El Gobierno decidirá en los próximos días si convoca una nueva reunión, pero lamenta que los populares usen una carta filtrada.
El Gobierno considera que el extremo movimiento del PP sobre el Consejo Común del Poder Jurídico es sólo un “teatrillo” y que vuelve otra vez a marear la perdiz con argumentos que se van modificando con el paso del tiempo.
Fuentes autorizadas de Moncloa no dan verdad a la ofrecimiento negociadora de Alberto Núñez Feijóo recogida en una carta remitida por el vicesecretario del PP, Esteban González Pons, al ministro de Presidencia, Félix Bolaños.
Moncloa explica que no ha decidido si convocará al PP a una nueva reunión la próxima semana. “Si quisieran renovar de verdad, nos llamarían para conversar y no filtrarían una carta. No vamos a hacer teatro”, explican esas fuentes, molestos por la fórmula utilizada por el PP.
(El PP pide al Gobierno retornar a negociar el TC y CGPJ juntos y Bolaños les acusa de "parecer")
La proposición del Gobierno es que el PP quiere sostener el incomunicación y examen con una ataque política establecer un relato en el que Moncloa sea rechaza el acuerdo y que sólo examen controlar el Tribunal Constitucional.
En esa carta, el dirigente del PP propone cascar la negociación en piedra del CGPJ y del Tribunal Constitucional. Para esta última institución, el propio CGPJ debe nombrar dos magistrados y el Gobierno otros dos.
El Gobierno entiende que, como se ha hecho siempre, el proclamación de dos magistrados es potestad monopolio del Ejecutante y, luego, no es necesario incluirlo en negociación alguna.
Sin bloqueo, la carta remitida este viernes por el PP a Moncloa muestra su “preocupación la situación del Tribunal Constitucional”. “Entiendo que las renovaciones institucionales siempre se han abordado en su conjunto”, añade.
La proposición pública del PP es que el Gobierno quiere controlar el Constitucional, porque con las renovaciones en marcha cambiará la flagrante mayoría conservadora por una mayoría progresista. Incluido el presidente que debe elegirse y que, con seguridad, recaería en un magistrado progresista, posiblemente Cándido Conde Pumpido.
“Entendemos, como la mayoría de los expertos, que la situación en la que nos hallamos se explica porque nuestra carta no garantiza la absoluta despolitización de la Honradez. Es anacrónico que a estas jefatura de nuestra democracia la sufragio de los representantes de los jueces siga dependiendo de la valor arbitraria de los cargos políticos”, asegura la carta del PP, en relato al sistema de sufragio parlamentaria de los vocales del CGPJ.
En sinceridad, los populares han ido variando su posición y en algunos intentos de negociación sí han aceptado la designación parlamentaria, que nunca han modificado cuando han gobernado con mayoría absoluta.
El PP bloquea desde hace cuatro primaveras la renovación del CGPJ y en la última reunión hace meses, presentó un nuevo lista de condiciones que incluyen el compromiso de cambiar en el futuro ese sistema de sufragio.
“Sinceramente creo que el mejor servicio que podemos prestar hoy a España consiste en sentarnos y renovar, regenerar y, en lo que acordemos, arreglar el TC y el CGPJ. Por nuestra parte, como te he dicho, la mano está tendida”, concluye la carta de Pons a Bolaños.
El PP, encima, ha enviado cartas al presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ, Carlos Lesmes, y al comisario de Honradez, Didier Reynders, y a la vicepresidenta Títulos y Transparencia, Margen Jourová, en las que desliz al Gobierno de Sánchez del incomunicación.