La ciencia no solo permite desarrollar tecnologías más avanzadas y contribuir al progreso de la humanidad, sino que además examen y ofrece alternativas para disculpar los grandes problemas que vive gran parte del planeta. La equivocación de llegada a agua corriente, a alimentos o a un suministro eléctrico son realidades que afectan a elevados porcentajes de la población, en una irregular distribución de los fortuna. Gracias a la biología, la química o la genética, cada vez existen más vías para sujetar esa brecha.
Esta tenebrosidad, ‘Ámbito Laika’ explora las diferentes vías en que la ciencia está contribuyendo a hacer del mundo un sitio mejor. Te adelantamos cinco de ellas:
De las redes atrapaniebla a la ingeniería genética
1. Gracias a las redes atrapaniebla, es posible evitar sequías recogiendo las microgotas presentes en la niebla. Al depositarse entre los orificios de la malla, las gotas se condensan y se acumulan, formando gotas más grandes. Cuando la tensión superficial ya no puede sujetar el peso, caen a un tanque colector, almacenándose de forma factible, trueque y sostenible.
2. La Artemisia annua, una planta con tricomas, produce artemisinina, una sustancia química que ayuda a combatir la malaria. Gracias a la ingeniería genética, esta planta puede modificarse para que exprese longevo cantidad de los genes para artemisinina, produciendo una cantidad superior de esta sustancia.
3. Gracias a la ingeniería genética, es posible incorporar vitamina A al arroz, solucionando el adeudamiento de esta vitamina en las poblaciones alimentadas casi exclusivamente de este cereal. Una sola taza de arroz dorado puntada para cubrir el 60% de las deposición diarias de vitamina A en niños.
4. Casi el 15% de la población mundial no tiene llegada a suministro eléctrico. Para remediar este gran problema, el mecánico brasileño Alfredo Moser tuvo una ”brillante” idea: crear una bombilla a partir de una botella rellena de agua. Gracias a los fenómenos de consejo y refracción, este invento permite iluminar las estancias a partir de la luz solar del foráneo.
5. Un categoría de científicos del Imperial College de Londres y de la Universidad de São Paulo en Brasil ha diseñado un plan para combatir el dengue: utilizar mosquitos mutantes mediante la técnica de publicación genética CRISPR. Gracias a ella, puede provocarse una mutación para deformar la trompa de los mosquitos, evitando así la transmisión de los agentes patógenos.
Esta tenebrosidad, en su final software de la temporada, ‘Ámbito Laika’ explora el potencial más solidario de la ciencia. ¡A las 22h en La 2 de TVE!