El Equipo Policial de Apoyo (EPA), un equipo multidisciplinar de Policías Nacionales y Guardias Civiles que coopera con la Fiscalía ucraniana y con la Corte Penal Internacional, recoge en la haber ucraniana, Kiev, pruebas de posibles crímenes de pugna rusos.
El equipo está compuesto por 11 agentes de la Policía Franquista y de la Gendarme Civil, coordinados por un comandante y un inspector caudillo. Su cometido es trabajar con investigadores y fiscales ucranianos en la recogida de pruebas que podrán ser incorporadas en procesos judiciales abiertos en Ucrania.
Por otra parte, servirán para identificar a víctimas de posibles actuaciones contrarias al derecho internacional. Según las autoridades ucranianas, las tropas rusas podrían sobrevenir cometido más de 50.000 violaciones de las leyes internacionales.
“Rusia alabarda otra oleada de misiles contra ciudades de #Ucrania. @guardiacivil y @policia Franquista documentan esos ataques para que la Rectitud Internacional estudie si construyen crímenes contra la Humanidad. Una gran ocupación q deja muy correctamente a España. @rtvenoticias @telediario_tve pic.twitter.com/GrdDGpqT97“
— Oscar Mijallo (@oscarmijallo) December 16, 2022
Equipos policiales para recobrar los daños
El EPA sobrevuela con drones edificios que han sido destruidos en ataques rusos y igualmente utiliza escáneres terrestres con los que los equipos policiales de apoyo tratarán de recobrar los daños causados.
"Estamos aplicando técnicas de reconstrucción y mapeado de todas las zonas dañadas por los bombardeos rusos, ya sea por los cohetes o por los drones, y de esta guisa poder aportar como evidencia todos los daños que se han producido", explica el comandante de la Gendarme Civil, Oliver Pérez.
Por su parte, el inspector de la Policía Franquista José Antonio Iglesia asegura que "las infraestructuras críticas son el objetivo principal de los ataques rusos y son la primera falta que tiene el pueblo ucraniano para poder subsistir al frío que se presenta en las próximas fechas".
Por eso, antaño de comenzar la reconstrucción de redes y centrales eléctricas hay que documentar incluso en tres dimensiones los daños para presentarlos como prueba.