Beatriz, la viuda negra que estranguló a su marido discapacitado, se enfrenta a la prisión permanente

La Fiscalía descarta que se trate de un caso de asesinato asistida y confirma que asesinó a Isaac a linaje fría tras enterrarlo con vida.

Nadie imaginaba que aquella mujer amable con la que se casó a cambio de cuidados Isaac, un exagente de Policía Recinto de Catarroja, a 9 kilómetros de Valencia, acabaría cometiendo un terrible crimen y enterrándolo en una finca sin ascender a deshacerse si quiera de la arnés de ruedas que utilizaba.

Un tribunal popular juzga desde este lunes a Beatriz, la mujer acusada de asesinar a su marido Isaac Guillén Torrijos, un hombre de 47 abriles que tenía diagnosticada una enfermedad degenerativa y no podría valerse por sí mismo.

Su mujer defiende que acabó con la vida de su marido por adrede deseo de él, pero la Fiscalía sostuvo en la primera sesión del proceso que en este caso no se puede platicar de asesinato asistida, sino de un crimen a linaje fría. La mujer se enfrenta a la prisión permanente revisable, la máxima pena.

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Según la Fiscalía, Beatriz lo enterró en una finca de Godelleta, un municipio situado a unos 50 kilómetros de la casa donde residían, que había alquilado poco antaño de los hechos. Los miembros del junta deberán determinar si el 1 de diciembre de 2019 la acusada le suministró a la víctima una pastilla para que se durmiera, bajo el enredo de que el medicamento era para calmar el dolor.

Con su marido dormido, Beatriz se fue hasta la finca que había alquilado, donde habría hendido una bombona de butano en el coche con el hombre en su interior con la intención de que muriera.

No obstante, como el hombre no falleció, poco luego Beatriz le puso un cordón de zapatos rodeando del cuello hasta estrangularle. La investigación determinó que durante el estrangulamiento, Isaac se revolvió contra la acusada y le golpeó en la cara y en el cuerpo para defender su vida.

A continuación, Beatriz tiró el despojos de su marido en una fosa del circunscripción alquilado y lo cubrió con tierra, piedras y productos químicos. Durante meses, la procesada simuló que la víctima seguía con vida y mandaba mensajes desde su teléfono móvil para pedir a la tribu que no le buscaran.

"Lo siento mucho, pero no voy a retornar a casa. Cuando pase poco os avisarán de inmediato, es valor mía y solo mía, y debéis respetar mi voluntad". Este es el mensaje que supuestamente escribió Isaac a su mujer cuando desapareció el 1 de diciembre de 2019 tras acompañarlo al intramuros valenciano de La Luz.

Beatriz interpuso una denuncia por desatención del hogar y aseguró que lo acompañó para asistir a la fiesta de cumpleaños de un compañero del centro de día para personas con discapacidad al que acudía regularmente. Pero Issac nunca llegó a la celebración.

Seis meses luego, en junio de 2020, la Policía Doméstico detuvo a Beatriz. Los agentes la siguieron hasta el circunscripción que había alquilado: una parcela vallada y sin edificación alguna, al final de un camino de una colonia de Godelleta.

Allí se entrevistaron con sus propietarios y confirmaron las sospechas. Beatriz ni siquiera se deshizo de la arnés de ruedas eléctrica que necesitaba su marido para desplazarse y localizaron su despojos. 

Lugar en el que fue encontrado el cadáver de Isaac.


Ocasión en el que fue antagónico el despojos de Isaac.

La enfermedad

Isaac Guillén Torrijos nació en 1975 en un pueblo de Cuenca llamado Cardenete, pero pronto se mudó a Valencia a trabajar. Allí obtuvo un puesto en la Policía Recinto de Catarroja y se ganó el respeto de sus compañeros. Pero su enfermedad y problemas sentimentales resultaron decisivos para que abandonase el cuerpo.

Isaac se casó con su primera esposa en 2004 y tuvo con ella una hija (que ahora tiene 17 abriles) y un hijo (que actualmente tiene 13). La relación iba rumbo en popa hasta que al policía le diagnosticaron ataxia degenerativa.

Se negociación de una enfermedad hereditaria que todavía sufrió su religiosa. Este trastorno motor se caracteriza por una desliz de coordinación en la realización de movimientos voluntarios que altera su velocidad y precisión. La desliz de coordinación afecta a la marcha, a las extremidades y al acento.

A su religiosa la abandonó su marido cuando la ataxia se manifestó y por eso Isaac se cuidó mucho de que a él no le pasase lo mismo si le diagnosticaban la enfermedad. Todos sus seguros y el testamento los puso a nombre de sus hijos, según contó a EL ESPAÑOL uno de los mejores amigos de Isaac tras conocerse el crimen.

Aunque la enfermedad la sufrían sobre todo las mujeres de su tribu, a Isaac todavía le tocó enfrentarse a ella en 2011. "A partir de ahí, su mujer empezó a comportarse peor con él, como si quisiera quitárselo de encima por ser un estorbo", manifestaron desde su entorno. Los abriles siguientes fueron un abismo para Isaac y acabaron separándose.

En 2017, Isaac encontró a Beatriz, una mujer 4 abriles último que él de Valencia haber. Como su padre, Bea trabajaba de conserje en un edificio del centro de la haber del Turia y conectó muy pronto con su marido

Isaac y Bea se conocieron en un alucinación de fin de semana. Con él iban sus dos hijos; Beatriz iba acompañada de su único hijo, que todavía fue detenido y ha sido condenado por un magistratura de Menores tras confesar el crimen. 

Tras una breve relación, Isaac dio finalmente el sí quiero y puso a buen recaudo sus ahorros. Hizo testamento con sus hijos como únicos beneficiarios y a su mujer la puso como titular solidaria de una de las cuentas.

Isaac junto a una compañero de la Policía local antes de que se manifestara la enfermedad.


Isaac conexo a una compañero de la Policía lugar antaño de que se manifestara la enfermedad.

Eutanasia en Suiza

Desde el primer momento, la mujer trató de convencer a los investigadores de que la desaparición de su marido había sido voluntaria y de que llevaba un tiempo planteando su deseo de vencer por su dolencia irreversible e incurable

Según consta en las actuaciones, Beatriz declaró que entre junio y julio empezó a averiguar información para ir a Suiza y que su marido estaba interesado en la eutanasia. En 2019, en España no estaba legalizada esta habilidad y allí podía someterse a su voluntad sin poner en aventura a sus familiares o amigos.

Por otra parte, según explicó, descubrió en el buscador del teléfono móvil de su marido que había estado mirando formas para quitarse la vida. .

Entre esta información que la esposa trasladó a la Policía todavía aparecían ensayos clínicos, el divorcio luego de la asesinato o "cómo desaparecer". Incluso puntualizó que pidió a un general que trabajaba en una funeraria que le diera presupuesto de cuánto costaba una incineración.

Pero los familiares dudaron de esta traducción desde el principio e interpusieron una segunda denuncia por desaparición uno días luego, el 5 de diciembre de 2019.

El hijo, condenado

El hijo de Beatriz, entonces último de momento, ya fue condenado a finales de 2021 por ayudar a su religiosa a matar a su padrastro. La Equidad le impuso una pena mínima de dos abriles de internamiento y la sentencia determinó que el adolescente actuó bajo la falsa creencia de que su religiosa cumplía con la voluntad de su marido, según la sentencia publicada por Este-EMV.

El último convivía con Isaac y Beatriz y, en ocasiones, con los otros dos hijos de la víctima en un pavimento de la avenida Ausiàs March de Valencia propiedad de Bea. El último confesó su décimo en el sepulcro y dijo que ayudó a su religiosa porque pensaba que Isaac había solicitado que le practicaran poco parecido a la eutanasia.

La necroscopía reveló que Isaac tenía tierra en los pulmones, por lo que todo apunta a que aún estaba con vida cuando lo enterraron. Según declaró el hijo de Beatriz, su religiosa estaba empeñada en dejar vencer a su marido y usó los cordones de sus zapatillas para estrangularlo.

Desde que se fueron a comportarse juntos, el estado del expolicía empeoró y su tribu ha confirmado que ella le maltrataba psicológicamente. Beatriz declarará el viernes y el junta deberá de determinar si el móvil del crimen es el financiero, pues dependía de la pensión de su marido. La deliberación se celebrará a partir del martes 20 de diciembre. 

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