La indignación que ha provocado en la sociedad el vídeo de los alumnos del colegio veterano Elías Ahuja de Madrid es generalizada. En él aparecen más de cien jóvenes profiriendo gritos a las estudiantes del colegio veterano situado enfrente, el Santa Mónica.
Veinticuatro horas a posteriori de que se viralizara en redes siguen llegando los testimonios en primera persona. Es el caso de Ángela Ruiz, exalumna de ese colegio mujeril, en el que residió dos abriles: "Yo estuve allí hace diez abriles y pasaba a diario. Los gritos de insulto eran diarios, el 'putas mónicas' era todos los días", explica en 'La Hora de la 1'.
"Estos gritos se han admitido"
Esta exalumna recuerda cómo vivió aquellos abriles en el colegio veterano y la convivencia con este tipo de actos por parte de sus compañeros de enfrente: "Es una cosa militar que se ha admitido que estos jóvenes puedan bramar a las chicas. Yo estuve dos abriles aguantando esto".
Unas acciones que, dice Ángela Ruiz, eran recurrentes: "Casi siempre te avisaban tus veteranas, nos decían que fuéramos a los balcones porque nos iban a hacer un admisión. La mayoría de las veces no sabías ni qué estaban diciendo. Es que no escuchabas aceptablemente, de hecho, el vídeo que se ha viralizado lo he tenido que ver varias veces para escuchar las barbaridades que estaban diciendo. Lo tomabas así, como que lo normalizabas, mal, por supuesto. Pero era una cosa que se normalizaba porque el 'mónicas putas' era diario".

"No puedes salir a tu oteador tranquila"
Las alumnas del colegio veterano Santa Mónica, que tienen sus balcones apuntando en torno a el Elías Ahuja, no pueden salir "tranquilas", explica la exalumna: "Te pueden bramar en cualquier momento. Tienes que tener cuidado en tu propia habitación de no salir en toalla de la ducha y que las cortinas estén descorridas. Cuando empezaba a hacer buen tiempo y ya apetecía tomar un poco el sol en tu oteador, nunca en la vida ibas a los balcones que dan a la parte de los chicos", recuerda.
"Cuando lo analizas y lo revisas, pues te das cuenta de que en mi caso estuve dos abriles aguantando esto. Los responsables del colegio no hacían nulo, la mayoría no se enteraban y los otros hacían que no se enteraban. Nosotras siquiera fuimos a quejarnos", relata la exalumna del Santa Mónica.

"No se pueden permitir este tipo de comentarios"
Algunas alumnas del Santa Mónica aseguran que estos comentarios forman parte de la "tradición" y, dicen, que se están sacando "de contexto": "Por una parte, las puedo entender, luego es verdad que la relación con los colegiales de más o menos es una relación sana, por lo que yo he podido conocer. Lo que sí es que ya estamos aprendiendo, ya han pasado muchos abriles. No se pueden permitir este tipo de comentarios. Pero hay que entender que tienen 18 abriles y ves las cosas de otra modo", afirma Ángela.
En el vídeo el inexperto que encabeza los gritos acento de "una capea", unos eventos usuales en los colegios mayores como el Elías Ahuja: "Cuando yo estaba se hacían esos cánticos y unas capeas. Lo más importante es que es una cosa constante, no es al inicio de curso, no es un momento puntual".
"Más allá de este hecho puntual que es deleznable y horrible, es una cosa militar que se ha admitido durante un montón de abriles que puedan bramar a las chicas de enfrente", concluye Ángela Ruiz.
Por el momento, la Fiscalía investiga si estos gritos pudieran ser considerados constitutivos de un supuesto delito de odio, mientras que, por otra parte, la dirección del colegio Longevo Elías Ahuja ha expulsado a varios alumnos. Adicionalmente, la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha destapado un expediente informativo para analizar lo ocurrido en el colegio veterano y dirimir responsabilidades.