Los gigantes tecnológicos están atravesando "grandes dificultades" como otras industrias y comienzan a revisar sus gastos y sus plantillas.
Las grandes tecnológicas han comenzado a apretarse el cinturón delante la gran recesión que se avecina como consecuencia de la elevada inflación, la crisis energética y el endurecimiento de la política de los bancos centrales. Un marco al que ya se están anticipando compañías como Google, Amazon o Netflix con la puesta en marcha de planes de recortaduras tanto de gastos como de plantilla.
Aunque el sector tecnológico ha sido uno de los que mejor ha aguantado las últimas crisis económicas, e incluso hay grandes empresas que han desencajado reforzadas de algunos de los periodos más adversos, esta industria siquiera es inmune al contemporáneo entorno de inestabilidad macroeconómica que ya ha provocado que Estados Unidos entre en recesión técnica.
Por ello, las principales empresas del sector han empezado a poner fin a primaveras de altos niveles de inversión y crecimiento de personal y están poniendo el foco en ser más eficientes. Así, en las últimas semanas estas compañías han anunciado despidos o un freno a la contratación y medidas de reducción de costes como una reducción de su pago en servidores o la optimización de su cartera de productos y servicios.
En declaraciones a EL ESPAÑOL-Invertia, Alfonso Núñez, senior manager de Business Consulting de EY, explica que, en el contemporáneo entorno de incertidumbre económica, las grandes compañías tecnológicas "están atravesando grandes dificultades como casi cualquier industria".
"Salimos de una pandemia donde cambiaron por completo los hábitos del consumidor y nos encontramos poco a posteriori con una exterminio, una crisis energética, escasez de microchips, inflación disparada, subida de tipos de interés… y con una posible recesión a la revés de la punta. Se proxenetismo de dos escenarios muy radicales en poco tiempo", apunta.
Sin bloqueo, Núñez todavía incide en que a la hora de valorar cómo está influyendo el comportamiento de la heredad en el sector tecnológico hay que diferenciar acertadamente entre sus distintos participantes, ya que no todas las empresas de la industria sufrirán de la misma forma la crisis contemporáneo.
"Como siempre, pluralizar a todo el sector tecnológico o acechar qué pasará de aquí a unos meses se antoja proporcionado engorroso", avisa el senior manager de la firma de servicios profesionales.
Google y Amazon
Por un banda, se encuentran las famosas GAFAM (Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft). Núñez destaca que son gigantes tecnológicos que se han convertido en auténticos ecosistemas digitales muy diversificados con multitud de negocios (buscadores, redes, publicidad, gaming, servicios en streaming, cloud… e incluso la carrera espacial) y que han llegado a registrar crecimientos del 30% o el 50%.
Según el senior manager de EY, en el marco de incertidumbre contemporáneo la situación se complica todavía para estas Big Tech, que están empezando a registrar resultados poco inferiores a los que mostraban hasta ahora. Sin bloqueo, más que cuchichear de recortaduras o despidos, apunta que en el sector se produce lo que se ha empezado a denominar como 'The Big Freeze'.

Varias personas anejo al logo de Google en el extranjero de las oficinas de la compañía en Singapur.
Reuters
A este respecto, explica que no se puede afirmar tajantemente que estén haciendo recortaduras de plantilla, sino que más acertadamente están recolocando personal entre diferentes negocios, reduciendo acuerdos con terceros y, sobre todo, ralentizando el ritmo de nuevas contrataciones "al no tener muy claro el nuevo marco crematístico".
Durante su intervención en Code Conference, Sundar Pichai, asesor delegado de Alphabet,ha destacado que el crecimiento que ha registrado la plantilla de la matriz de Google en los últimos primaveras ha provocado que sean más lentos a la hora de tomar decisiones, a lo que ahora se están sumando factores macroeconómicos adversos que escapan de su control.
En este contexto, ha destacado que su envite es priorizar aquellas actividades que ayuden a que la compañía sea un 20% más capaz. Y para lograrlo ha anotado posibles iniciativas como la optimización de su propuesta, en la que se enmarca la fusión de YouTube Music y Google Play Music en un solo producto, o la reducción de plantilla, ya que hay áreas en las que actualmente hay tres personas que toman decisiones y esta guarismo se puede sujetar a dos.
En esta misma conferencia, Andy Jassy, asesor delegado de Amazon, todavía ha anotado que la compañía pondrá fin a la excesiva contratación llevada a límite durante la pandemia frenando el número de nuevas contrataciones. Pero este ajuste no afecta solamente a su personal. Amazon todavía ha decidido traspasar parte de sus actuales almacenes y diferir la construcción de nuevas instalaciones.
Control de gastos en Netflix
Por otro banda, se encuentran algunas tecnológicas especializadas en un campo en concreto que se enfrentan a un situación "muy diferente" y que están sufriendo más el cambio de dechado. Ese es el caso, por ejemplo, de empresas como Netflix, Snapchat, Peloton o Shopify.
Nuñez remarca que estas compañías están sufriendo cambios más bruscos que están teniendo un "elevado impacto" en sus resultados o perspectivas de futuro y presentan caídas de hasta un 80% en bolsa. En el caso de este tipo de compañías menos diversificadas, el senior manager de EY sí ve probable que se pueden registrar reducciones de plantilla de entre un 10% y 25%.
Netflix ha sido una de las primeras firmas en adoptar medidas para hacer frente al agravamiento de la compañía. La plataforma de streaming ya ha despedido a más de 400 empleados en lo que va de 2022 y, según publica ‘The Wall Street Journal’, está analizando sus operaciones en indagación de nuevas oportunidades para recortar gastos.
Fuentes conocedoras apuntan al diario estadounidense que la compañía irá más allá de sujetar su inversión en contenidos e impondrá una veterano disciplina financiera en distintos niveles. Por ejemplo, cerrará su oficina en Salt Lake City y reducirá las de Los Gatos y Los Ángeles para sujetar sus costes inmobiliarios.

Cartel brillante con logo de Netflix en la ComicCon de San Diego (Estados Unidos)
Reuters
Todavía intentará controlar su pago en servidores de la mano de su tradicional socio en la abundancia, Amazon Web Services (AWS). El objetivo es evitar que se dispare el coste en infraestructuras digitales a medida que avanza en su esfuerzo por alcanzar los 500 millones de usuarios en tres primaveras. Y, en materia profesional, empezará a contratar perfiles más junior y sujetar así su masa salarial.
Más duras han sido las medidas anunciadas hace unos días por Snapchat, que ha decidido despedir al 20% de su plantilla (unas 1.200 personas) y anular dos de sus proyectos: su dron para fotografías selfie Pixy y su servicio de producción propia Snap Originals.
En esta misma crencha, la empresa de e-commerce Shopify ha despedido a unos 1.000 trabajadores, el 10% de su personal, y la startup deportiva Peloton a unos 800. Y puede que no sean las últimas ya que, pese a que es engorroso anticipar que ocurrirá en los próximos, no es descartable que otras empresas del sector tecnológico acaben siguiendo sus pasos.