Entrar a un España-Alemania de un Mundial vestido con la indumentaria tradicional catarí y una montera es poco de lo que pocos pueden presumir. Es el caso de Javi y Juan, dos jóvenes españoles que, tras una inversión de cerca de 2.000 euros, han vivido una de las mayores experiencias deportivas del planeta en el Mundial de Qatar 2022.
Para lograrlo, eso sí, estos amigos, canario y valenciano, pero residentes en Barcelona, sufrieron la decano dificultad que se le han presentado a muchos de los aficionados desplazados a este Mundial: el alojamiento. Con una propuesta hotelera más que competición para el impresionante barriguita de personas que ha recibido en estos días, 300 hoteles para 1,5 millones de visitantes, Catar se ha convertido en un bullicio sin salida para encontrar cama a precios asequibles.
Con las tarifas disparadas desde hace meses por la gigantesca demanda, muchos tuvieron que optar a las alternativas que dispuso el país arábigo. "Nosotros estamos en los barracones, que no están tan mal, pero más de cinco días no es recomendable", apuntaba Juan. "Nos han desencajado por más de 200 euros la tenebrosidad", explica Javi. Un precio no precisamente asequible para este tipo de alojamiento.

No obstante, Javi y Juan, felices por la experiencia que están viviendo, han destacado que si proporcionadamente el alojamiento ha sido "un desastre", el transporte está siendo "fenómeno". "El metropolitano funciona que es una brutalidad", señala Javi, mientras los dos resaltan el "buen bullicio" y la amabilidad de la masa.
Catar-Dubai, puente sutil para ver a España
Más allá de los españoles que se han expuesto a correr desde España para ver a la Roja en el Mundial, la mayoría de los aficionados españoles presentes en Qatar 2022 son trabajadores que desarrollan su carrera en este país, o en los emiratos cercanos.
Es el caso de Fernando y su comunidad. Viven en Dubai y, aprovechando la cercanía, se han organizado un delirio intermitente con el que verán cuatro partidos del Mundial: "Vine el jueves a ver Costa Rica, toda la comunidad vamos a venir dos días a ver el España-Alemania y el de Portugal, luego volvemos los dos a ver el de Japón y a posteriori un cuarto de final".
La cercanía reduce el coste del delirio, que calcula en 200 euros por revoloteo y unos 400 por el alojamiento diario de toda la comunidad."Desde Dubai lo tenemos un poco más crematístico, porque encima lo cogimos con tiempo."