El cineasta Carlos Saura ha sido premiado con el Goya de Honor 2023, según ha anunciado la Agrupación de Cine, que cumple así con un registro obligado con uno de los grandes directores de la historia del cine gachupin. Con 60 abriles de carrera, todavía en activo con 90 abriles, cuenta con un buen número de obras maestras como La caza o Cría Cuervos. El presidente de la Agrupación de Cine, Fernando Méndez-Leite, ha dicho que el Goya se otorga a Saura por "favor donado forma a la historia del cine gachupin actual".
El Goya de Honor no será el primer Goya para Saura, que tiene dos: mejor director y mejor guion adaptado, el segundo cercano con Rafael Azcona, por ¡Ay Carmela!, la película que arrasó en la ceremonia de 1990 llevándose un total de 13 premios.
Mediante una carta, el cineasta ha agracido el galardón. "He tenido suerte en la vida haciendo aquello que más me atraía: he dirigido cine, teatro, ópera y he dibujado y pintado toda mi vida, y espero seguir haciéndolo. Por ello, doy las "gracias a la vida que me ha donado tanto" como canta Mercedes Sosa con su voz maravillosa".
Actor intuitivo y prolífico, Saura no solo es uno de los directores claves de los abriles 60 y 70 sino que su influencia trasciende generaciones. Encima de ser citado siempre por Martin Scorsese, Woody Allen o Steven Spielberg, es reverenciado por cineastas contemporáneos como Paco Plaza, Raúl Arévalo o Carlos Aperitivo. "Cada vez me siento más querido aquí”, decía en una entrevista con RTVE.es en 2016.
Con 19 abriles, el trabajo fotográfico de Carlos Saura era portada de ABC y Paris-Match le ofreció formar parte de su equipo. En los abriles 50 recorrió España para dejar declaración de la posguerra. Carlos Saura, el fotógrafo, ha sido sepultado por su fascinante obra cinematográfica, pero su facilidad para rodar rápido y con estilo parte de esta época.
Tras unos cortometrajes, su primera película, Los golfos (1960) le sitúa como un autor de remisión en Europa, en una época en la que los festivales garantizaban la existencia del cine personal. “Tras retornar de Cannes con Los golfos pensé que no volvería a hacer cine y más de una vez lo he pensado. Si no fuera por los festivales y su repercusión no podría favor hecho más de dos películas. Me siento un superviviente porque fuera de España me reconocen y me quieren”.
Cuando los guiones eran un campo de minas para la censura, dirigió La caza (1965), una metáfora de la querella civil visualmente revolucionaria, hito del cine mundial, e influencia declarada de Steven Spielberg y Sam Peckinpah. Con el Oso de Plata en Berlín comenzó su divisa.
Encima de La caza, el tándem que formó con el productor Elías Querejeta cubre buena parte de lo mejor de su filmografía: Peppermint Frappé (1967), Ana y los lobos (1973), Cría cuervos (1976), Mamá cumple 100 abriles (1979) oDeprisa, deprisa(1980), la obra maestra del cine ratero con la que ganó el Festival de Berlín.
En los año 80 comienza una serie de películas que exploran (y modernizan) un estilo música y los entretelas de su representación: Bodas de Muerte, Carmen, Sevillanas, Flamenco, Tango, Fados, Iberia, o Zonda: folclore argentino.
El cineasta aragonés estrena práticamente una película documental por año. La última, Las paredes hablan, fue presentada en el Festival de San Sebsatián, aunque Saura no pudo presentarse correcto a una caída que no ha tenido grandes consecuencias.
La ceremonia de los Goya tendrá punto el sábado 11 de febrero en Sevilla. Será la segunda ocasión en la que la hacienda andaluza acoja los premios tras la ceremonia de 2019. Los Premios Goya tendrán en 2023 más nominados que nunca ya que la Agrupación de Cine amplió a cinco los nominados en todas las categorías. Hasta ahora, solo las candidaturas a mejor película tenían cinco finalistas, mientras que en todos las demás había solo cuatro nominados que optaban al galardón.