La ejecutiva de WBTW cuenta cómo está cambiando la situación de las mujeres en la industria audiovisual y qué papel juegan en ese cambio.
Rebecca Windsor iba para actriz y terminó convirtiéndose en una de las personas claves de la industria audiovisual estadounidense. Como vicepresidenta y directora de la Warner Bros. Television Workshop (WBTV), actualmente uno de los programas de formación de talentos más relevantes, está contribuyendo a la transformación del sector en materia de inclusión e historias.
Developing the Future of Television (desarrollando el futuro de la televisión) promete el WBTV de escritura y dirección, y para muestra están allí fuera una considerable cantidad de producciones con el sello de esta casa.
Merece memorar que en el negocio del entretenimiento audiovisual, la Warner, fundada en los abriles 50 y que desde ese entonces se colocó como un estudio de cine puntero, con el tiempo se fue moldeado como un conglomerado, lo que le ha llevado a surfear la ola de la diversificación; por otra parte de propulsar la carrera de artistas en la pantalla chica, está detrás de un buen número de series que distribuye a canales de plazo y plataformas de streaming.
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En este contexto, Rebecca Windsor lleva la voz cantante en ese 'detrás de las cámaras', específicamente en el WBTV de escritores —que cuenta con una larga tradición—, así como el de directores (más flamante), orientado a pulir el talento creativo en materia de películas, videos musicales, series, etc. Desde su creación en 2013, el WBTV de directores ha impulsado la carrera en el sector televisivo de más de 60 mujeres y personas de grupos infrarrepresentados.
Actualmente en Hollywood existen muchos programas de este tipo dirigidos exclusivamente a féminas y minorías, pero cuenta Windsor que en Warner Brothers optaron por abrirlos a todas y todos, sin distinción de años, al que aplican miles de personas con mucho talento, y del cual son seleccionados anualmente entre siete a diez personas.
"Creo que lo minimizas cuando llamas a poco así ‘un software de desemejanza’", fundamenta la valor corporativa, "escogemos lo mejor de lo mejor tratando de que sean grupos lo más inclusivos posible", acota la ejecutiva, que este año formó parte del junta de la 37° tirada del festival valenciano Cinema Jove.

Rebecca Windsor (derecha) durante el Cinema Jove
Imagen cedida
Los aires de cambio en la industria audiovisual empujan alrededor de más desemejanza, "y nosotros asimismo somos partícipes de ese impulso", afirma Windsor, que por otra parte ha sido refrendador de primera fila de una tendencia que cada vez es más musculoso, y es que "en genérico, tanto en nuestro software como en Hollywood, se está haciendo cada vez más difícil entrar si eres un hombre blanco". Pero como no hay que perder de instinto el negocio y los talentos que puedan ser de provecho, afirma que "si ese hombre blanco es el director o escritor más talentoso, con suerte podemos encontrar una guisa para apoyarlo asimismo".
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El estigma de las mujeres y el poder
Desde que la televisión existe, se ha caracterizado por ser menos hostil que el cine en relación a las mujeres. Pioneras como Ida Lupino (en los 60 y 70) dan fe de ello, así como las instructoras principales del WBTV de directores, Bethany Rooney y Stacey K. Black, ambas realizadoras de vasta trayectoria en la televisión estadounidense.
Si correctamente Rebecca Windsor ha observado avances, no duda en afirmar que "las mujeres no lo tienen liviana", pero establece diferencias entre el rol de directora y el de escritor.
"Ser directora implica encargarse una posición de poder, lideras el set, diriges un episodio en la televisión, cosa que una escritora no hace", dilucida. "Por lo genérico, tenemos salas de escritores en los que trabajan entre ocho y diez personas, así que siendo escritor eres parte de un equipo".
En cambio, una directora está a cargo de cientos de personas que conforman un gran staff incluyendo al relación, y en ese contexto es donde Windsor ha observado más crítica, más juicios y más cejas arqueadas a modo de 'vamos a ver qué y cómo lo hace esa mujer, por otra parte de la expectativa de "si será capaz de afrontarlo y manejarlo, de si podrá permanecer a guión el estrés y las emociones", describe.
"Existe mucha clan que está muy por la bordadura de evaluar y pelar a las mujeres, y por supuesto que he escuchado historias de directoras que han plantado cara a muchos más desafíos con su equipo en comparación con nuestros directores".
Las miradas puestas en la mujer frente a la dirección, muchos haciendo la cuenta regresiva hasta un estallido, conlleva a un determinado modo de reaccionar de las féminas que se ha implantado y generalizado a través de muchas generaciones.
La ejecutiva narra con evidente molestia que aunque esté completamente justificada una reacción frente a un maltrato o bravuconadas: "Como mujer no puedes mostrar ninguna emoción, solo tienes que sonreír, ser amable, permanecer las calma y hasta quizás ser materno con ellos", expone, "y todo porque en el momento en el que muestras un poco de tus sentimientos, alimentas el estigma de que las mujeres no son capaces de debatir con el poder".

Rebecca Windsor en su paso por Valencia (España)
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Como insider en la industria, sabe que existen muchos shows de televisión que no suelen contratar realizadoras, y escoge muy correctamente sus palabras para describir un cierto modus operandi, y es que cuando finalmente emplean a una directora, si no les funciona por diferentes razones, dicen ‘vale, ya lo hemos intentados con una, por lo que no necesitamos probarlo nuevamente’.
"Así que creo que muchas mujeres que asumen la responsabilidad de la dirección son plenamente conscientes de que su trabajo y rendimiento afectan a todas las demás que vendrán posteriormente de ellas", concluye.
Romper con esas estructuras es una parte crucial para obtener cambios en la industria audiovisual, por lo que Rebecca Windsor afirma que este constituye un tema de conversación recurrente en el WBTV de directores.
Si correctamente de ese software han surgido y siguen saliendo directoras de gran talento, los obstáculos no faltan. "A arbitrar por las personas que se postulan al taller, hay muchas mujeres que quieren trabajar en terror, acto, con mercadería visuales, y cosas por el estilo", describe, "en ese sentido, otro gran desafío es la error de oportunidades para las féminas en géneros diferentes al drama y la comedia".
A pesar de que en la Warner Bros. se desarrollan muchos shows de superhéroes y de acto, y que no parece tan complicado guardar esas carencias de oportunidades, en la ecuación surgen otras variables como la error de experiencia.
Rebecca Windsor muestra optimismo y echa mano a las estadísticas que indican que "los ex alumnos de nuestro software de directores posteriormente de dirigir un tercer episodio de series menos complejas, logran advenir a una escalera de maduro envergadura". En el plural anglosajón, sin bloqueo se diluye cuántos de ellos son mujeres.
¿Fin al ‘es bonita, pero no lo sabe’?
En una entrevista afirmaba la escritor española Susana López Rubio (Acacias 38, El tiempo entre costuras, La Templanza) que la ficción acelera los avances en la sociedad, de allí la importancia de la desarrollo del tratamiento de los personajes femeninos, de las minorías, así como de las personas LGBT.
Las producciones provenientes de EE.UU., punteras en transformaciones y en marcar tendencias, sin dudas han sido definitivas para obtener el consabido cambio de guion que como un tsunami está calando en la ficción española y se paciencia que permee en las de otras latitudes, hasta allí donde existe más desgana alrededor de el respeto, la recibimiento y la tolerancia.
Como reza la cita bíblica: ‘En el principio ya existía la Palabra’. Y aquí esa ‘palabra’ asimismo incluye la forma como se describen a las mujeres en un guion. Hace unos pocos abriles, en la cuenta de Twitter @femscriptintros se hizo un interesante acopio de descripciones de personajes femeninos, la gran mayoría sexistas, ofensivos, reduccionistas, cosificantes, misóginos.
¿Crees que ya se está superando el "chica calentorra y sexy" como una descripción de personaje en un guion?
O el ‘es bonita pero no lo sabe’. Rebecca completa con otra de las ya célebres frases, y no evita exhalar una risotada porque definitivamente el humor asimismo posee el impacto tranquilizante del chocolate, pero bromas por separado, se apresura a afirmar que sí observa grandes avances en la forma de expresarse de los y las guionistas.
"La nueva gestación de escritoras y escritores es mucho más consciente de cómo plantearlo y no solo en relación a las mujeres, sino asimismo en cuanto a la desemejanza", ahonda, "antaño en un guion cuando leías ‘John, cuarenta abriles’, ya se suponía que era blanco, indemne que aclarases que no lo era, pero ya no se da por hecho que las personas en cuestión sean blancas, como asimismo se ha dejado de encargarse que una mujer sea atractiva, pero que no lo sabe, o que sea como ‘la chica de al costado’, y cosas así; cada vez más esos enfoques se están matizando, y eso lo corroboro al analizar una buena parte de los guiones que me llegan".
Sin bloqueo la vicepresidenta de la Warner Bros. Television Workshop no puede obviar que los escritores más experimentados "se encuentran prácticamente atascados en sus determinadas maneras de expresión y de hacer las cosas", afirma, "pero quienes entran al WBTV de guionistas son escritoras y escritores emergentes que son más conscientes, que tienen más sensibilidad alrededor de cómo debería ser la guisa de expresarse, y eso es poco que aprecio".

Rebecca Windsor en Valencia (España)
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La WBTV de guionistas no es una escuela para estudiar a escribir, más correctamente el peso del software radica en los aspectos comerciales de la industria, así como en pulir la capacidad de trabajar de modo colaborativo en una sala de guionistas. De 2500 aspirantes, se escogen 25 finalistas y de estos son seleccionados entre ocho y diez personas anualmente.
Rebecca Windsor celebra todas esas transformaciones. Asimismo, ve muy inclinado el hecho de que se estén contando "más historias complejas de mujeres, en donde ellas no tienen que ser las heroínas, pero siquiera la novia o la mujer de…". Y añade: "Es perspicaz tener historias en las que hacen cosas malas y feas, a través de las cuales se pueden apreciar diferentes capas, facetas y complejidades de las mujeres". Sin bloqueo, observa que en EE.UU. esas ficciones encuentran su espacio principalmente en la televisión de plazo y en las plataformas de streaming.
Una larga carrera
Hasta datar a la importante posición que ostenta desde hace siete abriles en la Warner Bros., creó para ese género mediático la marca digital Stage13, estuvo al frente de la producción creativa del software de largometrajes del Instituto de Sundance. Asimismo fue apoderado de progreso de la compañía de televisión Samuel L. Jackson, UppiTV, así como en Mandeville Films.
A Windsor le tomó varios abriles afinar los sentidos, ampliar sus conocimientos, aclarar sus gustos. Dice que aprendió "de personas más inteligentes que yo sobre por qué un guion es bueno y si tiene potencial", aunque asimismo admite que "nadie sabe qué puede datar a ser un éxito", y hasta alguna que otra sorpresa entra por la puerta trasera.
Cuando lee un guion se fija en si se proxenetismo de una historia fresca, única, y si por el contrario es una historia tradicional o de venganza, de un primer inclinación o de poco ya manido muchas veces. Pone atención en el punto de instinto, cuál es la interpretación y visión de la escritora o escritor, de su universalidad a pesar de ser tan personal o específica.
Ahora más que nunca se están produciendo tantas series de televisión que tenemos la sensación de que no nos da la vida para verlas todas. Rebecca Windsor, quien como dice emplea demasiadas horas viendo muchísimo, se une a este sentimiento colectivo como espectadora que asimismo es.
Su sistema consiste en listas guardadas en el teléfono de "programas para divertirme y de otros que me han recomendado, por otra parte debo estar al tanto de lo que hay allí fuera, porque ayuda a aprender cómo se encuentra el panorama coetáneo en relación a las series", comenta.
Cita entre algunas de sus favoritas a modo personal a Fleabag (Phoebe Waller- Bridge), Muñeca rusa (Natasha Lyonne, Amy Poehler, Lesley Headland), Catastrophe (Sharon Horgan, Rob Delaney) y Better things (Pamela Adlon, Louis C.K).
Casualmente todas esas serie, muy diferentes entre sí, no solamente están creadas por mujeres, asimismo se centran en el universo femíneo, y aprovecha para hacer una última consejo.
"Creo que muchas historias de mujeres se convierten en grandes éxitos precisamente porque logran conectar con una amplia audiencia", analiza, "así sea con 20 millones de personas o con una saco muy devota de fanáticos, hay personas que llegan a apasionarse por una serie como esas porque ven poco en sus personajes que les recuerdan a ellas y ellos mismos. Asimismo porque a través de esos personajes ven que se cumplen sus deseos, toman decisiones o hacen cosas que ya nos gustarían tener tomado y hecho nosotras, por eso en esas historias hay poco a lo te aferras y que no sueltas".