Las leyes japonesas que evitan engordar: claves para entender la esbelta figura de las niponas

Japón es uno de los países con último tasa de obesidad y esto es, en gran medida, gracias a las leyes Shukuiku y Metabo.

La estilizada figura de las japonesases poco que las mujeres occidentales admiran y con frecuencia se preguntan: “¿Será la dieta o es genética? ¿Qué entrenamiento practican?” 

Mientras, el mundo necesita plantar cara a la obesidad. La enfermedad ya afecta al 23% de los europeos y según el World Obesity Atlas 2022, publicado por la Agrupación Mundial de Obesidad, el panorama es muy preocupante: 1 de cada 5 mujeres y 1 de cada 7 hombres vivirán con obesidad en 2030. 

Sin secuestro, la isla nipona se mantiene remotamente de estas cifras, siendo uno de los países con un índice de obesidad más bajo, un 3,5%. Podríamos proponer que Japón no es un país para gordos. Adicionalmente, el noticia citado anteriormente prevé que se mantenga entre los puestos más bajos de cara a 2030, por detrás de Vietnam, Camboya, Laos y Corea del Sur. 

[Los cuatro trucos de los japoneses para no hacer dieta y mantenerse siempre delgados]

Y esto no es casualidad, la isla cuenta con una constitución que evita y lucha contra el sobrepeso en la sociedad. Hablamos de la ley Shukuiku y la ley Metabo. 

Educación nutricional

El tomo del doctor Antoni M. Llucho, Engendramiento Silver (Almuzara, 2020), comienza explicando que tras las II Disputa Mundial y la recuperación económica, los hábitos alimenticios de los países orientales como Japón se fueron occidentalizando y se fueron incorporando alimentos procesados y ultraprocesados. 

“Esto dio ocasión a un aumento de las enfermedades relacionadas con el aumento de azúcar y grasas en mortandad, así como en la prevalencia de la hipertensión arterial. Delante este desaseo de dieta tradicional y a tenor de las consecuencias, el Gobierno japonés dictó, en el 2005, la Ley Básica del Shokuiku”.

Según Shigemi Hikino, directora militar de EupharJapan, el término hace relato a la educación para pescar el conocimiento sobre viandas y sostenimiento, de forma que podamos tomar decisiones correctas y acertadas y, por consiguiente, pescar la capacidad de desarrollar una vida sana y saludable. 

Para ella, esta ley era necesaria por: la errata de conciencia sobre la viandas, el aumento de la viandas desequilibrada que acarreó enfermedades, la tendencia a querer estar demasiado delgado y sufrir, en consecuencia, anorexia o voracidad y la pérdida de la viandas tradicional. 

El objetivo de esta norma es informar a los estudiantes sobre la esclavitud alimentaria, la procedencia y la producción de los alimentos. Adicionalmente, define la educación sobre sostenimiento que deben percibir los estudiantes desde los abriles prescolares hasta secundaria.

Y como ya adelantó la BBC, la norma ha sido secreto a la hora de elaborar los menús escolares. Igualmente ha provocado la contratación de nutricionistas profesionales con título de profesor para dar clases específicas sobre viandas. Adicionalmente, existe una promoción de una civilización social aproximadamente de la comida.

Mientras, en España, el Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de la Comunidad de Madrid (Codinma) apunta a la errata de educación en materia nutricional, tanto de los padres como de los hijos, como una de las principales causas de la obesidad pueril.

Adicionalmente, los nutricionistas y dietistas alertaron el pasado año de que se está normalizando la obesidad, por lo que se tráfico de uno de los mayores problemas en el ámbito de la sanidad pública y con frecuencia subestimado.

Medición de cintura y deporte

A la segunda ley se le conoce como ley Metabo (2008) y rebusca controlar el peso de los adultos entre los 40 y los 75 abriles mediante una medición anual del contorno de la cintura. De acuerdo con los datos de la OMS, no se deben exceder los 94 cm en hombres ni los 80 cm en mujeres. 

Estas mediciones son promovidas tanto por administraciones como por empresas. Según Lluch: “Si se sobrepasan esos títulos, las empresas están obligadas a motivar a los trabajadores para que hagan más entrenamiento en sus tiempos libres, ofreciéndoles espacio para ello”.

Como adelanta la BBC, el objetivo de la norma es animar a los adultos a ser más conscientes de lo que es un peso de saludable y a ser físicamente activos. Adicionalmente, en el ámbito de la norma, las empresas deben promover los descansos de los trabajadores para hacer deporte. Igualmente se anima a los empleados a asistir al trabajo caminando o en bici. De hecho, el Gobierno japonés promueve la seguridad de las vías ciclistas para solucionar el entrenamiento. 

Un método independiente

Aunque aún no existe en España una ley como la Shokuiku, si aceptablemente el asunto ya forma parte del debate sabido, y remotamente estamos de contar con una ley como la Metabo, podemos sumarnos al método Mori para afinar y acorazar el cuerpo. 

[Mori, el nuevo método japonés que estiliza y fortalece todo el cuerpo en 30 días]

Takuro Mori, quien se ha convertido en el mejor amigo de las modelos y actrices más conocidas en Japón, propone una alternativa a las bases del fitness, una industria que considera dominada por la supremacía del entrenamiento por el entrenamiento. Por este motivo, con su enfoque, defiende ir más allá, centrando sus entrenamientos en los estiramientos como la nueva y revolucionaria forma de hacer entrenamiento. 

En El método Mori (Kitsune Books, 2021), Takuro Mori propone un software de estiramientos sencillos, aptos para todas las edades con los que, "en tan solo un mes, estilizarás y fortalecerás el tren inferior, corregirás la postura, ganarás flexibilidad y te sentirás mejor en tu propio cuerpo". Un dos por uno con el que estirarás los músculos y, a la vez, los fortalecerás.

Resumidamente, la primera semana nos debemos centrar en reajustar la posición de las piernas, la segunda en su cuidado intensivo, la tercera focalizarnos en la cadera y la última se dedica a un cuidado total del cuerpo. 

No nos olvidamos de la cara, para ello proponemos poco que puede sonar extraño, pero que incluso triunfa en Japón. El yoga facial es una técnica que se practica desde hace décadas en Japón con unos resultados "excepcionales" Para llevarlo a final hay que combinar ejercicios y masajes en la piel del rostro para mejorar la circulación sanguínea, alisar las arrugas de expresión, eliminar los signos de sufrimiento y contribuir a su firmeza y refulgencia.

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