Cinthia Marcelle, razones para el desorden

El Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona acoge 'Una conjunción de factores', la nueva exposición de la actor, que juega con la concepto espacial y temporal

A la exposición de Cinthia Marcelle en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona se accede por una tolerancia realizada en el pared del atrio del museo. Sobre la tapia a la que da camino este vano, una cuchitril: una repisa de madera pintada de blanco, un vaso de vidrio transparente y una columna de monedas apiladas: ¿estaban colocadas a la izquierda? ¿o a la derecha? Al mirarla surge esta duda, produce esta sensación de extraña franqueza, de poco que ya ha sucedido.

Cinthia Marcelle. Una conjunción de factores

MACBA. Barcelona. Comisaria: Isobel Whitelegg. Hasta el 8 de enero de 2023

Estos tres objetos cotidianos, parte de una de las obras más recientes de Marcelle, ya requieren por nuestra parte una ojeada alerta e inquisitiva sobre lo que se ve y lo que no, lo que está sistematizado y pasa desapercibido, y las posibles irrupciones en este orden.

Si retrocedemos y miramos abarcando todo el exterior, se puede distinguir que a cada flanco de la entrada se repite la instalación: estante, vaso, monedas. Son tan sutiles que puede que nuestro cerebro las registre sin que tengamos concepto de haberlas percibido. En una de las ocasiones, la pila está a la izquierda, en la otra a la derecha del conjunto.

Marcelle ha apuntalado una de las trayectorias más sólidas e internacionales de las artistas brasileñas de su engendramiento 

Cuando se nos propone mirarla sin disculpa, frontalmente, consigue trastocar nuestra concepto espacial y temporal, provocar esa sensación de déjà vu, colocar el espacio y el tiempo en una itinerario no consecutiva y disruptiva. Esta obra, Sin título (Alí Babá, ciempiés, invertido), de la serie Ya conocido, 2019 (2022), nos lleva al estado de atención necesario para explorar esta muestra.

Incluso nos da varias claves sobre la maña de la actor: la elaboración de gestos poéticos con instrumentos de la vida diaria que muestran cómo se impone un orden normalizado por su repetición, pero con pequeñas modificaciones que revelan que, bajo esta apariencia equilibrada, se infiltran posibilidades de cambio.

'La familia en desorden', 2018 (2022), en el MACBA. Foto: Miquel Coll


'La grupo en desorden', 2018 (2022), en el MACBA. Foto: Miquel Coll

Situándonos de nuevo frente a la cuchitril central, el diseño que han trabajado Marcelle y la comisaria Isobel Whitelegg, propone dos caminos: por la vía de la derecha llegamos a una sala en la que se acumulan en disposición cartesiana rollos de cordón, tela, plástico, cartón, cajas de cerillas, ladrillos, cintas adhesivas, plateadas, velcro, tizas, piedras, barriles, moquetas, blocs, listones y bolsas con plumas de miedoso.

Como anuncia el inscripción de la bandera de Brasil “orden y progreso”, todo milimétricamente organizado. Pero aquí este sistema funciona como una parapeto hecha por algún que sufre un TOC, cerrando el paso.

[¿Hacia un arte sutuado?, por Manuel Borja Villel]

Tenemos que retornar sobre nuestros pasos para seguir el otro pasillo no comercial: por la vía de la izquierda desembocamos en una gran sala donde reina el caos. Exactamente los mismos materiales y en la misma cantidad se despliegan de forma aparentemente anárquica. Seis personas tomaron este superficie durante las semanas previas a la venida de Marcelle y lo vivieron sin tiempo, sin reglas, pactando entre ellas para ocuparlo y hacerlo propio.

El resultado invita a descubrirlo, perderse en él y abandonarlo: tenemos tres opciones para ello… Así, con las decisiones que tomamos, se completa La grupo en desorden, 2018 (2022), un trabajo que supuso un cambio en la maña artística de Marcelle alrededor de procesos abiertos de negociación y colaboración, en los que ella propone y al mismo tiempo se sitúa en un beneficio donde ya no tiene el control sobre el resultado.

'O Sabio', 2009


'O Sabio', 2009

La misma deducción aplicada en estos dos sites specific se traslada al resto de la exposición: en un itinerario fluctuante, con distintas opciones para continuar, vamos descubriendo, sin orden cronológico, las series fotográficas, vídeos e instalaciones con los que ha apuntalado una de las trayectorias más sólidas e internacionales de las artistas brasileñas de su engendramiento (The Future Generation Art Prize, Kiev 2010, Bienal de Venecia de 2017, Bienal de Sharjah 2015, exposiciones en Nueva York, Porto Alegre o Viena).

La materia de trabajo se sitúa en lo corriente, y en específico en los materiales constructivos; usa el camuflaje y la distorsión casi onírica de sentidos establecidos, en un imaginario sociopolítico que viaja desde la tierra roja de Minas Gerais hasta urbes como São Paulo o Ciudad del Lugar, y nos hipnotiza con movimientos y ritmos repetitivos.

La materia de trabajo de Marcelle se sitúa en lo corriente, y en los materiales constructivos; usa el camuflaje y la distorsión

Marcelle realiza asociaciones entre lo material y la imagen, y por ello, entre lo material y la situación social del contexto: ya sea ocultándose en el paisaje de una ciudad, invitando a la argumento sutil a un trabajador, confundiendo escenarios casuales con aspecto de orquestado, como los malabaristas callejeros con fuego, o, a la inversa, como el coreografía infinito de máquinas excavadoras, o dejando que entre todas reescribamos dramas teatrales en una radiodifusión online.

[Arquitectura, performance y humor]

Todas estas colaboraciones que Cinthia establece en cada trabajo le sirven para invitarnos a aventurarnos juntos en una bancarrota del pensamiento hegemónico, fijo y binario. Su desorden no significa caos, sino mutabilidad, fluctuación, multiplicidad y transformación permanente.

Citando a Édouard Glissant, como hizo la directora del MACBA, Elvira Dyangani Ose, en la presentación de la muestra, “obras que son situaciones para un llamado al desorden como superficie de experimentación para la emancipación”. 

Impacto en Venecia

Cinthia Marcelle (Belo Horizonte, Brasil, 1974) ha creado un verbo propio a partir de objetos y materiales cotidianos como tierra, tizas, polvo y ladrillos. Con sus grandes instalaciones y su obra fílmica, de musculoso impacto visual, ha aprehendido auge internacional. En 2017 fue premiada en la Bienal de Venecia.

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