y detenidos ilegalmente, y en algunos casos asesinados seguidamente.
Varios testigos denunciaron deber sido sometidos a palizas, descargas eléctricas y desnudez forzada durante detenciones ilegales, en algunos casos a posteriori de ser llevados desde Ucrania a demarcación ruso.
Ataques contra zonas civiles
Otro de los crímenes de querella atestiguado es el del uso reiterado de artefactos explosivos en zonas no militares, áreas residenciales, escuelas, hospitales y otras infraestructuras, que según la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos han causado la homicidio de unos 6.000 civiles en siete meses de conflicto.
"Una parte de los ataques que investigamos fueron lanzados sin distinción entre civiles y combatientes", ha asegurado Mose.
Las conclusiones son las primeras que comunica la labor desde su creación por parte del Consejo de Derechos Humanos el pasado mes de marzo, y cubre especialmente actos perpetrados en febrero y marzo en las zonas próximas a Kiev, Chernígov, Járkov y Sumi.
"El fresco descubrimiento de más fosas comunes ilustra la formalidad de la situación", ha preparado el presidente de la comisión, en remisión al hallazgo de enterramientos en Izium, una de las zonas recuperadas por Ucrania tras su contraofensiva en el sur y el este.
Mose ha subrayado que la comisión incluso ha recogido crímenes cometidos por la parte ucraniana, con dos incidentes de maltrato a soldados rusos por parte de fuerzas de Kiev. "Aunque son menores en número, seguirán sujetos a nuestra atención", ha obvio Mose.
Ucrania pide un tribunal específico para dictaminar los crímenes
La delegación de Ucrania en presencia de el Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha pedido la creación de un "tribunal con territorio específica" para dictaminar los crímenes de querella cometidos por las tropas rusas.
"Si estos actos de golpe por parte de un miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU no son respondidos, nos hundiremos en un azaroso mundo de impunidad y permisividad", ha obvio el embajador extraordinario ucraniano, Anton Korinevich.
El diplomático ha comparado lo sucedido con los crímenes cometidos en conflictos como los de la antigua Yugoslavia, Ruanda y la República Democrática del Congo, que han sido juzgados por tribunales internacionales, y ha pedido a la labor de la ONU que siga trabajando para que siquiera en este caso "haya impunidad para los perpetradores".