El magistrado instructor del caso envía una comisión rogatoria a Argelia para que explique si expidió la documentación falsa del líder Polisario.
El enjuiciador Rafael Lasala, encargado de la investigación sobre el caso Ghali, acaba de dirigir una comisión rogatoria a Argelia en la que solicita que el país del meta de África aclare si fueron responsables de emitir el pasaporte fingido que Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, presentó en el hospital de Logroño cuando entró en España de incógnito en abril del pasado 2021, sin acaecer por ningún tipo de control.
Según el utilitario al que ha podido entrar EL ESPAÑOL, el magistrado del Tribunal de Instrucción Número 7 de Zaragoza sigue delante con la investigación por prevaricación y falsedad documental para determinar quién fue el encargado de falsificar el documento del mandatario saharaui.
Lasala indica que esa comisión rogatoria debe ir acompañada de una fotocopia del pasaporte que se presentó en el Hospital San Pedro de Logroño "a fin de que las autoridades argelinas competentes indiquen si la misma se corresponde en su forma con pasaporte expedido por ellas de guisa regular".
Les exige todavía que le indiquen si el número de pasaporte que figura en tal fotocopia se corresponde con expediente alguno tramitado en el servicio o unidad de tramitación y expedición de dicha documentación.
[El pasaporte que Ghali presentó en el hospital se expidió el mismo día que llegó a España]
El enjuiciador recuerda a las autoridades argelinas en su comisión rogatoria que el pasaporte, tal y como reveló EL ESPAÑOL, fue expedido el día 18 de abril del pasado 2021, la misma caminata en la que Ghali llegó a España en un avión procedente de Argelia y en la que logró entrar a división doméstico sin. acaecer por control alguno de pasaportes ni de aduanas. Una operación totalmente de incógnito y cuya sombra continúa alargándose a día de hoy.
El fingido Benbatouche
Esta información consta en un oficio de la Hueste Provincial de Información de la Policía Franquista en Logroño, cuyo contenido ya adelantó este publicación, y que obra en la causa del Tribunal de Instrucción Número 7 de Zaragoza, donde el enjuiciador continúa investigando la entrada en España del líder polisario.
Tal y como declaró la exministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Calaña, investigada en la causa y seguidamente exonerada por la Audiencia Provincial, ya por lo menos cuatro días ayer, el 14 de abril, conocía de la existencia de la petición de Argelia para acoger e ingresar a Ghali, enfermo de la Covid-19.
Según consta en el pasaporte fingido, Ghali figura bajo el nombre de Mohamed Benbatouche con el título de "Ambassadeur a la retraite", que significa "embajador retirado". El documento sería válido hasta el 17 de abril de 2025, según la expedición del Tarea de Asuntos Exteriores de Argelia.
En un escrito presentado hace meses en presencia de el magistrado instructor, el abogado que ejerce una de las acusaciones, Antonio Urdiales, planteó: "¿Cómo llegó un pasaporte argelino fingido a nombre de Mohamed Benbatouche expedido el 18 de abril en Argel el mismo día al Hospital San Pedro de Logroño?".
Fotocopia
El enjuiciador pide a su vez que en la comisión rogatoria vaya incluida una fotocopia del pasaporte de Ghali que en su momento aportó la Jurisprudencia del Estado a las actuaciones. Lasala investigación que, de forma análoga, "las autoridades argelinas competentes indiquen si la misma se corresponde en su forma con pasaporte expedidopor ellas de guisa regular".
Así, pretende que le indiquen si el número de pasaporte que figura en tal fotocopia se corresponde con expediente alguno tramitado en el servicio o unidad de tramitación y expedición de dicha documentación. Contra el utilitario del enjuiciador junto a petición.
El pasado mes de mayo, la razón exoneró de guisa provisional a la exministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Calaña, de toda responsabilidad en el llamado caso Ghali. La Audiencia Provincial de Zaragoza enmendaba al enjuiciador instructor y decidía que era preciso eximir a Calaña de toda responsabilidad. "Este Tribunal -rezaba el auto- no puede compartir el criterio del Instructor. Si correctamente es innegable que la Sra. González Calaña era conocedora de la intención de que el Sr. Ghali fuera tratado en España y tomó parte activa en los preparativos que condujeron a ello, sin retención, no existen indicios que soporten la conclusión de que conocía la existencia de un interés legal sobre aquella persona".
Eso sí, la Audiencia reconocía que el mandatario saharaui accedió de forma "indudable" a división castellano sin someterse a los controles fronterizo. E iba más allá: "Esto fue una intrepidez expresa de personas relacionadas con el poder ejecutante. Ya se ha dicho que dicha intrepidez se trataría de un acto político o de gobierno al que no podría darse trascendencia en sede penal".
Prevaricación
El enjuiciador instructor sostenía que lo en realidad determinante era desembrollar si se permitió la entrada a España de Ghali a espaldas de la razón, conociendo que tenía causas pendientes en la Audiencia Franquista y ocultándolo para que no declarase por las mismas y su venida pasase inadvertida. Por eso mantuvo a Calaña investigada por un delito de prevaricación.
Enmendando la plana al magistrado instructor, la Audiencia sostenía que aunque se admitiera que esto ocurrió así, "esto no apuntaría más que a la posibilidad de que fuera el presidente del Gobierno quien ordenara que se adoptaran las medidas oportunas en orden a la entrada y posterior tratamiento del señor Ghali en España, pero no a que las personas que aparecen como investigadas en esta instrucción conocieran que la Audiencia Franquista tenía interesada su lugar para ser oreja como investigado".
Sin retención, permitió que Lasala mantuviese la investigación abierta para poder conseguir más pruebas, y que todos los implicados podrían retornar a ser imputados en caso de aparecer pruebas de los hechos por los que estaban siendo investigados.