Los empresarios de La Palma, un año esperando respuestas: "Perdí de golpe mi casa y mi negocio"

Un año posteriormente de la erupción Alexis Hérnández, patrón y palmero se resiste a pensar que todo está perdido. Su negocio, la pizzería 'Scala' en Puerto Naos, está cerrada desde hace un año a consecuencia de los gases tóxicos que hay en la zona

Avance del reportaje 'Un volcán, otra isla', especial de 'En Portada'
'Un volcán, otra isla', particular de 'En Portada' en Play

Como él están otros 150 empresarios en uno de los núcleos turísticos más importantes de La Palma. La pregunta que se hace a diario es: "¿Cuándo podremos retornar?" Por ahora, nadie sabe la respuesta. Donde no regresará en la vida es a su casa. Quedó sepultada bajo metros de roca volcánica en el Valle de Aridane.

 Imagen de Alexis vista a través del objetivo de una cámara de fotos

Alexis Hernández durante la entrevista con 'En Portada'. TERESA MORA

Pregunta.- Estamos en una de las zonas más afectadas tras la erupción del volcán, ¿acordado en este lado, bajo la deshecho, estaba tu casa?

Ahí estaba nuestra casa, nuestro ámbito y nuestro hogar y el de más de 3.000 familias

Respuesta.- Así es, aquí hay una catástrofe natural colosal que ha destruido con los sueños y esperanzas de miles de personas. En esa zona de ahí estaba nuestra casa, nuestro ámbito y nuestro hogar y el de más de 3.000 familias. No hay número exacto que compute la pérdida que ha habido en esta catástrofe y el daño que se ha ocasionado.

Imagen de una casa destruida con el volcán fondo en la carretera que une La Laguna con Las Norias

Comunicación a la carretera de La Omisión-Las Norias. ALICIA MANZANARES

P.- ¿Se puede opinar que la población de La Palma todavía no ha asimilado lo ocurrido?

R.- Es muy difícil aprovechar que lo que hay ahí -las casas de mis primos, de mis tíos, de mi grupo, de mis amigos-, todas estuvieron en algún momento ahí. Pero desgraciadamente ya no lo están. Están bajo metros y metros de colada basáltica.

Ha sido mucho tiempo dedicado a crear un hogar. Y no solo mis abriles sino incluso los de mis padres, porque vivimos en una sociedad generacional en la cual el trabajo y el sacrificio de los padres pasa a sus hijos y al contrario. Yo esperaba, en algún momento, dejarles el manda que me habían dejado a mí y que eso continuase, pero el volcán de Cumbre Vieja se ha encargado de que eso no sea así.

"Ya no tienes el hogar"

P.- Cuando os evacuaron ¿pudisteis sacar poco de casa?

Parecía que asaltabas tu casa ¿Qué te llevas en 15 minutos del esfuerzo de 30 abriles?

R.- Poca cosa. Las entradas eran muy reducidas en tiempo, con el volcán en su pleno apogeo, con erupciones continuas, emanaciones de gases de cenizas y eso era una situación muy angustioso. Fue una situación en la cual entrabas a tu casa y parecía poco menos que entrabas a asaltarla porque: ¿qué te llevas en 15 minutos del esfuerzo de 30 abriles de trabajo?

Nos llevamos un ámbito electrónico donde tenía las fotos de nuestros padres, pero en definitiva no puedes llevarte los expresiones.Tienes que vivirlos y, bueno, hay momentos en los que sueñas o te acuerdas de algún momento en concreto. Pero ya no tienes el hogar, el sitio donde rememorar esas vivencias. Es duro, es duro ver esto y aprovechar que lo que estaba ya no está. Es muy duro y cuesta superarlo.

 Imagen de rocas volcánicas de color negro, con un espesor medio de 12 metros.

La mayoría de las coladas tienen un espesor medio de doce metros. ALICIA MANZANARES

P.- ¿Cuántas personas forman tu grupo?

R.- Ahora mismo mis dos hijos, mi mujer, mi hermana -que es dependiente-, mi suegra y yo. Ahora mismo somos seis.

P.- ¿Dónde vivís ahora?

Desde el eclosión de la erupción nos hemos mudado cuatro veces

R.- Desde el eclosión de la erupción nos hemos mudado cuatro veces. Hemos estado en casa de amigos. Ahora estamos internamente del Plan de Acogida del Gobierno de Canarias, que han puesto 108 viviendas gestionadas a través de Visocan, una empresa pública. Nos han ofrecido un arriendo social. A los tres abriles se revisará y decidirán si es posible seguir con él o no. Es, de momento, la opción que están dando. Aunque incluso ha saliente otra partida de ayudas para personas que tienen un arriendo en casas privadas.

 Imagen de una casa con restos de rocas volcánicas que entran en su interior.

Una de las casas destruidas por el volcán. EN PORTADA

P.- Tu casa ahora está bajo la deshecho aquí, en el Valle de Aridane. ¿Cómo era esta zona?

R.- Esta era la zona más rica del valle. Era una zona compuesta por zonas residenciales, industrial, agrícola, ganadera... Había fábricas de pinrel, había explotaciones vinícolas, bodegas, viviendas vacacionales... Había un entramado crematístico consolidado. Incluso estaba el camino a Puerto Naos. Todo eso, a día de hoy, está incomunicado y es una zona que, por desgracia, los gases no permiten el camino.

Si no tenemos ni alojamiento ni trabajo estamos condenados a tener que ahuecar el ala

Estamos hablando de que el motor crematístico del valle de Aridane está ahora mismo bajo las coladas del volcán de Cumbre Vieja. Eso implica -aparte del problema habitacional y sindical de las personas que ahí vivían- la cuestión socioeconómica, que está muy tocada. A ver cómo afronta este batalla la Establecimiento y cómo pueden dar opción a este problema, porque si no, va a dar lado a un éxodo. Si en un lado no tenemos ni alojamiento ni trabajo estamos condenados a ahuecar el ala en exploración de esas posibilidades que, desgraciadamente, no encontramos aquí.

 Cartel con dos calaveras negras sobre fondo amarillo, alertando sobre el peligro de gases tóxicos en Puerto Naos

Cartel alertando del peligro de gases tóxicos en Puerto Naos. EN PORTADA

"Hace error empatía"

P.- Algunos vecinos tienen la sensación de que las autoridades les han dejado en la cuneta. ¿Tú tienes esa sensación?

R.- Es verdad que el problema es enorme, pero estamos ya en el doce mes y hace error más agilidad. El problema hay que afrontarlo con soluciones concretas y con esfuerzos concretos por parte de la despacho. Orientados a la recuperación económica y a que los afectados puedan recuperar parte de su estabilidad. En ello entraría una opción habitacional digna para todas aquellas personas que lo han perdido todo. Y, como hemos propuesto en otras ocasiones, ocasionar empleo en cojín a esa opción.

Que no  dejen a la parentela en una eterna sensación de incertidumbre , eso agota a las personas

Se pueden formar empresas que ayuden a la reconstrucción de la isla con mano de obra de la propia isla y montando empresa, fábricas y moviendo la heredad circular. Para eso necesitamos de la despacho que facilite el camino al suelo, que nos den soluciones en cuanto a qué va a ocurrir con nuestras propiedades que quedaron bajo las coladas; si va a sobrevenir algún tipo de compensación económica, si no la va a sobrevenir... Que sean claros, que den información y no dejen a la parentela en una eterna o una prolongada sensación de inseguridad, de incertidumbre. Porque eso agota a las personas.

Hace error empatía. Ese control ahora mismo está en manos de los que tienen la capacidad y el músculo crematístico. Está en manos de los que mueven los presupuestos y de los que toman decisiones. Sé que no es tratable, pero con voluntad política y con un acuerdo de todas las formaciones políticas se podría resistir a una opción para que esto no sea la condena, sino simplemente un tropiezo en el camino y podamos rehacer nuestras vidas.

 Imagen de una casa semienterrada por la ceniza que llega hasta las ventanas

Una vivienda semienterrada por la ceniza. EN PORTADA

P.- Afectados, asociaciones de vecinos y plataformas proponen como opción habitacional crear nuevos asentamientos rurales, tipo lugar, que requieren menos burocracia.

Nos encontramos con un gran problema y es que el valía del suelo se ha multiplicado

R.- Claro, porque nos encontramos con un problema muy alto y es que el valía del suelo se ha multiplicado. Hay un decreto que ha sacado el Gobierno de Canarias que nos puede ayudar a las personas con voluntad de reparar una nueva casa para construir en suelo rústico o agrícola. Pero claro, esos terrenos que hasta el 19 de septiembre tenían un precio, ahora se han multiplicado por diez o más.

¿Qué ocurre? El gobierno de España nos ha prometido 60.000 euros por la pérdida de una vivienda, pero si ese hacienda se va en la operación de la parcela oportuno a la subida especulativa de los terrenos, nos vamos a encontrar con que luego no tenemos el haber para ejecutar la obra. Entonces nosotros, los afectados, asociaciones de vecinos, hemos propuesto simplificar la ubicación de asentamientos rurales, que era lo que había aquí.

Estos tienen una particularidad y es que necesitan menos permisos, menos burocracia, para poderlo ejecutar. Hemos presentado mogollón de propuestas, pero todo está en un proceso de mejora. Vamos a ver si empiezan a darnos respuestas concretas a las peticiones que nosotros hemos propuesto.

P.- ¿Esta catástrofe servirá para estar más preparados en el futuro?

Que lo ocurrido sirva de estudios para que no vuelva a tener las mismas consecuencias

R.- Si. Esperamos que con el transcurso del tiempo, lo ocurrido sirva de estudios para que no vuelva a tener las consecuencias que ha tenido. Que sea posible preverlo con anciano ganancia de tiempo y que tengamos la posibilidad de afrontarlo con garantías de poder continuar con nuestras vidas una vez se sufre el desastre de un evento impetuoso como este.

 Imagen del recorrido de la colada bajo la que hay enterradas centenares de casas, al fondo el volcán

Bajo esta colada hay enterradas centenares de casas. EN PORTADA

P.- Un año posteriormente, ¿cómo ves la situación?

R.- Un año posteriormente seguimos necesitando ayuda: más posibles, más soluciones y que las personas que aún no han contrario esas soluciones las vayan recibiendo en el pequeño tiempo posible. Porque hay personas mayores a las que la vida se les va y, desgraciadamente, no tienen capacidad ni tiempo para esperar. Vivimos en una isla maravillosa, desgraciadamente hemos tenido la malaventura de encontrarnos en nuestra vida con un volcán, pero pienso que tenemos capacidad.

Se andará, se llorará y seguiremos delante, a por el horizonte de futuro

Somos un país del primer mundo. Hay posibles y, si nuestros abuelos en los 50 pudieron hacer del volcán San Juan una de las zonas más productivas de platanera, nosotros incluso podemos. A día de hoy necesitamos certidumbres, y las certidumbres solo nos las pueden dar nuestros administradores.

Toda nuestra vida, todo nuestro esfuerzo cardinal, está bajo esas coladas. Y eso es lo que necesitamos: producirse página, mirar con destino a delante y ver un horizonte que nos invite a seguir. Porque si no cerramos capítulos, difícilmente vamos a exceder el daño que ha ocasionado. Se andará, se llorará, seguiremos delante y vamos a por el horizonte de futuro y de esperanza. Ese es el que tenemos que apañarse.

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