"Yo soy ludópata": así es el infierno de un adicto a las apuestas con sólo 22 años

Según un noticia de la DGOJ, el número de jóvenes que juegan monises online se ha incrementado en un 9%. Es el único rango de vida en el que sube.

"A los 16 abriles, más o menos, un amigo y yo nos empezamos a colar en casas de apuestas para echar un euro. Con 19, empecé con los tipster, personas que se dedican a estudiar apuestas. Si la familia anhelo monises dócil, ¿por qué yo no? Pero entonces fui perdiendo poco a poco y, ahí, apareció la requisito de recuperar el monises. Llegué a dejarme lo que necesitaba para el inquilinato y la comida". 

Esta es la historia de Sergio Guirao, un pequeño que, con tan sólo 22 abriles, tiene una suma al maniobra. En su charla con EL ESPAÑOL, no duda en ponerle palabras a su problema: "Soy un ludópata". El tierno alega al otro costado del teléfono desde Murcia, su puesto nativo y donde vive. "Ahora la familia de mi pueblo me para por la calle para darme ánimos", dice con emoción. 

No es para menos. Su relato se hizo virulento hace al punto que unos días en Twitter. Fue ahí donde decidió hacer pública su historia, con la intención de desahogarse y hablarlo abiertamente. "No quería que nadie llegara al punto de jugarse el monises que necesitaba, como me pasó a mí", sentencia con rotundidad.

De momento, parece que poco ha conseguido, ya que, al hilo de sus mensajes, se han sumado decenas de personas, que se han atrevido a plasmar su suma. Pasión la atención que la mayoría son chicos jóvenes, aunque esto es poco que, de cara a la ingenuidad que arrojan los datos, no es raro.

Un perfil al aumento

Según el noticia que publicaba recientemente la Dirección Militar de Distribución del Surtido (DGOJ), el número de personas que ha apostado online ha disminuido en todos los rangos, menos en uno, el de los más jóvenes, que comprende de los 18 a los 25 abriles. Su monograma alcanzó en 2021 los 444.367 jugadores, un 8,45% más que en 2020. Lo que es lo mismo, 36.000 jugadores más.

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"Nosotros ya manifestamos en nuestras memorias que el perfil del forofo al maniobra está cambiando", advierte Juan Lamas, director técnico de la Agrupación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (Fejar), que recalca que, aunque el noticia de la DGOJ no palabra de perfiles clínicos, sí que es un número más para sumar al problema. Si incrementan los jugadores, más probabilidades habrá de que además lo hagan los ludópatas.

Lamas lleva más de 30 abriles tratando el problema de las adicciones comportamentales. De hecho, es el fundador de la Asociación Gallega de Jugadores Anónimos (Agaja), donde además ejerce como director terapéutico. Según cuenta, hace diez abriles, el perfil que se veía era el de un hombre de unos 50 abriles, forofo a las máquinas tragaperras y que llevaba entre siete u ocho abriles jugando. Ahora, de lo que hablamos es de un tierno entre 24 y 28 abriles, con predilección por las apuestas deportivas y/o el maniobra online y que lleva unos dos abriles jugando.

Sergio cumple el perfil. Explica que él no tenía una envite fetiche: "Era un poco variado, dependiendo de la época", pero sí solía centrarse en las apuestas deportivas y en la modalidad online, a pesar de que todo se inició echando ese condenado eurillo en una casa de apuestas de su pueblo cuando era último de vida. "Como éramos altos, colaba", confiesa.

La transición de la casa de apuestas a lo online, al parecer, es poco habitual. Según la investigaciónJóvenes, juegos de azar y apuestas, normalmente, empiezan jugando con monises de forma presencial, ya que las casas de apuestas y salones de maniobra se han convertido en "un punto de acercamiento joven". Tras los inicios en esas salas, es el maniobra online el que contribuye a la consolidación de los hábitos. 

El creador social se postula así como una de las explicaciones para entender por qué el maniobra parece ser, ahora, un problema de jóvenes. Ángela García Fajardo, psicóloga clínica especializada en infanto-juvenil en la clínica Mind Group apunta además a otros factores, en este caso, neurológicos. "Los adolescentes tienen su cerebro en pleno exposición, sobre todo la parte prefrontal, que es la que se encarga del control de impulsos y la toma de decisiones", detalla.

La dopamina, la secreto

Por otro costado, la experta hace narración al sistema de remuneración del cerebro, el cual se activa en situaciones necesarias para la supervivencia, como puede ser el ingerir. Lo que hace es liberar dopamina, el neurotransmisor relacionado con el placer. "Es la forma que tiene el cerebro de premiarnos cuando consideramos que hacemos poco acertadamente para nosotros, como puede ser el 'he apostado poquito monises y he vacada mucho más'", relata.

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Al igual que con los estupefacientes, el cerebro se acostumbra a la permiso que acompaña cada envite. Ya no hay sensación de satisfacción, por lo que, cada vez, es necesario colocar más y más para conseguir el sensación de la primera vez. Este es el ciclo de la suma.

Sumado a todo esto, como detalla Fajardo, el cerebro de un adolescente tiene una requisito extrema de dopamina. "Ese cerebro, que encima está en exposición, se va a convertir con el paso del tiempo en el cerebro de un forofo que va a creer que colocar es igual de importante que ingerir".

Así fue, calibrado, como Sergio se dio cuenta de su suma, cuando llegó al punto en el que se había utilizado en apuestas el monises que tenía para ingerir y para satisfacer el inquilinato de ese mes. No fue lo único. Incluso se fulminó en su problema el monises de un delirio que quería regalar a su ex pareja. "Lo tenía todo y casi lo pierdo por ludópata".

A día de hoy, no sabe cuál es la cantidad exacta que se ha podido dejar. "Calculo que andará cerca de los 10.000 euros. Creo que más, pero prefiero no memorizar cuánto me he utilizado". Lo que sí sabe a ciencia cierta es una cosa: "Llevo abriles trabajando y no tengo ni un euro".

Su momento de redención llegó a la hora de contarles su secreto a sus padres. "Me vi desdichado y tuve que llamarles. Primero, porque me tenían que ayudar económicamente, pero además porque tenía que arruinar con todo esto, si no, no sabría dónde podía calar".

Lamas explica que el primer paso para la recuperación es, precisamente ese, el contarlo todo. Luego viene la terapia profesional, acompañada de las fases típicas de la deshabituación a cualquier droga: escalón represiva y escalón de enseñanza.

Factores sociales

Lo que pasa aquí es que no hay una sustancia de por medio, lo que suele provocar que muchos familiares y amigos no lleguen a entender del todo esta suma: "Con los estupefacientes siempre queda el petición de que el problema es la sustancia, no la persona, pero aquí hay que pensar en todos los factores sociales que llevan al caudal del forofo", explica el terapeuta.

Lamas no duda en poner un ejemplo: "Claro que el tahúr no se traga las monedas o se mete en el cuerpo los cartones de sorteo para enrolarse, pero tiene a su rodeando un montón de factores que están muy normalizados y provocan un sensación psicológico: el tener más monises, el poder, ser amigo de tus amigos, etc.".

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Los estímulos para incitar al maniobra, como la publicidad, son a día de hoy un tema de controversia. En febrero de 2020, el ministro de Consumo, Alberto Garzón, anunciaba orgulloso la tramitación de una norma para recortar la publicidad del maniobra online en radios y televisiones al horario de amanecer, de una a cinco. 

Tan sólo dos días posteriormente, reculaba y explicaba que la prohibición quedaría fuera de los partidos que fueran en directo y a partir de las ocho de la tarde, un jarro de agua fría para los movimientos de lucha contra la ludopatía.

Durante el primer estado de emergencia, delante el incremento de las apuestas online, se aprobó un decreto de aprieto cercano a la idea flagrante, aunque en junio, coincidiendo con la revés del fútbol profesional, fue derrocado.

En noviembre de 2020, se anunciaba el Auténtico Decreto de Comunicaciones Comerciales de las Actividades del Surtido, que entró en vigor de forma paulatina. Su aplicación definitiva tuvo puesto en agosto de 2021. A partir de esa aniversario, la publicidad de juegos de azar quedó limitada a la amanecer. Adicionalmente, se han introducido varias medidas para la protección específica de los menores, como la prohibición de cualquier tipo de publicidad de esta materia dirigida a ellos.

Inicio en la pubescencia

Eso posterior es muy importante. Según un estudio primoroso por la Pelotón de Ludopatía del Hospital Ramón y Cajal de Madrid "la suma al maniobra suele iniciarse en la adolescencia y pubescencia". Mientras, la investigaciónVulnerabilidad y aventura en los adolescentes: perfil del tahúr de azar online refleja que casi un 20% de los adolescentes han apostado en rasgo ayer de la mayoría de vida. Aquí resuenan mucho las palabras de Sergio: "Teníamos 16 abriles cuando íbamos a las casas de apuestas, pero, como éramos altos, colaba".

Lo que no saben todos estos jóvenes es el duro camino que lleva la rehabilitación de un forofo al maniobra. De ahora en delante, ausencia de ver partidos. Ni siquiera podrán retornar a poco tan inocente como competir al parchís. "El problema de ver un partido o de competir al parchís es cómo reacciona la persona, ya que siente los mismos estímulos de competencia, de percibir. Cuando repite la sensación, ya da igual que haya monises o no monises, siente que está compitiendo y que tiene que percibir", dilucida Lamas.

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Sus palabras son duras, pero además traen esperanza. Con la terapia y la ayuda, se puede salir, aunque, a diferencia de un rehabilitado de la cocaína, un forofo al maniobra tendrá que convivir con su droga día a día. La sociedad, por desgracia, no aparta este problema. "A mí me candela mucho la atención que colocar esté tan normalizado y la ludopatía no", lamenta Sergio.

El discurso encaja con el polémico anuncio, hace al punto que unos días, de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sobre permitir el plazo con polímero de crédito en las casas de apuestas. Actualmente, sólo se aceptan tarjetas de débito y monises en metálico. La Agrupación Regional de Asociaciones Municipal de Madrid ha denunciado la medida al considerarlo "un retroceso" por el posible peligro que conlleva aceptar ese medio como canje. 

"A mí me han llegado testimonios desesperados, de familia arruinada que ha pensado en quitarse la vida", confiesa Sergio. ¿Y él? ¿Llegó hasta tal punto? "No me importa contestar, la verdad es que no, pero sí me vi muy agobiado", admite el tierno. Ahora, tras contarlo, dice haberse quitado el peso de encima. Tiene más ganas de combatir que nunca. "Me siento con fuerzas y voy a seguir delante".

Si tienes problemas con la suma al maniobra, Fejar dispone de una rasgo gratuita de atención las 24 horas: 900 533 025.

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