Un comité del Congreso de Estados Unidos ha publicado este viernes las declaraciones de impuestos del expresidente Donald Trump de los últimos seis primaveras, incluidos los cuatro de su mandato (2017 - 2021), cerrando así cerrando un prolongado pleito con el republicano, quien aspira a ser el candidato presidencial de su partido en 2024.
Trump había solicitado al Tribunal Supremo que sus declaraciones se mantuvieran en secreto, pero la máxima instancia sumarial estadounidense rechazó el pasado 22 de noviembre su petición.
“Un presidente no es un contribuyente ordinario. Tiene poder e influencia a diferencia de cualquier otro estadounidense. Y un gran poder conlleva una responsabilidad aún viejo", ha dicho en un comunicado el presidente del comité, el congresista Richard Neal.
Según la revisión hecha por medios locales, la documentación publicada, con centenares de hojas, revelaría que el expresidente pagó muy poco en impuestos sobre la renta durante los primaveras en los que estuvo en el Gobierno.
Trump no publicaba sus declaraciones cuando era presidente
La batalla por esas declaraciones se remonta a 2019, cuando el comité de Medios y Arbitrios emitió una citación admitido para alcanzar a esa información interiormente de su investigación sobre posibles infracciones fiscales por parte de Trump.
Basó la petición en una ley de 1924 que permite a los líderes de ciertos comités del Congreso, incluido el de Medios y Arbitrios, pedir al secretario del Hacienda y a la Hacienda estadounidense la publicación de las declaraciones de impuestos de cualquier contribuyente.
Declaraciones de impuestos de Donald Trump firmadas por él mismo AP AP
Trump fue el primer presidente estadounidense desde Gerald Ford (1974-1977) que no publicó cada año su confesión de impuestos, una tradición que sus predecesores consideraban parte de su deber de transparencia y de rendición de cuentas en presencia de el pueblo.
"¡No puedes sacar mucho de unas declaraciones de impuestos, pero es ilegal publicarlas si no son tuyas!", dijo Trump la semana pasada.
El exmandatario republicano había alegado en el pasado que sus declaraciones estaban sujetas a una auditoría por parte del Servicio de Rentas Internas de EE.UU. (Hacienda), aunque numerosos expertos legales aseguraron que ninguna norma le impedía divulgarlas de ocurrir querido.