La primera marcha iba a ser este fin de semana, pero las árbitras anuncian un "parón indefinido de su actividad". El próximo lunes darán explicaciones.
El fútbol femíneo iba a existir en España una nueva revolución este fin de semana con el inicio de la Confederación F. La primera competición profesional llegó para dar más visibilidad y hacer una puesta económica más firme (poco que ha conseguido con el acuerdo comercial con LaLiga y de los derechos de televisión con DAZN). Las que siguen sin ser profesionales son las árbitras. Pese a tener el apoyo del Consejo Superior de Deportes para adecuar su situación, son utilizadas como otro pertrechos de Luis Rubiales contra Javier Tebas. Por eso, irán a la huelga.
Actualmente las árbitras cobran entre 300 y 160 euros por partido. Hasta ahora, los clubes pagaban 3.300 euros por cada marcha a la Auténtico Agrupación Española de Fútbol, que es quien se encarga de repartir la cantidad por el suscripción del arbitraje. La Confederación Profesional de Fútbol Mujeril y la RFEF no se han puesto de acuerdo con las nuevas cantidades y el sueldo de las colegiadas no se ha actualizado. No habrá fútbol en esta primera marcha y anuncian un "parón indefinido de su actividad". El lunes darán más explicaciones, pero desde la LPFF se ve como un "chantaje".
Un momento que el fútbol femíneo llevaba esperando varios primaveras se ve empañado por la querella de siempre (Agrupación contra LaLiga). La LPFF denuncia que Rubiales utiliza "a la mujer como vaivén para conseguir su objetivo de destruir el fútbol femíneo castellano" a posteriori de las negociaciones que se han ido dando durante las últimas semanas, en las que el espantajo que gobernará la confederación profesional propone cuadriplicar el sueldo a las árbitras hasta los 1.650 euros por cita.
❝Si queremos una confederación profesional, es importante que las árbitras tengan pacto. Somos el único estado que no lo tiene. Si queremos seguir evolucionando, es fundamental que las árbitras dispongan de ese pacto❞
— Guadalupe Porras, árbitra internacional. pic.twitter.com/f0n9UC9bg9
— RFEF (@rfef) September 2, 2022
Tras un verano en el que la selección española cayó en presencia de la que fue campeona de Europa, Inglaterra, en la Eurocopa Femenina con más repercusión de la historia, los 16 equipos de la Confederación F, así es como se llamará la primera confederación femenina profesional de la historia del país, afrontaban con ilusión este nuevo manifestación. Pese a las trabas que han ido retrasando la aparición de este momento, todo eran buenas noticiario en materia económica y de publicidad.
En los últimos primaveras, ver la Primera División de fútbol femíneo era una odisea por los líos existentes entre operadores, clubes y tratado. Pero para este manifestación se anunció un acuerdo con DAZN por 35 millones de euros para quedarse con los derechos durante cinco temporadas, mientras que MediaPro se quedaba con el segundo paquete que incluye un partido en campechano. Antaño, la LPFF anunció un acuerdo por la explotación comercial con LaLiga por 42 millones igualmente por cinco primaveras.
El fútbol femíneo se aseguró así 77 millones de euros para crecer. El primer objetivo para dar pasos que reduzcan la diferencia con ligas como la inglesa o la de Estados Unidos era el de tener una musculoso puesta detrás. De esta forma, el reparto de boleto por los resultados conseguidos en esta temporada será un gran incentivo para los diferentes clubes. Todo esto se transformará en mejores condiciones para las jugadoras y un mejor avance de la cantera, que tan buenos resultados da.
De hecho, en el apartado de las jugadoras, consiguieron un importante paso delante con el establecimiento de sus condiciones como profesionales. Tendrán un salario imperceptible de 16.000 euros brutos anuales al 75% de parcialidad de la marcha profesional o, lo que es lo mismo, 12.000 euros, un protocolo de maternidad que incluye la renovación cibernética para aquella jugadora que se quede preñada, pluses de pasado, asueto y un software de recolocación para las retiradas, entre otras ventajas.
La querella
Desde que se hizo oficial la Confederación Profesional de Fútbol Mujeril estallaron diferentes guerras. La primera fue la del sorteo. Primero fue la nueva patronal quien convocó el suyo el pasado 26 de julio en la sede del CSD. Sin confiscación, cuando Luis Rubiales se enteró de esto, decidió ponerse en contacto con Beatriz Álvarez, la presidenta de la LPFF, para detuviera este proceso. Y por si fuera poco, convocó su propio sorteo de calendario para un día más tarde en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Finalmente, lo celebró la RFEF tras la intervención del Consejo.
El próximo lío fue el del cupo de extracomunitarias. Mientras la RFEF aseguraba que debe deber dos como mayor por equipo para intentar potenciar las canteras nacionales y las categorías inferiores de la Selección, la LPFF pedía que el número sea de 12 y que este se vaya reduciendo de forma paulatino. Todo esto a unas semanas de que comenzara la competición y con plantillas con muchas jugadoras internacionales. Al final, el CSD resolvió que fueran nueve en la primera temporada, cinco en la próximo y tres en la tercera.

Las jugadoras de la nueva Confederación F posan con la presidenta de la LPFF, Beatriz Álvarez, tras la presentación oficial de la competición
El posterior ha sido con las árbitras. Este viernes, en presencia de la desatiendo de acuerdo, los equipos arbitrales que debían dirigir los encuentros del sábado no viajaron. Cumplirán la amenaza de huelga a pesar de que el CSD ha intervenido y ha mostrado su apoyo para que, en los próximos días, las negociaciones avancen a su auspicio. Con la propuesta de la LPFF de cuadriplicar su sueldo que presentaron hace dos días, la misma que la RFEF no ha oportuno informar al Comité Técnico de Árbitros, siquiera hay acuerdo con la cantidad de boleto que deben acreditar los clubes.
Mientras la Agrupación fija la cantidad en los 21.000 euros por cita, el estado que dirige Beatriz Álvarez considera que es una sigla excesiva. Esto supondría 315.000 euros por el mundial de los 15 partidos que cada equipo juega como locorregional. La LPFF defiende que estas cantidades, fijadas en 3.300 euros la pasada campaña, descuadrarían las cuentas de los clubes y les haría advenir dificultades para completar la temporada.
Lío sumarial
La RFEF hizo oficiales las designaciones para la marcha, pero las árbitras no han cambiado de parecer: "Para hacer historia hay que estar unidas y tener lo que haga desatiendo. Como si no hay confederación en todo el año". La LPFF aseguró en su comunicado que los equipos se presentarán a sus partidos de este fin de semana, por lo que "se iniciarán todas las acciones legales, disciplinarias y de daños y perjuicios". "La función arbitral es una función pública delegada", recuerda la patronal.
José Manuel Franco ha firmado este viernes una resolución en la que se dejan claras las competencias de cada uno y qué aspectos deben resolver para que pueda iniciarse la competición. El CSD determina que la RFEF tiene prerrogativa para dictar las normas reguladoras de la competición, mientras que la titularidad radica en la LPFF en coordinación con la Agrupación. Por ello, pide que ambas partes dejen de intentar imponerse una por encima de la otra y entiendan que deben ir de la mano.

Las designaciones arbitrales de la marcha 1 de la Confederación F.
En cuanto al tema arbitral, el CSD introduce dos figuras nuevas en la negociación: el Comité Arbitral y el Comité de Competición. Sin convenio de coordinación, como comenzaría la Confederación F, es el primer espantajo el que debe establecer "las normas que tengan repercusión económica en el arbitraje de la competición profesional". El Consejo promete reuniones a partir de la próxima semana para valorar esta cuestión, ahora queda en manos de las árbitras atreverse si acuden a los partidos.
La Confederación F iba a salir este sábado a las 12:00 horas con el Corpulento de Madrid - Auténtico Sociedad y el Alhama CF - Madrid CFF, con el Villarreal - Auténtico Madrid a las 16:00 horas y el Granadilla Tenerife - Athletic Club a las 18:00. El domingo estaban programados otros dos partidos a las 12:00 horas (Oriente - Alavés Gloriosas y Sporting de Huelva - Sevilla), el Valencia - Auténtico Betis a las 16:00 horas y el Oriente Las Planas - FC Barcelona a las 18:00 horas. El momento para la historia tendrá que esperar.