El error que cometes con el cocido y que aumenta tu riesgo de cáncer e infarto

No todos los ingredientes que se utilizan en este plato pintoresco gachupin son igual de saludables para nuestro organismo. 

Algunos platos tradicionales como el cocido, al ser una récipe de toda la vida y contener, adicionalmente, ingredientes como las legumbres, a veces es vinculado a una dieta saludable simplemente porque es una récipe que ha pasado de engendramiento a engendramiento, elaborada con ingredientes que se encontraban a mano como garbanzos o carne de matanza.

Sin secuestro, el paso de los primaveras y las diferentes investigaciones sobre el impacto de algunos alimentos en el organismo, han demostrado que esto no es así. Por otra parte, el estilo de vida contemporáneo siquiera casa con la gran ingesta calórica que supone un plato de cocido tradicional, una récipe que nació como soporte y chute de energía en tiempos en los que se realizaba una comida al día y se pasaban horas a la intemperie caminando. Su auge es tal que los miércoles, en muchos restaurantes tradicionales que sirven menú del día es habitual ver un cartel de ‘miércoles, cocido’.

El cocido es un plato con mucha carne y lubricante animal. "Hay que entender que por mucho que nos gusten y nos recuerden a nuestra infancia. Por otra parte del hecho de que durante primaveras no se han asociado a problemas de vitalidad o un aumento el colesterol, ahora por el estilo de vida que llevamos, la equivocación de sueño y de entrenamiento, adicionalmente del consumo de procesador, no resultan equilibrados", explica a EL ESPAÑOL María del Mar Silva, nutricionista licenciada incluso en Laboratorio, diestro en avituallamiento clínica.

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Existen formas de reconvertir este plato o adaptarlos a las micción de hoy en día, pudiéndose así integrar en una dieta saludable.  "Se puede optar por hacer un cocido sin carne y para conseguir un regusto similar, añadirle pimentón", señala Silva. Incluso se puede sustituir la carne roja por carnes más magras y evitar ingerir el caldo, que es donde se concentra la maduro cantidad de lubricante. Incluso existen  algunos trucos caseros para retirar la lubricante que flota y se convierte en costra sobre la superficie de la sopa, como explica este artículo de EL ESPAÑOL.

Un cocido completo (incluyendo los garbanzos, el entredos, los huesos de ternera, el repollo, los espaguetis para la sopa y hasta una ramita de apio) tiene más o menos de 886 calorías. Los culpables de estas cifras son la morcilla, que aporta 108 kilocalorías; el chorizo, que aporta otras 93; y el tocino, que suma unas 87. Sin ellos, un plato de cocido supondría unas 700 calorías, permitiendo adicionalmente sumar poco más en el menú para alcanzar las 920 kilocalorías que se consideran como saludable en la comida del mediodía, como destaca un estudio de la Universidad de Murcia.

El aventura asociado a las carnes

El tocino, la morcilla y el chorizo que hacen tan sustancioso el cocido son los instrumentos que hacen de este plato un aventura para la vitalidad si se consume de forma habitual. En 2015, la Ordenamiento Mundial de la Sanidad (OMS) desveló que la carne procesada poseía "evidencia suficiente" para asociarse con el cáncer en los seres humanos. En la hogaño, organizaciones como el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer recomiendan ingerir poca o ningún tipo de carne procesada, limitando adicionalmente el consumo de la carne roja a tres días por semana mayor.

De hecho, un estudio liderado por la Universidad de Oxford y respaldado por la estructura Cancer Research UK (CRUK), descubrió que la carne procesada, como las salchichas o el tocino, representaba un maduro aventura que la carne roja. Aumentando así el aventura de sufrir cáncer colorrectal hasta en un 20% con cada 25 gramos de carne procesada al día, y en un 19% con cada 50 gramos de carne roja.

A día de hoy, la evidencia científica es clara. "Es suficiente convincente la evidencia de que el consumo regular de carnes procesadas es perjudicial para la vitalidad, incluyendo el cáncer colorrectal, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares", señaló a The New York Times Frank Hu, profesor de Avituallamiento y Epidemiología y presidente del área de Avituallamiento de la Escuela T. H. Chan de Sanidad Pública de Harvard.

En el mismo artículo, Marji McCullough, directora científica principal de Investigación Epidemiológica de la Sociedad Estadounidense del Cáncer, señala que el principal problema parece ser el procesamiento, más que el tipo de carne procesada. El proceso de curar o conservar con nitratos y nitritos, que pueden crear sustancias químicas cancerígenas en los alimentos, podría contribuir al aventura de cáncer.

Otra posible variable, según la experta, sería que la cocción de la carne a altas temperaturas puede formar carcinógenos adicionales, refiriéndose a métodos como a la parrilla o en una paila. Estas carnes incluso tienden a tener un stop contenido de sodio, y este en exceso puede aumentar el aventura de padecer hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares.

Incluso se relacionan con la demencia y la diabetes tipo 2, como señala un estudio anglosajón de 2021. En concreto señala que por cada 25 gramos adicionales de carne procesada incluida en la dieta diaria de una persona, el aventura de demencia aumenta un 44 %, mientras que el de padecer alzhéimer un 52%.

Otro de los impactos que tiene el consumo de este tipo de carnes sobre el organismo parece ser el de una reacción inflamatoria. Según Vijaya Surampudi, profesora adjunta de Medicina en el Centro de Avituallamiento Humana de la UCLA, esta puede aumentar la inflamación en el cuerpo por la sobresalto del microbioma del intestino. Lo que puede afectar la presión arterial, el azúcar en la matanza y el colesterol, aumentando el aventura de enfermedades crónicas e incluso la crimen.

"No todo es malo en los embutidos que se añaden al cocido, la morcilla incluso es rica en proteínas, minerales esenciales como selenio y hierro que procede de la matanza cocida. En concreto, 100 gramos de morcilla cubren más del 100% de las ingestas recomendadas de hierro para hombres y el 78% para mujeres", destaca Concepción Martínez, nutricionista-dietista. 

Añadiendo que el incluir este tipo de carne en la dieta habitual, en cocido o en solitario, efectivamente aumenta el aventura de padecer cáncer o sufrir un montaña cardiovascular. Sin secuestro, podría consumirse con cierta tranquilidad si es de forma muy espaciada, como durante una celebración o reunión habitual. “Si el resto de la dieta es equilibrada y saludable, teniendo adicionalmente una vida activa, yantar cocido en navidad o en un cumpleaños de algún habitual, no va a suponer un gran impacto placa sobre el organismo”, concluye la experta.

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