Unión Europea
Las reservas de gas natural de la Unión Europa se encuentran esta semana al 89,6% de la capacidad apto, con 996,67 TWh almacenados, según los datos de inventario que recopila Gas Infraestructure Europe, la asociación que agrupa a las empresas de infraestructura gasista en el continente, lo que supone dos puntos porcentuales más que la media de los últimos cinco abriles.
A menos de un mes de que comience la temporada de uso de la calefacción, que se extiende desde el 1 de noviembre hasta el 30 de abril, 15 de los 18 países comunitarios que disponen de infraestructuras para el almacenamiento de gas han tocado ya al menos el 80% de su capacidad.
Este es el inicio que las autoridades europeas acordaron exigir antiguamente del 1 de noviembre para hacer frente al invierno frente a la amenaza de escasez que se dibuja por la lucha en Ucrania y el conflicto con Rusia. Hasta este año, Moscú era el principal suministrador de gas a Europa, pero ahora ha escaso drásticamente sus exportaciones y ha interrumpido el suministro comprometido con sus clientes europeos en varias ocasiones.
Esquivar un racionamiento del consumo
Asiduamente, los almacenes de gas se rellenan en verano, aprovechando el descenso estacional de la demanda. Este año, la recomendación de Bruselas es alcanzar el 85% la capacidad apto antiguamente del invierno, por lo que la acumulación de reservas previsiblemente continuará en las próximas semanas. A partir de 2023, será obligatorio guatar el 90% antiguamente del 1 de noviembre o, si se dispone de mucha capacidad, al menos el 35% del consumo medio anual en los últimos cinco abriles.
Los países que no disponen de infraestructuras propias para recoger gas (Irlanda, Grecia, Malta, Chipre, Luxemburgo, Eslovenia, Finlandia, Estonia y Lituania) deben acumular un 15 % de su consumo doméstico anual en almacenes situados en otros países de la Unión Europea, con el fin de estabilizar unas reservas estratégicas.
El nivel de reservas, en cualquier caso, no siempre es indicativo de la capacidad de un país para sostener su suministro, puesto que la forma de suministro varía de unos a otros. Países como Suecia o España, con una significativa capacidad para regasificar gas licuado y, por lo tanto, de incrementar sus importaciones si es necesario, dependen en beocio medida del gas almacenado que otros, como Austria, que no tienen salida al mar y dependen de gasoductos con una capacidad limitada.
El objetivo zaguero es achicar todo lo posible el aventura de un racionamiento en el consumo. Un extremo que afectaría a los ciudadanos en forma de limitaciones para el uso de la calefacción e incluso cortes en el suministro eléctrico, pero todavía a las empresas, especialmente a la industria que depende del gas para su funcionamiento.
Menos gas ruso, más gas licuado
Desde la invasión rusa de Ucrania, la Unión Europea ha puesto en marcha una logística para achicar su dependencia energética de Rusia y, en concreto, para deslindar al mayor su dependencia del gas natural ruso, que hasta 2020 suponía casi el 40% de sus importaciones. Países como Alemania o Finlandia compraban dos tercios de su gas a Moscú y algunos, como la República Checa y Lituania, tenían una dependencia total.
A raíz de la lucha, sin bloqueo, los países europeos se han volcado en inquirir suministros alternativos. Aumentar significativamente las importaciones de países como Noruega o Argelia es difícil a corto plazo, porque los gasoductos tienen una capacidad limitada; así, se han incrementado las compras de gas licuado, que se transporta en barcos metaneros desde cualquier oportunidad del bola y se regasifica al impresionar a Europa.
Al mismo tiempo, las importaciones desde Rusia se han ido reduciendo hasta alcanzar mínimos respecto a los últimos abriles, cedido que dos de los principales gasoductos no bombean ya gas en dirección a Europa: el Yamal, a través de Polonia, dejó de hacerlo en mayo, y el Nord Stream, que llega a Alemania, ha suspendido las entregas indefinidamente. Quedan dos vías principales, el Turkstream a través de Turquía y las conexiones a través de Ucrania, pero la Unión Europea aspira a prescindir de ambas en los próximos meses.
Sobre esta información
Redacción: Daniel Flores, Jaime Gutiérrez (DatosRTVE) | Coordinación: Paula Condumio | Infografías y Incremento: Eduardo Domingo, Yosie Pérez, Noemí Ramos, Beatriz Jiménez (Diseño RTVE.es)