La tenista polaca se impuso a Ons Jabeur por 6-2 y 7-6(5) para conseguir el primer US Open de su carrera y su tercer título de Grand Slam.
El US Open ya conoce el nombre de su reina en la publicación de 2022. Iga Swiatek conquistó el final Grand Slam del año luego de obtener en la final a Ons Jabeur por 6-2 y 7-6(5). El partido se alargó durante casi dos horas (una hora y 53 minutos) y fue la polaca la que culminó su brillante temporada con su segundo major del año, el séptimo título en total.
Iga Swiatek se convirtió en Nueva York en la primera jugadora de Polonia en conquistar la conquista en el Amplio de Estados Unidos. Este US Open se suma así a los Roland Garros que ganó en los primaveras 2020 y 2022. Con este, son ya tres los títulos del Grand Slam que ha conseguido la polaca a sus 21 primaveras.
La tunecina Ons Jabeur no pudo con el poderío de su rival. Iga Swiatek parece dominar el circuito mujeril con mucha autoridad. De las diez finales que ha disputado hasta la aniversario, cada una de ellas han terminado con conquista para la polaca y, más impactante, en las que no ha cedido ni un solo set.

Ons Jabeur e Iga Swiatek, con sus trofeos de subcampeona y campeona del US Open 2022
Desde el principio del partido, Swiatek salió muy agresiva a la pista. En esos primeros compases del combate, la polaca llegó a rozar la perfección. De hecho, en poco más de media hora ya se había puntiagudo la primera manga. Gracias, en parte, a conectar un 90 por ciento de sus primeros saques.
No solo al servicio, cuando restó, su disposición fue la misma. En todo el US Open, la número 1 de la WTA se ha llegado a apuntar 35 breaks, tres de ellos fueron durante la final contra Jabeur. Una Jabeur que no cedió ni una sola rotura en semifinales a la francesa Caroline Garcia.
[Iga Swiatek, la nº1 que imita a Nadal y la misión (casi) imposible de Paula Badosa para darle caza]
Un partido y dos caras. Porque si Iga Swiatek fue la viva imagen del triunfo, Ons Jabeur representó el otro banda. La tunecina perdió su segunda final de Grand Slam en un año. Ayer ya cayó en Wimbledon, aunque en esa ocasión contra la kazaja Elena Rybakina. Eso sí, ya ha pasado a la historia por ser la primera jugadora de África en conseguir a una final de un major en la 'era Open'.
Buscando aumentar todavía más su historia, Jabeur buscó la reacción luego del 6-2 que la polaca le endosó en el primer set. Y se puso 3-0 Swiatek a las primeras de cambio, llegando a disponer de tres nuevas bolas de break en el cuarto entretenimiento. Pero ahí apareció la tunecina, quien contó nuevamente con la españolaArantxa Sánchez Vicario en su palco, para estirar el combate hasta el punto de conseguir al tie-break.
Los cinco primeros puntos de la homicidio súbita no los ganaron ni una ni otra con su servicio. Pero fue Iga Swiatek la primera en mantenerlo. Esto le colocó con 4-2 hacia lo alto. Pero Ons Jabeur no se entregó tan fácilmente y llegó a dar la dorso al registrador hasta el 4-5. Sin incautación, finalmente, fue la polaca la que sentenció el set y el partido con el 7-5 definitivo.
Sin límites
A posteriori de su conquista, Iga Swiatek destacó que solo "el bóveda celeste es el orilla". "No sabía si estaba índice para obtener el Amplio de Estados Unidos, con superficie tan rápida, es poco que no esperaba. Pero es la confirmación de que el bóveda celeste es el orilla. Estoy orgullosa, sorprendida y muy acertado", apuntó la tenista.

Iga Swiatek, en el US Open 2022
"En Roland Garros me siento más en control, creo que es más mi sitio. Aquí en la Ashe tengo que adaptarme al esfera. Pero estaba concentrada hoy y no me dejé condicionar. No sé si había más presión en Nueva York que cuando gané mi segundo título en Francia, porque en ese caso todos esperaban que ganara. Aquí sentí que la gentío no esperaba mucho de mí. Creo que Roland Garros fue mentalmente duro y que aquí lo es más a nivel físico", continúo Swiatek.
"No me gusta para ausencia el día previo a las finales, siento que tengo que tener adrenalina para disfrutar, pero cuando brinco a la pista solo pienso en las cosas que me hacen pugnar mejor. No es hacedero, pero siento que en la pista sé hacer mi trabajo y estoy contenta por eso", sentenció la ganadora del US Open 2022.